Policía porteña desata guerra con provincias
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Antonio Cafiero
El debate no puede, de todas formas, resumirsesólo a ese argumento, porque la Ciudad genera un producto bruto y aportes a la recaudación tributaria nacional que no pueden compararse con los fondos que recibe de la Nación.
Con tanto meneo de la autonomía en la televisión y en una semana donde Elisa Carrió habíapicado en punta pidiendo una sesión especial en Diputados para derogar la ley Cafiero, era extraño que los senadores de las provincias no pusieran el grito en el cielo contra esas intenciones.
Siempre se supo que el problema de la transferencia de la Policía era precisamente ése: la necesidad de abrir nuevamente un reparto de fondos entre Naciónprovincias que es de suma cero y, por lo tanto, ningún gobernador quiere abrir.
El miércoles, el estallido corrió por cuenta de un cordobés. El vecinalista Carlos Rossi, sin que nadie hubiera puesto el tema dentro del Plan de Labor, pidió la palabra y comenzó a despotricar contra los candidatos y la difusión televisiva de las ideas autonomistas. Le sirvió para sacarse de encima la culpa oficial por no avanzar en la derogación de la ley Cafiero, pero complicó el inicio de la sesión.
«En cada programa de televisión se acude al artilugio de echarle la culpa al Congreso de la Nación por no derogar la ley Cafiero y que por eso tienen problemas con la seguridad», decía Rossi fuera de programa. «No veo la hora de que la Ciudad de Buenos Aires tenga su propia Policía y la pague de sus bolsillos».
Recién allí llegó al punto: la protesta provincial por no aflojarle fondos a la Ciudad. En la respuesta hubo matices.
Rodolfo Terragno quedó a mitad de camino: «Nunca se derogó la ley Cafiero y por eso la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no tiene ni Justicia, ni Policía, ni Bomberos, ni transporte, ni puertos propios. La Ciudad no quiere que le paguen la Policía, sino que le deleguen esa responsabilidad», le dijo.
Pero fue Vilma Ibarra, la otra senadora porteña, quien intentó calmar lo que parecía una rebelión provincial: «El debate no es por la autonomía de la Ciudad, sino por la coparticipación». Y le puso un número actualizado a la diferencia: $ 2.000 millones, que sería el costo de la Policía y la Justicia para Buenos Aires, que hoy siguen estando en manos de la Nación.



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