30 de julio 2012 - 12:00

"Se ha recargado el tema de la violencia en el fútbol con clara intención política"

Cristina de Kirchner junto a Julio Grondona en Casa de Gobierno.
Cristina de Kirchner junto a Julio Grondona en Casa de Gobierno.
La presidente Cristina de Kichner se quejó nuevamente que el Gobierno siempre es destinatario de criticas a través de la "cadena del miedo, el desanimo y el encubrimiento" y habló sobre la violencia en el fútbol. Cuestionó duramente, aunque sin mencionarlo al gobernador Daniel Scioli cuando recordó al preso de una cárcel bonaerense que a 10 días de recibir una condena por 29 años se escapó con "evidentes complicidades", aseveró. Para luego quejarse: "Escucharon dar explicaciones a alguna persona política sobre estos y otros hechos no esclarecidos que conmovieron y siguen conmocionando a la opinión pública porque encuentran a los culpables y después esos culpables pasan dos o tres meses, salen libre de merito y acá no paso nada".

Esta critica fue para explicar que el ministro de Justicia, Julio Alak tuvo que salir el domingo a desmentir el que una organización kirchnerista lleva a presos a los actos políticos. La primera mandataria en la defensa oficial explicó que de los 60.000 presos que hay en la Argentina "solamente 9.700 corresponden al Servicio Penitenciario Nacional" al tiempo que defendió al Servicio por "que no tiene superpoblación" ya que el gobierno nacional se ha dedicado a construir cárceles.

Informó que el 70% de los presos trabajan y cobran el salario mínimo -unos $2.300-. Volvió a recargar la responsabilidad de los problemas en las provincias al aseverar que "Todas las denuncias que tenemos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, las tenemos por los servicios penitenciarios provinciales ninguna por el Servicio Penitenciario Federal".

Desde la causa judicial por el tema de la Fundación "Sueños Compartidos" el apellido Schoklender no se mencionó nunca más en la Casa Rosada. Para ilustrar las bondades del servicio educativo que se brinda a la población carcelaria Cristina dijo: "el 66% de los presos, está bajo régimen de educación formal y de los que han tenido título universitario, salvo el caso de Schoklender, no hay ninguno que haya reincidido".

Respecto de la violencia en el fútbol, para la jefa de Estado, el tema no es exclusivo de las barrasbravas. "Últimamente se ha recargado mucho todo el tema de la violencia en el fútbol, de los barra bravas y de las hinchadas. Primero, yo creo en algunos casos, no en todo, por supuesto, con una clara intencionalidad política" dijo Cristina para explicar que es un error limitar la violencia en el fútbol "a un grupito".

Para el Gobierno, "los problemas con algunos grupitos, más que con la violencia en el fútbol tienen que ver con algunas cosas que pasan fuera de la cancha y no dentro de la cancha. Las más graves no pasan adentro de la cancha, pasan afuera".

Previamente había relatado distintos hechos de violencia vinculados a peleas, robo pero ajenos al accionar de las barrasbravas. Asimismo, para ella la pasión del hincha que no tiene clases sociales explica que "cuando se arman bardos no se arman solamente bardos en la "popu", se arman también bardos en la platea. Yo he visto agarrarse a piñas en la platea entre gente, inclusive, del mismo club porque tienen diferencias con respecto a la jugaba del arbitro, a lo que opinan del técnico, a lo que opinan del fútbol", consignó.

Para Cristina la solución a la violencia pasa "porque los réferis cobren bien y eviten "las bombeadas" porque la "gente se indigna y hasta el más pintado, el más educado por ahí se manda un macanón"

También, aprovechó la ocasión para pegarle al jefe de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri quien por varios años presidió el Club Boca Juniors. Señaló que a ella siempre se la trató de vincular con las hinchadas y, sin embargo, "otros dirigentes que han tenido una actuación importantísima tampoco les dicen nada y raro porque deben ser amigo de algún barrabrava, deben tener algunas amistades tal vez non santas".

En el kirchnerismo están convencidos que existe una conspiración de los sectores concentrados para perjudicar al Gobierno. En un momento dado, al girar en el escenario vio la imagen ampliada del billete de Evita y comentó que al día siguiente de lanzarlo comenzaron las críticas "que no entra, que es chico, que no encaja, que el ojo, que esto, que el otro. No era el billete, lo sabemos qué era: Evita y nosotros, esta es la verdad, lo que les molestaba era Evita. Bueno, en fin, todo es así", se lamentó.

La figura del billete de Evita, por el momento, seguirá siendo parte de la escenografia del Salón Mujeres Argentinas, comentan que a Cristina de Kirchner le gustó mucho el dibujo de Evita que ilustra el billete porque le la imagen "da mucha serenidad y paz".

Casi al finalizar la jefa de Estado le hizo un pedido a la AFA, "Quería pedirles que este próximo campeonato se llame Eva Perón y que la copa, como se va a llamar, adivinen, a ver si son vivos" haciendo suspenso interrogó al auditorio. Nadie aventuró nada salvo una mujer que gritó "Cristina".

Rápidamente la jefa de Estado respondió "no nena, ¿vos que querés que mañana me fusilen en los diarios?. Es amor lo tuyo, lo entiendo, pero no, no", enfatizó.

Ante la falta de viveza ya que nadie adivinó la Presidente develó el misterio "Evita Capitana, muchachos, Evita Capitana, tiene que llamarse Evita Capitana porque además tiene que ver con la capitanía de los clubes, de la selección, y de la Argentina".
De esta manera, la primera mandataria concluía el acto en el cual se firmó un nuevo convenio entre el Gobierno y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por el cual a través de un sistema de seguridad que registra la huella digital se intentará evitar el ingreso de los barrasbravas (ver nota aparte).

La presentación comenzó con un blopper ya que la presidente puso su dedo y la "valijita que contiene el software no le reconoció su huella digital. "Si no pasa Cristina, que quilombo se va a armar", comenzaron a cantar los militantes habituales de La Cámpora. La jefa de Estado lo intentó en numerosas oportunidades antes de su discurso y después pero en ninguno de los casos tuvo suerte. "Dicen que tengo mucha crema", bromeó. "Me dijeron que tiene baja calidad la huella ", volvió a excusarse para luego agregar: "Soy un angelito, por eso no salgo". En el caso del ministro del Interior, Florencio Randazzo, la huella lo reconoció pero no lo autorizó a ingresar, en tanto al presidente de la AFA, Julio Grondona, y a la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, el sistema les leyó las huellas y les permitió el "acceso al estadio".

Al finalizar, Cristina elogió la pasión de los hinchas de fútbol "los que no tienen pasión por nada, la verdad, que yo siempre desconfío de los que no tienen pasión por nada. Por algo hay que tener pasión, por la política, por el fútbol, por la literatura, por la educación, por la ciencia, por lo qué fuera. Pero esa gente que todo "se gual", a mí personalmente no me gusta; a mí me gusta mucho la gente pasional", concluyó. Una hora y media después partiría rumbo a Brasilia acompañada de los ministros de Industria, Débora Giorgi y de Planificación, Julio de Vido. Este martes participará en la ceremonia donde se dará ingreso formal a Venezuela al Mercosur y mantendrá una bilateral con el presidente de Uruguay, "Pepe" Mujica por el conflicto del dragado del Canal Martín García.

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