26 de octubre 2005 - 00:00

Poco serio

Primero fue una cumbre, llamada por los Estados Unidos -y organizada por el gobierno nacional para discutir la creación del demorado mercado común. Saltó de inmediato, como es costumbre ya en este tipo de reuniones, una contracumbre de quejosos por la globalización y la llegada de George W. Bush. La organizan, entre otros, el reaparecido Luis D'Elía, que promete una contracumbre junto al extravagante diputado Miguel Bonasso, que también tiene auspicio y subvención oficial. Poseen permiso de criticar a Bush pero no a Kirchner. Esto último motivó que apareciera una tercera cumbre, esta vez llamada por indígenas y piqueteros, que amenazaron con criticar a Kirchner hasta que también lograron su subsidio. Se sumaron a la contracumbre oficial. Hoy, para colmo, se inicia una cuarta contracumbre, más pacífica pero en Capital Federal, también auspiciada oficialmente.

Alberto Fernández
Alberto Fernández
Hoy comienza la II Cumbre de los Pueblos Indígenas de las Américas, apoyada por la Cancillería, que tendrá su contracara en la Cumbre Continental de Pueblos y Organizaciones Indígenas en Mar del Plata.

A la III Cumbre de los Pueblos (o contracumbre oficialista), el anuncio de los piqueteros duros de trasladarse a Mar del Plata y la llegada de decenas de organizaciones de izquierda del exterior, ahora se suman también dos encuentros continentales de indígenas a realizarse en La Feliz.

Es que no sólo la IV Cumbre de las Américas motivó como encuentro «alternativo» la III Cumbre de los Pueblos.

También la II Cumbre de los Pueblos Indígenas de las Américas, con sede en Buenos Aires desde hoy al sábado próximo, tendrá su contraparte, la Cumbre Continental de Pueblos y Organizaciones Indígenas, que se hará en Mar del Plata desde el domingo próximo al 1 de noviembre.

El encuentro oficialista de los indígenas está alineado dentro de la Cumbre de las Américas, mientras que la Cumbre Continental de Aborígenes se opone a la presencia de George W. Bush.

Si bien ambas reuniones son convocadas por organizaciones de los pueblos originarios de América, la primera tiene como objetivo retomar la discusión de los ejes propuestos por la Organización de los Estados Americanos (OEA), mientras que la segunda busca poner en discusión aquellos temas que surgen de las problemáticas propias de sus integrantes.

«Una cumbre busca denunciar y acordar propuestas para resguardar nuestros derechos y territorios y la otra busca desarrollar acuerdos comerciales y ofrecer al libre mercado nuestra vida y recursos, auspiciada por los gobiernos del Norte, que son los responsables»,
dice el pronunciamiento público de las organizaciones que promueven el encuentro opositor en Mar del Plata.

La II Cumbre de los Pueblos Indígenas de las Américas se presenta como el encuentro de los sectores indígenas cercanos al gobierno, que buscan generar acuerdos y lazos comerciales, y son denunciados por los organizadores de la Cumbre Continental.

El diálogo con la dirigencia indígena de la cumbre «oficialista» se realizó durante la visita de
Néstor Kirchner para la inauguración del pavimento en la parte argentina del Paso de Jama, Jujuy, en setiembre, oportunidad en la que Alberto Fernández les prometió una audiencia con el Presidente.

• Promesa

Víctor Capitán, titular de ONPIA (Organización Nacional de Pueblos Indígenas de Argentina), reconoció que tras estar reunido con Kirchner, Rafael Bielsa y Jorge Taiana, el gobierno prometió realizar una reunión entre los cancilleres de la región que asistan a Mar del Plata y los representantes indígenas del continente.

Por su parte,
Verónica Hoilipal, portavoz de la contracumbre aborigen, reconoció que en noviembre de 2003 hubo un acuerdo con Kirchner para crear un programa nacional de políticas indígenas y apoyar la realización de la reunión que se hacía en Mar del Plata, pero hasta el momento no recibieron ninguna confirmación de ese anuncio. El único contacto oficial en aquel entonces fue con el viceministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

Los organizadores de la contracumbre indígena intentaron reunirse la semana pasada con el intendente de Mar del Plata, Daniel Katz, pero no los recibió. Tanto el alojamiento como el traslado de los activistas indígenas quedó a cargo de los organizadores, y no recibirán apoyo oficial.

En total, más de setenta organizaciones indígenas del continente se reunirán en Mar del Plata, adonde llegará alrededor de un centenar de delegados desde los diferentes países del continente.

La verdadera finalidad del encuentro es política: incidir en la agenda de la IV Cumbre de Estados de América presidida por
Bush. Allí se firmarán acuerdos económicos y políticos de influencia directa para toda la región.

Algunos de los organizadores son la Coordinadora de Organizaciones Mapuches de Argentina (COMA), la Comisión de Juristas Indígenas de la República Argentina (CJIRA), la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana, de Haroldo Salazar Rossi, la Comisión de Juristas Indígenas en la República Argentina ( Eulogio Frites), y la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (CONAIE), presidida por Luis Macas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar