Carlos Menem cumplía 10 años y cinco meses de gobierno continuado cuando le entregó el bastón y la banda presidencial a Fernando de la Rúa el 10 de diciembre de 1999. El día anterior había celebrado en la residencia presidencial de Olivos la última reunión del gabinete nacional. Ese mismo día, después del traspaso, se fue a comer al museo Renault con sus amigos Armando Gostanian y Gerardo Sofovich. La distensión en esas primeras horas fuera del poder los llevaba a preguntarse qué sería de las mejoras introducidas en Olivos; entre otras, comprando vajilla para la cocina porque la que se encontró estaba inservible, mientras la casa principal tenía numerosas goteras. Hasta el ingreso en la Casa Rosada había cambiado: desaparecieron las subdivisiones de madera oscura que convertían la entrada por Balcarce 36 en una cueva de múltiples recovecos, que se habían ido acumulando a lo largo de los años.
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El ex presidente eligió volver a su provincia, La Rioja. Una semana después regresó a Buenos Aires y reasumió la presidencia del Consejo Nacional del PJ, mientras Eduardo Duhalde comandaba el Congreso del PJ. El primer acto de Menem fuera del gobierno fue acompañar a Jorge Castro en el hotel Castelar, donde presentó su libro «Perón y la Globalización». Resucitó una Comisión de Acción Política (CAP), integrada por Rubén Marín, Eduardo Bauzá y Antonio Cafiero. Se trazó la organización de un acto en Mar del Plata para el 29 de enero de 2000, coincidente con la fecha y el lugar en que lanzó su candidatura presidencial en 1988.
En Buenos Aires se alojó en una residencia ubicada en Belgrano R mientras se mantuvo en contacto con gobernadores y amigos. Al triunvirato de la CAP se agregó Carlos Corach.
• Boda
Unos meses antes, en La Rioja, había conocido a una animadora televisiva chilena, Cecilia Bolocco, quien terminó convirtiéndose en su esposa a fines de mayo de 2001. En el Círculo Italiano comenzaron a sucederse las reuniones de la peña Joaquín V. González que organiza Ricardo Romano, ex subsecretario general de la Presidencia; y donde se daba cita cada vez mayor número de amigos que querían verlo y, en ocasiones, también escucharlo.
La causa por el tráfico de armas a Ecuador y Croacia es usada para dictar su prisión, que pasó a cumplir en una quinta en Don Torcuato una semana después de su casamiento, el 6 de junio de 2001, mientras gobernaba Fernando de la Rúa. Estuvo allí hasta mediados de noviembre -en ese ínterin la quinta se convirtió en la meca de los menemistas que peregrinaban hasta allí-, quedando en libertad sin haberse podido probar nada mientras continuaban las peñas y el armado para una campaña electoral que se venía encima.
Previendo la crisis que se avecinaba -ya hacía rato que Chacho Alvarez había renunciado-, Menem visitó a De la Rúa en la Casa Rosada, llevando su apoyo institucional como titular del PJ. No alcanzó. De la Rúa terminó renunciando. Se sucedieron en la presidencia Ramón Puerta, Adolfo Rodríguez Saá, Eduardo Camaño y Eduardo Duhalde. La muerte de Kosteki y Santillán en el Puente Pueyrredón provocó el adelantamiento de las elecciones para abril de 2003.
Las chicanas en el PJ estaban a la orden del día. Rodríguez Saá y Menem presentaron los avales en el Consejo Nacional del PJ para disputar la candidatura presidencial de ese partido. La ley que ordenaba internas abiertas y simultáneas fue suspendida «por única vez». El Congreso del PJ en Lanús autorizó los neolemas en una virtual autoproscripción del peronismo, que termina yendo a elecciones con tres fórmulas. El 27 de abril ganó Menem, pero no logró el porcentaje que exige la ley y debió ir a segunda vuelta para confrontar con Néstor Kirchner, que llegó detrás de él. El 14 de mayo, Menem se bajó; no aceptó confrontar porque, según él, no había garantías. Diciembre de 2004 lo encuentra en Chile: desde fines de octubre de 2003 estaba viviendo con su mujer en el país trasandino.Ya había nacido su hijo con ella Máximo Saúl.
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