21 de junio 2006 - 00:00

Solá presentó tropa piquetera con música de reelección 2007

Felipe Solá ayer, en la Legislatura bonaerense, durante el cierre del Parlamento piquetero, que sirvió además para alinear a la mayoría de estos grupos detrás de la intentona reeleccionista del gobernador.
Felipe Solá ayer, en la Legislatura bonaerense, durante el cierre del Parlamento piquetero, que sirvió además para alinear a la mayoría de estos grupos detrás de la intentona reeleccionista del gobernador.
Las ausencias pesan más que las presencias en política. Que Luis D'Elía y Jorge Ceballos, dos de los cuatro jefes piqueteros más poderosos del kirchnerismo, hayan gambeteado la invitación de Felipe Solá para posar a su lado, podría interpretarse como un tropiezo del gobernador.

Es una verdad a medias: ayer, con música reeleccionista de fondo, Solá alistó al partido piquetero en una megacumbre de organizaciones sociales, entre ellas las cuatro grandes: FTV de D'Elía, Libres del Sur de Ceballos, el Frente Transversal (F) y el Movimiento Evita (ME).

Esos son los pilares del movimiento piquetero pro Kirchner que Solá, a sugerencia de Emilio Pérsico, su vicejefe de Gabinete y líder del ME, quiere convertir en su pata política y, sobre todo, en el ejército que difunda e impulse su aventura reelectoral.

  • Confesión

  • Tanto que el gobernador usó esa cumbre -que sesionó ayer en la Legislatura provincial, como si fuese un Parlamento piquetero- para confesar que si existe «una demanda social» -léase clamor popular- podría pedir que la Justicia lo habilite por un tercer mandato. «Si hay una demanda social en ese sentido y yo la siento como propia, en ese caso pediría que se interpretaran cuáles son mis derechos», dijo Solá. Hasta ayer, no había llegado ese punto: las operaciones partían de su entorno, con su aval, pero ante su silencio.

    Luego, frente a los 300 delegados de las organizaciones sociales, el gobernador completó la estrofa con un piropo hacia los piqueteros congregados: «Basta de los políticos de carrera; un político debe representar a la gente y eso hacen ustedes», elogió.

    Fue un paso más lejos, pisando incluso un terreno que no le es del todo propio: dijo que los piqueteros deben tener «importante presencia» en las listas que el Frente para la Victoria presentará en 2007 en la provincia, en los distintos niveles electorales.  

  • Aplaudidores

    En primera fila, aplaudían el patagónico-bonaerense Edgardo Depetri, del Frente Transversal; Pérsico y una ristra de caciquejos, entre otros, Laura Berardo, de Libres del Sur -delegada de Ceballos y Humberto Tumini-, y Juan José Cantiello, CTA y del FTV de D'Elía.

    Cerca rondaban Fernando «Chino» Navarro, jefe del bloque de Diputados, adláter de Pérsico y también promotor de la re-ree (que afirma que «Solá está habilitado para ser candidato en 2007») y jefes de grupos menores pero con aspiraciones, como el MUP y Octubres.

    Del elenco ministerial asomó Mario Oporto, jefe de Gabinete que se torea con Pérsico pero «manda» sobre el Consejo de Integración Social (CIS), que funciona como puerta para que los piqueteros incidan en el destino de $ 1.000 millones destinados a políticas sociales.

    No estuvo, en cambio, Florencio Randazzo, ministro de Gobierno y (¿todavía?) principal-armador del felipismo. Randazzo no lo dirá pero le incomoda la avanzada reeleccionista que, además de dañar su candidatura, hace ranquear a su mayor enemigo de Palacio: el críptico Pérsico.

    Es un nudo para desatar:

  • El jefe del ME se convirtió en el funcionario que más incide sobre la conducta y las determinaciones de Solá, motivo por el cual comenzó a ser recelado en la Casa Rosada porque se lo sindica, a pesar de que hay otros gestores menos visibles, como el promotor de la operación re-reelección del gobernador. Ese proyecto funciona, para Solá, como un respirador, cuando empezaba a ser ostensible la sangría producto de un fin de mandato próximo.

  • El suprapoder de Pérsico explica, también, el recelo de D'Elía y Ceballos, que ayer evitaron aparatosamente mostrarse con Solá en La Plata. ¿Razones? Por una vez, ambos dirigentes coinciden: son funcionarios nacionales, que dependen de Kirchner, quien mira de reojo el plan Solá 2007, y por lo tanto no podían estar presentes para avalar una movida sobre la cual el Presidente todavía no emitió opinión (al menos positiva).

  • Hay otra razón. Tanto D'Elía como Ceballos sienten que Solá se encerró en Pérsico y se olvidó de otros jefes piqueteros, como ellos. Por eso, ayer el gobernador recibió algunos mensajeros planteándole que debe sentarse «a charlar» sobre el proyecto para 2007. Con D'Elía el camino es sinuoso pero se puede ordenar pero Ceballos ayer le tiró tierra al plan Solá: «La mejor candidata en la provincia es Cristina Kirchner», aseguró el líder de Libres del Sur y funcionario del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

  • Todos, sin embargo, se encuentran en un punto: salvo el canciller Jorge Taiana, de los candidatos en danza, tomando a Solá como posible postulante, el actual gobernador es quien mejor encaja en los planes de los piqueteros ya que protagonizan un romance donde Solá les da estructuras y cargos, y los grupos piqueteros le aportan al mandatario el ejército político que nunca pudo tener y que, por caso, se mostró el 25 del mes pasado en Plaza de Mayo.
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