Saín acusó a la Policía de aplicar métodos de terror
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No es la primera vez que Saín toma una postura que separa a su gobierno de la policía que el mismo conduce. Hace un tiempo cargó contra la fuerza a la que acusó de financiarse en forma ilegal de la política, el narcotráfico y el juego clandestino.
Como si fuese ajeno a la situación que denuncia, Saín afirma que hay una ausencia de un sistema integral de selección, formación inicial y capacitación permanente del personal policial, así como una «falta de políticas de seguridad y penitenciarias planificadas, equilibradas de acuerdo con los desafíos presentes».
En el gobierno de Felipe Solá no cayeron bien las nuevas expresiones del viceministro de Justicia, y hasta se especulaba que su salida del gobierno «es inminente».
• Evaluación
En el Ejecutivo bonaerense se afirma que se tomará un «breve» tiempo para evaluar qué postura tomar con respecto a los intempestivos pasos que toma Saín y que desequilibran la relación entre el gobierno y la Policía. Pero también extrañaba la falta de alineamiento del ministro Taiana. Si bien es conocida la actitud «garantista» del titular de la cartera de Derechos Humanos, extrañó cierta infidelidad del ministro para su jefe inmediato, Felipe Solá.
Pero no sólo hubo críticas hacia el accionar policial, sino que también los funcionarios de Seguridad y Justicia se despacharon con una fuerte pronunciación contra la ley de excarcelación aprobada a principios de 2000.
Al respecto, sostienen que ésta ocasionó el hacinamiento en las cárceles bonaerenses y exigieron el tratamiento legislativo de un proyecto elaborado por la Secretaría de Derechos Humanos bonaerenses para mejorar esa situación.
Nada dijeron, por caso, sobre el grave incremento de secuestros (23 sólo en 12 días de setiembre), de robos violentos, asaltos y muertes de policías (36 en lo que va del año y uno cada ocho días) por la incapacidad del Estado para contrarrestar el explosivo crecimiento que hoy tiene el delito en el conurbano bonaerense.
Sin embargo, sí calificaron como «realidades negativas» los discursos y postulaciones «a favor de la mano dura» y del uso extralegal de la fuerza como recurso predominante del accionar policial y penitenciario. En tal sentido, señalaron que hay una aplicación parcial y discrecional de los mecanismos de control institucional de los abusos y delitos cometidos en esos ámbitos.
En su ofensiva, denunciaron también una paralización del Banco de Datos sobre Torturas de la Defensoría de Casación Penal provincial a raíz de una serie de medidas implementadas por la Procuración General de la Suprema Corte de Justicia bonaerense. «Resulta indispensable el seguimiento de las denuncias hechas ante los fiscales por casos de torturas, para lo cual propiciamos se forme un comité contra la tortura, con participación de organizaciones sociales y del Estado», mencionaron en el documento.




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