UCR: Macri no es ya el límite
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La tarea será entonces debilitar. Kirchner puede permitir que le ganen la Capital Federal, pero no que ese triunfador se eleve desde allí al podio de jefe de la oposición. Por eso el desgaste de estas semanas le serviría al gobierno para intentar «domesticar» al macrismo: «Si el 25 Macri se sienta a dialogar con Alberto y Aníbal Fernández, no hay ningún problema para el gobierno», se afirma.
El desafío, entonces, es doble y explica por qué hasta se convencería Alfonsín de no abandonar en este tramo de la campaña a quien consideró su límite en la política de concertación.
Ese mismo peligro rige para Lavagna: un Macri reforzado por una victoria a solas contra Kirchner en la Capital Federal es un riesgo que no puede procesar.
Por lo pronto, el ex ministro de Economía tiene otros problemas que enfrentar con sus actuales socios. Ayer se reunió por primera vez en el comité nacionalde la UCR, la Autoridad de Consulta.Ese cuerpo, presidido por Florentina Gómez Miranda e integrado por Juan José Canals y Adolfo López, tendrá la misión de tantear en cada radicalismo local el nombre del posible candidato a vicepresidente que acompañará a Lavagna en la fórmula.
El problema para quienes deberán llevar adelante esa tarea es que los candidatos disponibles se fueron acotando. El que parecía número puesto, el senador mendocino Ernesto Sanz, fue proclamado el fin de semana como candidato a vicegobernador en la fórmula radical por Mendoza que encabeza Roberto Iglesias. Mas allá de las posibilidades de triunfo, ese lanzamiento tiene en inicio la intención primaria de continuar complicando a Julio Cobos. Pero, además, refleja las tensiones que el accionar de Lavagna produjo dentro de la coalición con el radicalismo al dilatar decisiones: «Si Lavagna lo quería a Sanz como vice, se hubiera acordado antes», llegó a decir Iglesias. Sanz, de todas formas, nunca se desesperó por ser la compañía del ex ministro en la fórmula presidencial.
Con más calma pero en el mismo sentido, el jujeño Gerardo Morales, presidente de la UCR, se retiró también de esa posibilidad y ratificó que peleará la gobernación de su provincia. Quedaron entonces en la mira: Hipólito Solari Irigoyen, Adolfo Stubrin o Federico Storani, nombres con los que habrá que convencer ahora al resto de los radicales y a Lavagna.



