"Si hace falta juntamos 2 millones de firmas"

Política

Cuando Juan Carlos Blumberg tomó el micrófono fue escuchado con respeto, aunque debió en varias oportunidades pedir silencio. Blumberg comenzó el acto indicando la entrega de un petitorio de reforma del Código Penal a la Honorable Cámara de Diputados y de Senadores. En ese momento, se produjeron los chiflidos más intensos.

Como desde las 17 los organizadores de la marcha habían repartido a la gente copias con renglones en blanco para reclutar firmas, Blumberg se animó a afirmar: «Se necesitan 2 millones de firmas y vamos a juntar mucho más que eso. Con tantas firmas no lo vamos a pedir (por el petitorio), lo vamos a exigir» -y obtuvo una aclamación exultante-.

«Vamos a pedir al Poder Legislativo y al Poder Ejecutivo políticas para seguridad, educación y salud»,
dijo. Fue silbado al mencionar al Poder Judicial al que le pidió hacer cumplir las nuevas leyes, que los jueces trabajen para la sociedad y no para los delincuentes, y que se terminen los horarios privilegiados para el Poder Judicial. También hubo conato de chifladuras al mencionarsea la Policía, aunque nuevamente pidió silencio y calma y recordó que se trataba de una marcha «por la paz».

• Agradecimiento

Blumberg agradeció al público y les dijo: «Axel es el hijo de todos ustedes». La gente repitió: aquí todos somos Axel.

Luego enumeró las bases de su reforma, que la multitud transformada en masa emotiva siguió con gritos y aplausos.

Señaló los pilares de lo que él consideró debe reformarse: cárcel para los portadores de armas, documentos de identidad más seguros, que los presos trabajen 8 horas, que estén identificados para que la sociedad los reconozca (esto sólo sería viable para violadores o resultaría violatorio de toda reivindicación), imputabilidad en crímenes donde menores estén involucrados, y la reestructuración de la Policía y el registro de celulares para que no sean utilizados como instrumentos del delito.

La desconcentración se produjo muy lentamente. Desde la Plaza de los Dos Congresos hasta la avenida Corrientes -son cuatro cuadras-se tardaba más de 30 minutos a pie.

Al finalizar su discurso,
Blumberg se dirigió hacia la Casa de la Provincia de Buenos Aires para entregar su petitorio junto con las miles de firmas que ya tenía en su poder.

Muchos del público comenzaron a desplazarse hacia la Plaza de Mayo, donde hasta anoche, reclamaron la aparición de algún funcionario sin demasiado éxito, aunque habló por TV y ante periodistas el ministro Alberto Fernández.

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