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Los partidos deberán acostumbrarse en los próximos dos meses a cumplir con un complicado cronograma de vencimientos electorales. La política se acelera así por la cantidad de trámites y presentaciones que deben hacer los candidatos, tanto en las internas partidarias como para la elección general, si quieren llegar a tiempo para legalizar listas. A esto se suman los procesos electorales e internas en provincias. Puede apurar más aún la situación una definición de fondo de María Romilda Servini de Cubría sobre la interna del partido peronista y fija nuevas fechas para cumplir con la presentación de candidatos, habilitación de listas y día de elección.
El próximo fin de semana comenzará a precipitarse la carrera para llegar a las elecciones. Los peronistas deberían presentar la oficialización de candidatos el 7 de febrero, si es que Servini de Cubría declara nulo el último Congreso del PJ y ordena ir a elecciones internas que serían fijadas en ese caso el último día que dan los tiempos, es decir, el 2 de marzo. Tomando en cuenta, entonces, un período de 30 días antes, este fin de semana el PJ debería presentar candidatos. Luego deberán acelerar la presentación de listas de cada candidato para ser incorporadas a las urnas, siempre en el caso de que la Justicia decida que haya internas.
Los electores, por su parte, tienen tiempo hasta el próximo domingo para realizar reclamos por diferencias en padrones, ausencias, errores y protestas por la aparición, por ejemplo, de muertos. Pero el cuello de botella administrativo llega hacia el 20 de febrero. A partir de ese momento, y gracias a la desprolijidad que llevaron las dilaciones duhaldistas, los argentinos deberán acostumbrarse a vencimientos diarios de presentaciones y burocracias electorales.
Los peronistas, mientras tanto, tienen que fijar listas de candidatos en las provincias, aquellos que políticamente lo pueden hacer, antes de las elecciones nacionales del 27 de abril. Felipe Solá en esto ha dado la clave primero: fijó el 28 de febrero como fecha límite para el cierre de candidaturas y el 30 de marzo para la realización de las internas, a pesar de que la elección general en la provincia se haga el próximo 14 de setiembre. Es decir, los bonaerenses tendrán sus candidatos a gobernador esperando seis meses y medio en la gatera.
La ventaja es clara y está lejos de ser un capricho. Los bonaerenses, como muchos otros caciques provinciales, saben que deben elegir candidatos antes de que se consolide el poder político del PJ en la figura de quien resulte electo presidente de la Nación. De hacerlo más tarde, deberán resignarse a que el triunfador del 27 de abril les camine el territorio recogiendo votos partidarios que, con seguridad, se le tirarán en los brazos por concentrar el poder estatal.
• Complicaciones
La confusión en la provincia de Buenos Aires es todavía tan fuerte como en la elección nacional. Si bien la fecha de internas peronistas y elección general está firme, hay presentaciones en el PJ y el radicalismo que pueden complicar el panorama. La UCR ya presentó impugnaciones a la convocatoria electoral de Solá, y Ricardo Alfonsín, hijo del ex presidente, ya amagó con armarles interna a los intentos de unificar de Francisco Ferro, Margarita Stolbizer y los enemigos Federico Storani y Leopoldo Moreau, que sigue sin definir con Rofolfo Terragno quién será candidato a presidente por el radicalismo.
Entre el 23 y el 28 de febrero serán días especialmente nutridos para los aficionados a seguir los cronogramas electorales. El 23 de febrero, por ahora, será la posible interna nacional del PJ, si es que la Justicia finalmente convalida esos comicios.
El 25 de febrero vence el plazo para reconocimiento de alianzas partidarias, el 26 la constitución de juntas electorales a nivel nacional y el 28 la presentación de listas de candidatos en la interna de la provincia de Buenos Aires.
De allí se salta a otra fecha límite: el 8 de marzo deben oficializarse todas las listas con vista a la elección presidencial. Esa fecha es inapelable, y quien no se presente no podrá participar el 27 de abril.
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