9 de noviembre 2001 - 00:00

PJ: crecen dificultades para congreso que quiere Duhalde

Al congreso nacional del PJ, convocado por Eduardo Duhalde para mañana al mediodía en Lanús, le cayeron ayer más impugnaciones, que la jueza María Servini de Cubría dio vista ayer al fiscal Felipe Di Lello y resolverá hoy. Más allá de estos chisporroteos normales en los partidos políticos, está claramente planteada la nunca interrumpida pelea entre Duhalde y Carlos Menem. Que con este congreso convocado se reactualiza. Por lo pronto Duhalde, de la mano de otro senador electo como él, Luis Barrionuevo, llegó ayer hasta la Casa de Salta para almorzar con los gobernadores peronistas. Y de paso certificar cara a cara con todos ellos -el miércoles lo hizo con una embajada integrada por Carlos Rovira (Misiones), Carlos Juárez (Santiago del Estero), Carlos Alberto Reutemann (Santa Fe) y Juan Carlos Romero (Salta), que lo visitó en sus oficinas de la porteña avenida de Mayo-, lo que ayer volvieron a repetirle: que la convocatoria «es inoportuna», aun cuando la Justicia Electoral lo haya emplazado para convocarlo para cumplir con plazos legales.

Durante el almuerzo le hicieron notar que «no hay que mezclar lo institucional con lo partidario», advirtiéndole, sin mencionarlo expresamente, que ellos tienen responsabilidades como gobernadores y jefes políticos de sus distritos, que el propio Duhalde hoy delega en parte en Carlos Ruckauf. Aunque presida el PJ en la provincia y le responda casi en su totalidad la estructura interna partidaria.

De allí que también le hayan señalado la conveniencia de no tornar la asistencia al congreso «en obligatoria», ya que muchos delegados no concurrirán y, por ejemplo el pampeano Rubén Marín -que preside interinamente el Consejo Nacional del PJ en ausencia por licencia de Menem, mientras dure su detención-, ya anticipó que los congresales de La Pampa no concurrirán. Lo mismo hicieron los de La Rioja, que responden al gobernador Angel Mazza y a Eduardo Menem. Estos son los que no cuidan las formas y están abiertamente enfrentados con Duhalde. Hay otros que no quieren hoy enredar sus propias internas y tampoco quieren concurrir. Es el caso de los nucleados en el Frente Federal Solidario, que ya habían anticipado que tampoco se harían presentes en Lanús. O el caso de Ruckauf que al propio Duhalde le dijo que no iría. «Hay temas que son prioritarios» le dijeron ayer al ex gobernador, con la excusa de la disputa con el gobierno por los fondos de coparticipación. Pero también porque está en la mesa de discusión la presidencia del Senado y la Cámara de Diputados. Donde están propuestos, por ejemplo, Ramón Puerta en un caso por el FFS; y Eduardo Camaño, en el otro, por el duhaldismo.

Duhaldistas duchos en enjuagues internos como Camaño, José Pampuro, José María Díaz Bancalari y el propio apoderado, Jorge Landau, seguían operando ayer febrilmente para asegurarse que los 293 congresales de la provincia de Buenos Aires asistan y puedan ser chequeados por veedores de la Justicia Federal. Necesitan 306 -del total de 916 convocados- (un tercio después del primer llamado), para poder funcionar. Los gobernadores le dieron luz verde para conformar una comisión de acción política integrada por los «3 grandes» ( Ruckauf, Reutemann y De la Sota), y 2 del FFS, más las dos CGT, la de Rodolfo Daer y la de Hugo Moyano. Pero aclararon que no hay que avanzar sobre la fecha de elecciones internas y mucho menos sobre Menem. Por lo menos mientras permanezca detenido.

Ante el juzgado federal a cargo de la jueza Servini de Cubría entraron ayer dos recursos de amparo, firmados ambos por connotados menemistas. Uno por el secretario del Consejo Nacional y apoderado del PJ, César Arias; y el otro por un grupo de dirigentes encabezados por Oscar Alberto «Chango» Blanco. En el recurso presentado por estos últimos, que acompañaron a la dupla Jorge Asís-Susana Merlo como candidatos a senadores en la última elección, afirman con argumentos leguleyos que Duhalde no puede convocar al congreso porque está vencido su mandato como delegado. Arias en cambio, sostiene que el congreso convocado no puede decidir la caducidad de funciones de los integrantes del Consejo Nacional del PJ -que preside Carlos Menem-, cuando éstos tienen mandato hasta el 2003. Del mismo modo sostiene Arias que el temario debió ser consultado con la mesa del Consejo, tal como lo establece la carta orgánica del PJ y lo preservan la ley de partidos políticos y el texto constitucional. Y en ambos casos hacen reserva del caso federal para concurrir en apelación a la Corte Suprema de Justicia.

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