Adolfo Rodríguez Saá desembarcará hoy en Rosario para insistir en el contenido de las «100 medidas para los 100 primeros días de gobierno». La caducidad de toda la legislación vigente, la convocatoria a un plebiscito para remover a la Corte Suprema de Justicia, la revisión de todas las privatizaciones y de la deuda externa son sólo parte del paquete de 129 medidas que el candidato del Movimiento Nacional y Popular ya presentó la semana pasada en territorio porteño, en un acto en la Sociedad Rural. Denominado Pacto Fundacional para Refundar la Nación, abarca la instrumentación de un plan de austeridad, las promesas de aumentos de salarios y jubilaciones, la apertura inmediata del «corralón» financiero y la creación de 3 millones de puestos de trabajo en los primeros seis meses de gestión.
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Rodríguez Saá ofrecerá por la mañana una rueda de prensa en el Sindicato de Conductores de Camiones. A la noche, a las 20, acompañado del candidato a vicepresidente, Melchor Posse, y el candidato a gobernador bonaerense, Aldo Rico, encabezará un acto popular en el Club Sportivo América, donde hará el lanzamiento de ese plan de gobierno en Santa Fe. Rodríguez Saá se manifestó ayer a favor de mantener la relación cambiaria «como está» tras la devaluación del peso y liberar los salarios hasta que recuperen su valor adquisitivo. El ex gobernador sanluiseño afirmó que « hay que mantener la situación cambiaria como está y liberar los salarios para que recuperen su valor adquisitivo, poner en marcha el aparato productivo del país y defender el valor de la moneda nacional».
En declaraciones radiales, Rodríguez Saá también ratificó su voluntad, en caso de ser presidente, de elevar el salario mínimo, vital y móvil a $ 500, y rechazó un eventual aumento de tarifas si previamente no se recupera el poder adquisitivo de los trabajadores.
Las tarifas «no deben aumentar. Hay que preocuparse primero de los trabajadores, porque la inflación ha traído un deterioro para las empresas pero el máximo deterioro ha sido para los trabajadores argentinos, que, con la devaluación, pasaron a tener salarios de los más bajos de Latinoamérica», aseveró.
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