Testigo derribó peritaje oficial en juicio Vialidad: sería imposible el cálculo de costos sin ver las obras

Política

Ninguno de los peritos que elaboraron el estudio hizo un estudio de campo para cuantificar costos y materiales. Ingeniero ratificó que no se pueden “ocultar” sobreprecios en las redeterminaciones de precios que fija el INDEC. Clave: se compararon rutas de otras provincias con diferencias técnicas.

Un ingeniero civil que trabajó en Vialidad Santa Cruz derribó la pericia oficial que concluyó supuestos desmanejos en la obra pública de esa provincia.

Diego Cerda se desempeñó en la dirección de Obras, que formaba parte del consejo técnico de la Agencia de Vialidad Provincial de Santa Cruz. Propuesto por la defensa de Lázaro Báez, el profesional respondió un amplio cuestionario con especificaciones técnicas sobre el desarrollo, control y condiciones de las obras viales cuestiones en la causa. Desde el rol que ocupó entre los años 2003 y 2015, intervino en algunas de las 51 obras en donde –según la denuncia- habría habido irregularidades. En la causa está imputada la actual vicepresidenta Cristina de Kirchner.

Sin embargo, el testigo no aportó elementos a la hipótesis delictiva. Entre otros puntos, habló de la regularidad y necesidad de los anticipos financieros, que no benefician a las contratistas; mencionó la habitualidad de la extensión de los plazos; confirmó la suspensión de todos los trabajos en la Patagonia por los meses de veda invernal y detalló las particularidades de pavimentar en dicha zona.

Cerda desbarató la metodología de la pericia ordenada por el TOF2 para calcular precios y cantidades, sobre todo respecto de la construcción de terraplenes y el ancho de las bases de las rutas. Y dijo que es imposible hacer dichos cálculos sin hacer estudios de campo. Esto dio directo al corazón del análisis oficial, ya que ni Bona ni Panizza visitaron las obras.

Al contrario de lo que asegura la acusación, del relato del testigo se desprendió que las redeterminaciones de precios –basadas en un índice oficial del INDEC- no podían ocultar beneficios para las empresas, ya que Vialidad demoraba la aprobación y el índice estaba atrasado, lo que provocaba que las firmas tuvieran que afrontar las subas de precios por la inflación que las redeterminaciones no terminaban de cubrir.

En concreto, la defensa de Báez buscó demostrar que los peritos Pablo Eloy Bona y Roberto Panizza compararon obras de diferentes puntos del país sin tener en cuenta las particularidades de la construcción de rutas en Santa Cruz. Las dificultades climáticas y de terreno generan que los valores sean más elevados que en otras zonas geográficas.

“En Santa Cruz se utiliza pavimento tipo 3 o 70-100. Es el más indicado por las bajas temperaturas. Es un asfalto más blando que el utilizado en otras partes del país. A temperatura ambiente se comporta como un sólido y a mayor temperatura se va solidificando”, detalló el testigo. ¿“Existe alguna diferencia en los costos?”, preguntó el abogado Juan Villanueva. “Puede verse incrementado. Sobre todo por la distancia de transporte. Eso tiene una mayor incidencia sobre todo en la Patagonia”.

Cerda y todos los testigos que fueron interrogados sobre este punto, refirieron que el asfalto que se debe utilizar en obras de zonas con temperaturas bajo cero es mucho más caro que el que se usa habitualmente. Por el mismo motivo, el cemento, la mano de obra, el mantenimiento de las máquinas también son más costosos. Además, en particular los materiales “áridos” que se utilizan para nivelar el suelo, tienen un costo en un 300% mas caro en la Patagonia que en la zona centro.

Otro de los cuestionamientos a la pericia judicial es que los valores fueron analizados en dólares, cuando la obra pública siempre es en pesos. Pero para el análisis fueron dolarizados al momento de las licitaciones cuestionadas y convertidos a pesos a la actualidad, lo que arrojó números distorsionados.

Al mismo tiempo, el profesional descartó irregularidades en las modificaciones de plazos de entrega de las obras: “Era bastante lógico que presentaran una ampliación de plazos junto con una modificación de obra”, refirió.

Cuando fue el turno de preguntar por parte de la fiscalía, el testigo habló de diferencias con el ex Presidente de la Agencia de Vialidad de Santa Cruz e imputado en esta causa, Raúl Santibañez. Según dijo, el exfuncionario tenía “algo personal” con los que integraban la AGVP. Sin embargo, no mencionó obstrucciones a su trabajo a partir de ese conflicto, aunque sí mencionó que fue reemplazado por otros inspectores en algunas de las obras.

Por otra parte, el ingeniero relató que en Río Gallegos y en Caleta Olivia había obras muy complejas y que había poco personal para los trabajos que se debían controlar. En ese sentido dijo haber estado “saturado” en sus funciones. Fueron varios los testigos que ya señalaron que la falta de inspectores suficientes era una problemática que se daba en todas las jurisdicciones del país.

Las obras de Austral

Cerda declaró que inspeccionó algunas de las obras de Austral Construcciones. Dijo que se controlaban todos los ítems y que se iba auditando en forma regular según el avance de los trabajos. Mencionó pericias en laboratorios para el control de calidad de materiales y afirmó que nunca le pidieron que hiciera algo para beneficiar a Báez.

Incluso reveló que en una oportunidad le aplicó multas a la firma de Báez por el desvío de tránsito pesado, una cuestión menor y de orden cotidiano durante la realización de una obra.

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