Carlos Menem recordó anoche que «soy senador suplente, pero soy senador al fin», durante su reaparición televisiva por un canal porteño, vía satélite desde Anillaco y acompañado por Cecilia Bolocco. También defendió el proyecto de dolarización con el lema « el pueblo argentino está mentalmente dolarizado» y rechazó los argumentos de quienes critican esa iniciativa. « Miren dónde estamos -se quejó en aguda crítica al gobierno-después de la devaluación, la pesificación y la flotación del dólar que además es una flotación sucia.»
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Remató esta opinión afirmando que desde el 10 de diciembre de 1999 en la Argentina no hay liderazgo político y sin eso no hay gobernabilidad, y sin gobernabilidad hay caos. «Eso es lo que nos pasa hoy en la Argentina.»
El comentario del ex presidente sobre su condición de senador suplente electo resulta muy sugestivo, a pesar de que lo dijo en el marco de preguntas referidas a su vida personal. Su nombre circuló a fines de diciembre cuando se eligió al reemplazante de Fernando de la Rúa, y volvió a surgir tras la renuncia de Adolfo Rodríguez Saá al provisariato.
•Su banca
Si, en ese momento o ahora, su hermano Eduardo Menem o Ada Maza, hermana del gobernador riojano y 2ª senadora nacional, renunciaran, Carlos Menem podría sentarse en una de las bancas que pertenece a La Rioja. En esa condición, durante las últimas crisis institucionales, hubiera quedado habilitado para que diputados y senadores lo tuvieran en cuenta para la jefatura de Estado.
No le costó a Menem desbaratar al animador de «Hola Clave», que cometió un gravísimo error, dejó abierta la señal de TV hacia La Rioja mientras pasaban los avisos por el «Canal 9» y permitió que el ex presidente escuchase los comentarios de Grondona con los demás animadores del programa fuera de transmisión. «Mientras pasan los avisos dejan que escuche todo lo que dicen de mí. Gracias por algunos conceptos», bromeó Menem. Grondona no se animó a pasar esos comentarios al aire, algo que parecía obligado después de que Menem lo sorprendiese en esa «gaffe». «No son tan graves», intentó disculparse Grondona.
El ex presidente le dio un tono novedoso a su intervención que en los hechos del 19 y 20 de diciembre que terminaron con la renuncia de De la Rúa había habido una conspiración y actuado infiltrados. «Había tenido -recordó- una charla con Armando Balbín que me adelantó que estas cosas iban a pasar y tuve conversaciones con otros políticos. Los investigadores van a tener que dar detalles de estos hechos en el futuro.» Menem se refería a una entrevista que mantuvo con el hermano de Ricardo Balbín, con quien habló sobre el futuro del país. Armando Balbín en aquella oportunidad había irritado con esa visita a Menem al entonces presidente De la Rúa porque al salir dijo que si tuviera que votar lo haría por el riojano.
Más adelante, reconoció que «pude haberme equivocado, porque no soy infalible», cuando le preguntaron si se arrepentía de algo. « Probablemente, pude haber cometido el pecado de la soberbia», avanzó en otro tramo de la entrevista.
El ex presidente, que viene pidiendo el adelantamiento de elecciones presidenciales, subrayó que «sigue vigente el proyecto Menem 2003».
En el mismo ciclo, ofició de telonera Elisa Carrió, quien -sin confesar si incurrió o no en el pecado de la soberbiase jactó de haber sido « la única que anticipó todo lo que pasó en la Argentina en los últimos meses». Adelantó que su ministro de Economía sería Rubén Lo Vuolo e insistió en que «nunca prometí nada». « Tengo claro -reflexionó- que estoy peleando en el barro, para eso me eligieron.»
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