10 de agosto 2012 - 19:49

Un problema político que se resume en: quién pone la plata

"Esta es la primera paritaria de transporte que no cuenta con subsidios del Estado para hacer frente a los aumentos", explican con criterio los especialistas. En el largo conflicto con los subtes entre la Nación y la Ciudad de Buenos Aires tiene un trasfondo entre adversarios políticos donde subyace una razón de económica: ¿Quién pone la plata para hacer frente a la suba salarial, teniendo en cuenta que no se puede trasladar ese aumento a los costos, es decir a la tarifa?.

El Gobierno, cuando en enero decidió traspasarle el subterráneo a la Ciudad no lo hizo estrictamente por "justicia o generosidad" sino respondió a la etapa de "sintonía fina" cuya lógica responde a achicar o redireccionar los gastos y en este sentido el Estado se ha ido desprendiendo de servicios que corresponden a otras jurisdicciones.Recientemente, el ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, estableció los topes de subsidios para los servicios de colectivos tanto capitalinos como provinciales aclarando que en caso de mayores incrementos de costos éstos deberán ser absorbidos por el municipio o la gobernación correspondiente.

Entonces es de suponer que en los próximos meses este problema que se vive en la Ciudad con los subtes pueda replicarse en la paritaria de los colectiveros. La dificultad para otorgar aumentos se verá frenada por la autoridad política quién se enfrentará ante el problema de subir tarifas o ver de dónde obtienen los recursos.

Pero volviendo al caso del conflicto en los subtes y suponiendo que las partes se pongan de acuerdo en el monto de ajuste a los salarios, la pregunta que hasta ahora no tiene respuesta es quién pondrá la diferencia que hace falta para hacer frente a los nuevos salarios. Por el momento, el gobierno de Mauricio Macri sigue rechazando la responsabilidad si no viene acompañada de fondos para hacer frente al servicio y la Nación respondió en más de una oportunidad que deposita mes a mes el importe correspondiente a los $ 360 millones de pesos anuales que se comprometió a entregar. Cabe recordar los subtes recibían $ 720 millones anuales y el Gobierno prometió pagar el 50% durante un año. Es más desde la Rosada afirman que en el Banco Nación ya están depositados $ 124 millones pero estos sólo pueden ser utilizados para mantenimiento e infraestructura no para el abonar salarios.

Además el subsidio que se recibía de la Nación para ser aplicado a salarios alcanzaba los $60 millones pero en su momento fue reducido casi a la mitad por decisión del Gobierno cuando Macri aumentó la tarifa de $ 1,10 a $ 2,50 el 4 de enero.

El problema, explican en el Gobierno, es que aparentemente el macrismo cuando modificó la tarifa lo hizo en base a un cálculo elevado de pasajeros y no tuvo en cuenta que el cambio tarifario provocaría una disminución de usuarios. De hecho, desde el tarifazo del 127% cayó 20% la cantidad de pasajeros, según estadísticas de Metrovías y el INDEC. Por tal razón, el macrismo se habrían encontrado con que la suba de los boletos no compensaban el aporte adicional que la CABA debía proveer. "Hicieron mal los cálculos", esbozaban no sin cierto sarcasmo.

Para tener una idea hoy la masa salarial de Metrovías implica $ 70 millones mensuales. En caso de otorgarse un aumento del 20% esto significa unos $ 14 millones adicionales. En concepto de recaudación de pasaje a razón de 2,50 y tomando 30 días de servicio se recolectan aproximadamente unos $ 54 millones, entonces para hacer frente a los salarios hoy faltarían $16 millones. Esta suma comprende solamente el pago de salarios no incluye ningún tipo de insumo, pago de electricidad, infraestructura, gastos operativos, etc. Hay que tener en cuenta que los salarios en este servicio van de un básico de $7.800 a $ 11.500 por seis horas de trabajo.

En casi todas partes del mundo el transporte es subsidiado en mayor o menor medida. El Gobierno nacional lo viene haciendo hace años pero ahora la caja se achicó y decidió, que es tiempo que otros se hagan cargo. Por su parte, Macri estaría dispuesto a tomar la posta sólo si le dan los fondos. Así como van las cosas daría la impresión que el conflicto puede no tener fin.

Colaboración: Diego González.

Dejá tu comentario

Te puede interesar