9 de mayo 2006 - 00:00

Pérsico, paradigma de la "mutación" kirchnerista

Felipe Solá
Felipe Solá
Hay una postal que a Emilio Pérsico lo pinta entero:hasta tres años atrás, era un dirigente político periférico, con un pasado espinoso en la ultraizquierda de Quebracho y la costumbre, recurrente, de «apedrear» la Casa Rosada desde las veredas de la Plaza de Mayo.

Símbolo de los cambios, ahora Pérsico es vicejefe de Gabinete de Felipe Solá, con acceso diario y directo al gobernador, y uno de los pocos «punteros» que puede juntar, como lo hará hoy, a más de 10 mil militantes y a casi medio gabinete detrás de su figura.

Pérsico y su Movimiento Evita, que trocó el piquetero MTD (Movimiento de Trabajadores Desocupados) de antes por la M, es el paradigma de la mutación kirchnerista, de la que hoy dará otra muestra cuando se rodee de sectores del PJ ortodoxo que antes combatió.

Alguna vez, en su aproximación al fuego kirchnerista, Pérsico se zambullía en sesudos análisis sobre el agotamiento del modelo Duhalde y cómo, a partir de ese derrumbe, debía renacer otro peronismo. No usaba el término, pero se sobrentendía la referencia a un PJ «de izquierda».

Todo cambió o, al menos, se amoldó. De sus días de palo y capucha -reminiscencia de una adolescencia en la CES montoneraa una foto entre Aníbal Fernández y el ex menemista de Ezeiza, Alejandro Granados. Veloz adaptación de Pérsico, hoy por hoy uno de los caciques bonaerenses de más poder callejero.

Pero el estigma que Pérsico quiere eliminar es justamente ése: su pasado piquetero, que empezó a dejar atrás cuando le sacó dos letras a la sigla (la T y la D) y que luego quiso camuflar sumando a diputados.

El ex piquetero vende bien lo mucho o poco que tiene. Logró,por ejemplo, que Carlos Zannini compre su versión de movilización masiva para la plaza del sí y por eso el secretario de Legal y Técnica habilitó una especie de fusión entre Compromiso K y el Movimiento Evita.

Por esa razón, Zannini tiene previsto estar hoy en el Luna Park e integrar, junto a Pérsico, el único dúo orador. Con una asistencia que pronostican de 15 mil personas, será la mayor convocatoria de un espacio kirchnerista puro en los últimos meses.

  • Controladora

    Por eso, está agendada la presencia de la «ministra» Alicia Kirchner -se sabe que sigue controlando, desde el Senado, la cartera de Desarrollo Humano-, Aníbal Fernández, Daniel Filmus y el secretario de la Presidencia, Oscar Parrilli. Si no viajara a Viena, prometía ir Alberto Fernández.

    Es decir: de cumplirse el anuncio, Pérsico logrará reunir a medio gabinete de Kirchner, un lujo poco usual para dirigentes que no tengan ADN pingüino.

    Pero el dato más fuerte del acto de esa noche es la convocatoria y segura asistencia de intendentes del conurbano que en octubre pasado defendieron la boleta de Chiche Duhalde y que, como ésta, despotricaron día y noche contra los piqueteros que amparó Kirchner.

    Un modo nada sutil de congraciarse con el Presidente y, sobre todo, de despegarse de Solá, el otro estigma que Pérsico quiere borrarse ya que, en el «planeta Kirchner», ser considerado felipista no es un castigo pero tampoco un elogio.

    Fue providencial, entonces, el viaje del gobernador a Europa, lo que le impedirá estar en el acto de esta noche donde, de haber participado, hubiese reclamado cerrar con su discurso. Evitó a Pérsico el trabajo de tener que convencerlo de que no era lo más oportuno (para Pérsico).

    El sueño de ser la gran mixtura se reflejará esta noche en otras acciones, puntualmente, los homenajes a personajes antagónicos como Hebe de Bonafini y Estela de Carlotto, o los sindicalistas Hugo Moyano y Víctor de Gennaro, extremos que Kirchner todavía no pudo unir.
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