UCR define reafiliaciones contra Cobos
-
Milei defendió el retiro del pliego de María Verónica Michelli
-
La CGT denunció al Gobierno ante la OIT por el "desmantelamiento" de derechos laborales
La idea es que todos los radicales, incluidos desde Raúl Alfonsín hasta el propio Gerardo Morales, deberán ratificar en una declaración jurada su respeto a la doctrina del partido, a las reglas establecidas en la carta orgánica, a las decisiones de la última Convención Nacional de Rosario y jurar que nunca jugarán otro rol que no sea el de opositor.
«Quienes no ratifiquen su fidelidad a la identidad radical no perderán su categoría de afiliados, pero no podrán ser militantes activos: no se les permitirá constituirse en autoridades partidarias ni ser candidatos por la UCR en ninguna elección», anunció el vocero del comité nacional Emiliano Afara.
Así, cada afiliado deberá estampar su firma en un documento que será presentado en cada comité provincial y trasladado luego al nacional para la confección de un registro depurado que permitirá a la conducción partidaria saber realmente cuántos militan en la oposición al kirchnerimso. Por lo tanto el acto será meramente político y no tendrá, en realidad, relevancia legal, aunque se prometa que quienes no firmen ese reempadronamiento no podrán ser candidatos en ninguna lista de la UCR.
Mientras la corriente «Radicales en la Concertación» pone en marcha su campaña de acercamiento a dirigentes de todo el país con la intención de llevarlos hacia aguas propias, la militancia de la UCR orgánicaretrucará con rondas de visitas a «todos los radicales desparramados en todas las provincias» para instarlos a firmar el acta de fidelidad al partido.
El cierre de todo ese plan se hará en un Seminario Nacional del partido previsto para el 8, 9 y 10 de mayo en Villa Carlos Paz, que estará «abierto a todo el radicalismo» para un debate acerca de estos proyectos de reforma en el partido.
De este seminario, en el que no está previsto que concurran sectores del radicalismo K ni aliados a la Coalición Cívica de Elisa Carrió, surgirá un documento de intención que será elevado como hoja de ruta a la próxima Convención Nacional que se reunirá nuevamente en julio.
Mientras tanto, los radicales seguirán jurando fidelidad a las resoluciones de la Convención de Rosario, donde se dio el puntapié inicial para armar la fórmula con Roberto Lavagna.
Este encuentro en Córdoba será una reedición del Congreso doctrinario de octubre de 2004, que concluyó con la ratificación de la postura socialdemócrata del partido, a pesar de los enfrentamientos que hubo entonces entre las posturas del alfonsinismo y las que sostenía el presidente partidario, el chaqueño Angel Rozas.
La convocatoria formal a este seminario se realizará este jueves en la primera reunión del año del Comité Federal de la UCR, representado por los titulares de los comités de cada uno de los distritos del país, los diputados y senadores nacionales y la mesa de conducción del radicalismo.
Entre los temas previstos para el debate en la sede de Alsina, se incluyó también la situación de intervención partidaria que todavía rige en los distritos «radicales K» de Tierra del Fuego, Mendoza, Corrientes, Santiago del Estero y Río Negro.



