1 de abril 2004 - 00:00

Vicegobernadora quedó a cargo de la seguridad en Buenos Aires

El gobierno de Buenos Aires precipitó ayer cambios en la cúpula y en el diseño del área Seguridad. Después de varias reuniones con Néstor Kirchner (ayer hubo dos), Felipe Solá confirmó la renuncia del ministro Raúl Rivara y que lo reemplazará de manera interina la propia vicegobernadora Graciela Giannettasio, lo que implica comprometer en el nuevo rumbo también al ex presidente Duhalde. La ex ministra de Educación estará en el cargo que deja Rivara por algunos días, hasta que Solá encuentre al responsable del nuevo formato de seguridad, un área que se ha convertido en un tembladeral para el gobierno. También que se volverá a la idea de León Arslanian de crear un cuerpo propio de Policía para el área metropolitana (Capital y conurbano) que tendrá el auxilio de un nuevo fondo con dinero aportado por el gobierno nacional y el provincial. También confirmó el adelanto de este diario de que jubilarán de oficio a 200 oficiales de la Policía para precipitar drásticos cambios en la fuerza.

La vicegobernadora bonaerense Graciela Giannettasio ocupará temporalmente la cartera de Seguridad que ayer dejó vacante Raúl Rivara. El interinato, se pautó para algunos días pero que podría limitarse a un puñado de horas, fue resuelto por Felipe Solá, en sintonía con Néstor Kirchner.

Anoche, en la Casa Rosada, el Presidente y el gobernador se reunieron para acordar el detalle fino de una «solución conjunta» que implicará la reestructuración del esquema policial bonaerense, que incluirá creando una fuerza especial para que actúe en el área metropolitana.

Ese cuerpo, una especie de FBI criollo, se abocaría a combatir delitos específicos en el Gran Buenos Aires -Capital y Gran Buenos Aires- y, como la Policía Federal, dependería del gobierno nacional.

Tendría, al mismo tiempo, la opción de disponer de logística de las Fuerzas Armadas, como helicópteros y camiones militares, mecanismo que está permitido en el artículo 27° de la Ley de Seguridad Nacional.

• Cúpula convenida

En términos políticos, el pacto supone, además, la futura designación de una cúpula de Seguridad convenida entre Olivos y La Plata. Con eso, el futuro ministro -cuyo nombre se podría dar a conocer en las próximas horas- contará con un doble aval: de Solá y del propio Kirchner.

«El ministro que sea designado y los lineamientos que se sigan tendrán el apoyo del presidente Kirchner»
, aseguró Solá anoche, desde La Plata, al tiempo que indicó que Giannettasio será ministra «todo el tiempo que sea necesario».

Luego de citarse con
Kirchner en Berazategui y compartir el vuelo en helicóptero hasta la Casa Rosada, el gobernador viajó a La Plata para anunciar la designación de Giannettasio que hoy pedirá licencia como vicegobernadora.

La elección de
Giannettasio, una dirigente ligada estrechamente a Eduardo Duhalde, sorprendió: hasta un rato antes, el reemplazo de Rivara sería el ministro de Justicia Eduardo Di Rocco. Pero sobre la hora, Solá -luego de un contacto con el ex presidente, según se indicó- optó por recurrir a su vice.

• A fondo

Un rato antes, en un breve contacto con la prensa, Kirchner tomó distancia de la crisis bonaerense: dijo que las reformas y la designación de los ministros de Seguridad son «una responsabilidad del gobernador».

De todos modos, volvió a plantear que hay que
«ir hasta el fondo» en la lucha contra la delincuencia y planteó que las crisis de inseguridad que padece la provincia de Buenos Aires, con epicentro en el conurbano, «no tiene salidas intermedias».

Y retomó las críticas afiladas.
«Muchas veces -interpretó- la inseguridad es parte de situaciones sin resolver, que permite que algunos hampones estén trabajando a nivel institucional y otros, sueltos en la calle.»

El libreto que ayer mostró Kirchner no reflejó el compromiso que Solá decía haber logrado de Olivos. Igual, luego enumeró una serie de pedidos que requieren del OK de la Nación:

• Planteó insistir con la mejora del equipamiento policial para lo cual se necesitan con recursos extra por lo que volvió a pedir que se conforme un Fondo del Conurbano para atender los problemas de inseguridad que se viven en esa zona.

• Demandó que la Justicia bonaerense, sobre la cual planifica una fuerte reforma, tenga facultad de intervenir en casos de drogas. Esa propuesta, antiguo reclamo provincial, es resistida -con argumentos no muy claros- por
Gustavo Béliz.

• La creación de una Policía Metropolitana, sugerida por Solá, implica que el gobierno pasará a ser responsabilidad de la seguridad en el conurbano. Hasta ahora,
Kirchner y Béliz tienen una posición cómoda: la crisis del conurbano es responsabilidad de Solá.

Insuficiencia

Con detalles, el gobernador argumentó este último pedido. «Los convenios que permiten que las fuerzas federales colaboren con la provincia fueron felices pero no suficientes.»

Para el corto plazo, prometió más operativos, pedir la reforma de leyes -por ejemplo para impedir que el portador de un arma ilegal pueda ser excarcelado-, el pase a retiro de 200 oficiales (anticipado por este diario) y la profundización de la tarea de la Oficina de Asuntos Internos.

Sin embargo, hizo una salvedad.
«Vamos a continuar con el saneamiento moral de la Policía, pero nuestro principal objetivo, nuestra obsesión, son los delincuentes de todos los días», completó.

Luego, el gobernador se refirió a la marcha al Congreso convocada para hoy por los familiares de
Axel Blumberg para reclamar que se sancionen leyes más duras. «Espero que nos dé fuerza en la lucha contra el delito», pidió.

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