Violó, ocultó y defraudó, dijo sobre Uruguay el canciller en el Congreso

Política

• Inusitadamente duro estuvo el canciller argentino Jorge Taiana con el vecino país al exponer, ayer, ante una comisión del Congreso y referirse a la instalación de dos papeleras en Fray Bentos. • La relación Argentina-Uruguay se presenta como la peor desde aquellos años de 1950 cuando el gobierno de Juan Perón hasta prohibió viajar al Uruguay y se lo hacía de contrabando por barcos areneros de Tigre a Carmelo o triangulando vía Brasil. • Jorge Taiana dio datos que no estaban claros: para los «habitantes de Entre Ríos y sus hijos hay peligro por la construcción si se usan tecnologías contaminantes». Otro es que ambas plantas en la costa uruguaya duplicarían la producción de celulosa de todas las fábricas argentinas con la grave consecuencia de que su cercanía se suma a un «impacto ambiental acumulativo». • Hasta ahora se ignoraba el porqué de la protesta argentina dado que aquí también hay plantas de celulosa. Pero no próximas. • Levantando los dedos pulgar, índice y mayor Taiana dijo que Uruguay tuvo «tres incumplimientos para con la Argentina» por lo cual estima justo, más adecuado y no «extraordinario» recurrir a la Corte Internacional de Justicia por convenios vigentes. • La impresión en el Congreso es que la Argentina tiene razón en cuanto al riesgo de salud -que también afectará a población de Uruguay vecina a las plantas-. Se dice que hay un problema político uruguayo: el ex presidente Batlle, despreciado por Néstor Kirchner, no titubeó en avanzar sabiendo que violaba tratados porque se iba en marzo de 2005 y dejaba la gloria de una alta inversión para reclamar en el futuro por su partido, el Colorado. El Frente Amplio no puede quedar negando una inversión de 1.700 millones de dólares. Batlle enfrentado a Kirchner y tras haber hablado mal de los argentinos autorizó la segunda planta, que acumula grave contaminación, 2 meses antes de cesar su mandato y cedérselo a Tabaré Vázquez. Lo hizo en secreto.

El canciller Jorge Taiana responsabilizó duramente ayer a Uruguay por violar tratados internacionales con la Argentina y ocultar información sobre daño ambiental. En un lenguaje inusual en un canciller para con un país que se supone amigo, acusó al gobierno de Montevideo de defraudar la confianza de Buenos Aires e iniciar así la controversia en torno a la instalación de las dos plantas de procesamiento de celulosa en Fray Bentos. Quedó la sensación para los diputados presentes que las relaciones con Uruguay se habían deteriorado mucho más que lo estimado por el Congreso hasta ayer.

Todo fue durante un informe que brindó ante la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados que se prepara esta semana para emitir el dictamen de la declaración de apoyo al gobierno para el envío del conflicto por las papeleras a la Corte Internacional de La Haya. En una exposición que matizó con Rafael Bielsa, Taiana intentó explicar la forma en que el gobierno argentino había manejado la negociación con Uruguay desde mucho antes que decidiera, incluso, la instalación de la segunda papelera. Fue ése uno de los reclamos que se escucharon por parte de la oposición que contrastó las explicaciones del actual canciller con las que dieron primero Bielsa y luego Alberto Fernández al Congreso hace un año.

• Punto crítico

Quizás el punto más crítico de esos cuestionamientos fue el interrogatorio a Bielsa -que aunque estaba presente como diputado tuvo que contestar por lo que había hecho como canciller- sobre la existencia o no de un acuerdo escrito entre los gobiernos de Uruguay y la Argentina sobre la instalación de las papeleras y hasta desmentir el informe que sobre el tema había dado el jefe de Gabinete al Congreso hace un año.

Bielsa
tomó la palabra inmediatamente después del discurso de Taiana y a partir de ese momento muchos de los diputados presentes parecieron olvidarse de quién era realmente el canciller. El problema para el porteño fue que debió asumir los cuestionamientos al accionar del gobierno y defender las decisiones de Néstor Kirchner cuando hoy claramente ha sido expulsado del calor que emana el Frente para la Victoria: «Voy a hacer un esfuerzo por aclarar algunas dudas y disipar errores que he visto en los medios de comunicación», arrancó con tono de funcionario del Ejecutivo.

Como no está previsto en el reglamento que en una reunión de ese tipo un diputado explique a sus pares y responda preguntas de la oposición -como sucedió en esa suerte de interpelación a Bielsa en que se había convertido el informe de
Taiana-, Jorge Argüello, presidente de la comisión, tuvo que hacer malabares para manejar el debate.

• Desconocimiento

Relató entonces Bielsa que el problema más grave de contaminación de las plantas papeleras no se conoce aún y es básicamente la dimensión de la planta productora de cloro que deberá instalarse junto a las papeleras, de la que no conocemos siquiera si «se ha pedido autorización a Uruguay».

Fue después de ese argumentocuando tanto Taiana como Bielsa tuvieron que negar la existencia de un acuerdo secreto escrito entre ambos países que liberara a Uruguay de la responsabilidad: «Jamás hubo acuerdo ni protocolo. Si hubiera existido, ¿ustedes no creen que Tabaré lo estaría mostrando?, dijo Bielsa.

Antes, el arista
Carlos Raimundi y el radical Federico Storani -que propuso la creación de una Comisión Bicameral binacional para negociar, como la creada con Chile por el conflicto sobre Hielos Continentales- habían denunciado que en el último informe ante Diputados Alberto Fernández había afirmado que el diferendo por las papeleras se había terminado con la firma de un acuerdo. «¿Cuál es ese acuerdo?», preguntó

Raimundi. Bielsa y Taiana
se vieron obligados a desmentir al jefe de Gabinete: «Fue una equivocación, no existe ningún acuerdo. Es sólo eso, una equivocación del jefe de Gabinete», dijeron. Desde el fondo del salón se escuchó gritar a una diputada radical: «Tras que no vienen nunca a informar, cuando vienen, mienten».

Pero lo más duro en materia diplomática provino de las definiciones del actual canciller. Dijo por ejemplo: «Al autorizar la construcción de las plantas industriales e instalaciones conexas, la República Oriental del Uruguay violó un tratado bilateral con la Argentina, vigente desde 1975», y agregó: «Violó asimismo preceptos básicos del derecho internacional ambiental, poniendo en riesgo el bienestar y la salud de las comunidades adyacentes a este río compartido».

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