Scioli busca un "comisario" para controlar gestión Solá
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Daniel Scioli
Solá quiere, en realidad, ser el lazarillo de Scioli en la provincia. Es, además, una intención inocultable del felipismo que caído el plan reeleccionista, ahora se quiere colgar del vicepresidente y poner a su disposición su estructura y su tropa.
El viernes, por caso, Emilio Pérsico y Fernando «Chino» Navarro, jefes del Movimiento Evita, se corrieron hasta aeroparque para fotografiarse con Scioli que viajaba a Bolivia para representar a Néstor Kirchner en la II Cumbre de la Comunidad Sudamericana.
Poco menos de una hora, antes de que se suba al avión, Scioli habló con Pérsico, Navarro y Carlos Kunkel, quien, un rato más tarde participaría de un encuentro en la Universidad de Lanús, una especie de fusión entre el Movimiento Evita y lo que, de existir, podría llamarse kunkelismo.
En ese encuentro, para poner a prueba sus dotes de sibila -anticipó que Cristina sería senadora por Buenos Aires- Kunkel pronosticó que en octubre los bonaerenses votarán a Scioli como gobernador y a la «querida compañera Cristina Fernández» como presidente.
Pérsico, que es vicejefe de Gabinete de Solá, y Navarro, que preside el bloque de diputados provinciales del FPV, le ofrecieron a Scioli ser sus guías en la provincia. Deberán ir a la cola: la lista de oferentes para actuar como edecanes está super poblada.
En rigor, primeriando a los dirigentes del Movimiento Evita, el jueves José María Díaz Bancalari se había encontrado con el vicepresidente para trasmitirle el respaldo del PJ bonaerense a su eventual postulación como gobernador. Lo visitó, de hecho, como jefe del peronismo de Buenos Aires.
Aunque Pérsico y Navarro tuvieron tiempo atrás reuniones con Bancalari existe una tensión entre los sectores del felipismo y el kirchnerismo con el PJ oficial. Y Scioli deberá convivir, quizá antes de tiempo, con esa crisis que persiguió a Solá durante casi toda su gestión.




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