22 de noviembre 2001 - 00:00

Persiste acoso a periodistas

París (ANSA, AFP) - Tres periodistas norteamericanos fueron agredidos en la misma ruta donde murieron el lunes cuatro colegas, y fueron amenazados de muerte al grito de «el mullah dio orden de matar a todos los extranjeros», denunció la organización Periodistas sin Fronteras (RFS).

Se trata de Matthew McAllister y de Moisés Saman, enviado y fotógrafo de «Newsday», respectivamente; y de Larry Kapelow, del grupo Cox Communication.

«Se las vieron mal», indicó Vincent Brossel, de RSF. «Habían dejado Kabul para cubrir un enfrentamiento armado entre mujaidines y pashtunes cuando fueron bloqueados por un grupo armado con kalashnikov.» Los tuvieron amenazados mucho tiempo, y gracias a las discusiones llevadas a cabo por el traductor, fueron liberados.

No se sabe cuáles fueron los argumentos del acompañante, pero los tres periodistas resultaron sanos y salvos, aunque les robaron todo lo que tenían. «Probablemente se trata de delincuentes que explotan la situación», indicó Brossel.

La situación es de descontrol, y se vive entre los periodistas que llegaron a Kabul un enorme temor después de que cuatro colegas (un español, una italiana, un australiano y un afgano) fueron muertos en una ruta cercana a Jalalabad, dada la situación de semianarquía y de conflictos tribales que impera en el territorio afgano tras la huida de los talibanes.

Por otra parte, se supo que Julio Fuentes, Maria Grazia Cutuli, Harry Burton y Azizullah Haidari fueron apedreados antes de ser acribillados
, por las lesiones que evidenciaban sus cuerpos, según declararon fuentes de la Cruz Roja citadas por el diario «Le Monde».

Los cuatro cuerpos fueron trasladados al puesto fronterizo de Torjam desde Jalalabad, en dos vehículos del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR). Fuentes y Cutuli serán repatriados hoy no bien arriben a Islamabad, la capital paquistaní.

Un representante del CICR, que pidió el anonimato, dijo que el examen preliminar de los cuerpos mostraba signos de que los periodistas habían sido «brutalmente asesinados». «Fueron apedreados y acribillados, con gran cantidad de balas en el pecho, en los brazos y en otras partes de su cuerpo», añadió esta fuente.

Las cuatro víctimas viajaban en una caravana junto a otros periodistas, que fue detenida a las dos horas de salir de Jalalabad por seis hombres que abrieron fuego con sus kalashnikov y que según voceros talibanes serían miembros de Al-Qaeda.

Dos periodistas de radio franceses y uno de una revista alemana habían muerto el 11 de noviembre en el nordeste del país, en una emboscada de los talibanes a un grupo de la Alianza del Norte.

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