PJ porteño: el mismo día de la interna se quedó sin candidato
La nominación de Daniel Scioli como vice de Néstor Kirchner convirtió las internas del PJ porteño en un absurdo. Scioli, a quien avalaban como aspirante a jefe de Gobierno las dos listas que competían por cargos electivos y partidarios, quedó ayer consagrado para pelear por la herencia de Aníbal Ibarra. Ahora deberá renunciar a la postulación para acompañar al gobernador de Santa Cruz en las presidenciales del 27 de abril. La situación obligará, entonces, a que el congreso partidario del distrito elija a un reemplazante para Scioli. En ese sentido, se empezó a hablar de Roberto Lavagna como sustituto. El ministro de Economía, que no aceptó secundar a Kirchner, habría acordado presentarse como candidato a jefe de Gobierno.
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Scioli llegó en condiciones inmejorables a la contienda, no obstante la proliferación de tribus domésticas y un proceso de descomposición intestino de varios años. Con Jorge Argüello, Eduardo Valdés, Alberto Iribarne, Alberto Fernández y otros admiradores de Kirchner autoexcluidos de la lidia, las dos listas que compitieron por candidaturas a diputados nacionales y de la Ciudad de Buenos Aires, así como a cargos partidarios, coincidieron en llevar la dupla Scioli-Pierini.
Otros socios del primer candidato a legislador de la Ciudad también celebraban anoche la supremacía de Federico Saravia, hijo de Matilde Menéndez (ex titular del PAMI), y de Tito Rossato en Palermo (17ª) y Las Heras (18ª), respectivamente. La última de estas capillas es la patria chica de Santilli.
AVATARES PORTEÑOS
• Carteles con la leyenda «Toma presidente» sorprendieron a muchos desprevenidos que circularon por adyacencias de la Plaza de Mayo desde el jueves por la noche. Obviamente, no se referían a un cuarto candidato peronista dispuesto a competir con Carlos Menem, Néstor Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá en las elecciones del 27 de abril, sino al aspirante a encabezar el PJ porteño. Había que leer la letra chica del afiche o estar bien informado para entenderlos.
• Los muchachos que se encargaron de la pegatina no escatimaron carteles en las paredes vecinas a la SIDE, domicilio laboral de Miguel Angel Toma. ¿Habrá sido para asegurarse el cobro del trabajo o, simplemente, se trató de un descuido que revela quiénes habían colgado los carteles?
• El taxista Jorge Omar Viviani, rival de la boleta de Toma-Ritondo-Santilli, mandó a sus colegas del sindicato a sufragar por la boleta que aquél encabezaba en sociedad con el municipal Amadeo Genta y el croupier Daniel Amoroso.
• Algunos de los choferes llegaron en vehículos de una mandataria, supuestamente vinculada con Viviani, además de varios radiotaxis. No obstante, tuvieron problemas para emitir el voto, ya que algunos de ellos no figuraban en los padrones partidarios o de independientes. Llamó la atención que los taxis no hayan sido utilizados para tareas habituales en anteriores internas, por caso, hacer tours de votantes desde domicilios particulares y unidades básicas hasta las mesas habilitadas.
• Los comicios empezaron a las 9, una hora más tarde que lo previsto. Al parecer, hubo problemas con el traslado de urnas hasta las 60 escuelas con cuarto oscuro (32 para afiliados y 28 exclusivas para ciudadanos independientes). Además, los fiscales llegaron tarde en algunos establecimientos.
• Al promediar la jornada electoral, se notificó un solo incidente, en La Boca (4ª circunscripción).Aparentemente, la escaramuza verbal se produjo entre miembros de una misma lista que, en el pasado, acostumbraban ubicarse en veredas opuestas.




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