Patricia Bullrich rechazó la designación como embajador en Madrid de Carlos Bettini, por haberse desempeñado como lobbysta de empresas españolas. Cargó además sobre el aún embajador sin acuerdo del Senado, al señalar que le habría insinuado « coimas», durante una reunión que habría mantenido con él en el tiempo en que se desempeñaba como secretaria de Asuntos Penitenciarios. « Yo no lo dejé hablar porque vino a insinuarme coimas. Me levanté de mi silla y fui a denunciarlo a la OficinaAnt icorrupción», recordó la Bullrich ayer, en charla radial con Mariano Grondona.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La dirigente de Unión por Todos precisó que fue a raíz de la construcción de cárceles en Santa Fe, Mercedes y Salta, una licitación que terminó cancelada por sospecha de irregularidades. «Nosotros anulamos tres licitaciones por los métodos que se habían usado y que son por los cuales el ex presidente Carlos Menem está procesado», destacó. Bettini, afirmó Bullrich, es « un lobbysta de empresas españolas en laArgentina, lo cual no es un perfil para ser embajador».
Aludió de este modo a las directivas que se vienen impartiendo en la Cancillería a los embajadores desde hace no menos de una década, de que deben convertirse en promotores para la colocación de productos argentinos en el exterior. Una premisa que en el caso de que se trata sería al revés, porque Bettini es conocido como nexo con empresas españolas interesadas en exportar a Buenos Aires.
• Exiliado
Amigo de los Kirchner y militante de la Tendencia Revolucionaria de la Juventud Peronista, se exilió en España en 1977. Durante el gobierno de Menem fue asesor del ministro de Justicia Elías Jassan, y fue síndico de Aerolíneas Argentinas cuando la empresa fue privatizada y adjudicada a capitales españoles. También fue asesor del procurador Nicolás Becerra. Hoy esos pergaminos de los '70 se cotizan en alza con este gobierno -aun cuando carezcan de la meneada transparencia-, aunque pocos recuerden que Bettini era también asiduo concurrente a las reuniones de los «sushi» radicales de Fernando de la Rúa, a quienes conectó con el ex ministro de Economía de Felipe González, Carlos Solchaga, que visitó Buenos Aires en esa época en varias oportunidades.
Dejá tu comentario