10 de marzo 2003 - 00:00

Votan esta semana leyes del FMI y después, vacaciones

El oficialismo intentará apurar esta semana la sanción en el Congreso de las leyes del miniacuerdo con el Fondo, antes de que ambas cámaras se paralicen hasta la asunción del próximo gobierno. Todavía esperan turno la modificación del impuesto a los combustibles, gravar con Ganancias los reintegros a las exportaciones y la eliminación de planes de competitividad. Eduardo Duhalde sabe que, en plena campaña, no tendrá poder para hacer sesiones, salvo para, por ejemplo, aprobar por ley un bono por la redolarización de depósitos.

Votan esta semana leyes del FMI y después, vacaciones
El Congreso podría quedar prácticamente desactivado desde la próxima semana hasta la transmisión del mando presidencial. Una vez que se termine de aprobar el paquete impositivo comprometido con el FMI, será muy difícil volver a reunir a los legisladores para sumar quórum en el tratamiento de leyes, salvo la aparición de temas urgentes. La parálisis que se podría producir en el Parlamento tiene causas diversas.

En primer lugar, el poder político de Eduardo Duhalde ya no alcanzaría para obligar a diputados y senadores a sancionar proyectos de alto costo político o que puedan generar consecuencias más allá de las elecciones.

En segundo lugar, los legisladores se encuentran ya en campaña y, en muchos casos, son ellos mismos los candidatos. Por lo tanto, fuera de este esquema, sólo queda en el Congreso cumplir con el compromiso de votar los tres proyectos comprometidos con el FMI y prácticamente nada más. Sí habrá revuelo en las próximas semanas en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado con la investigación a Luis Barrionuevo por la crisis de Catamarca y alguna discusión en torno al proyecto, ahora abandonado por el gobierno, para compensar de alguna manera a las empresas por no permitirles ajustar sus balances por inflación y a un terceto de normas que esperan en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, todas relacionadas con disposiciones inminentes referidas al plano fiscal. Pero no se pueden esperar definiciones políticas de fondo hasta después de las elecciones.

• Necesidad

Un solo tema podría movilizar al Congreso en estos días con la contundencia suficiente como para reunir quórum en ambas Cámaras: que el gobierno decidiera, en contra de lo expresado por ahora por Roberto Lavagna, la necesidad de aprobar una ley para solucionar la endeblez jurídica de la pesificación en cualquiera de sus dos aspectos. Es decir, depósitos o deudas.

Tanto senadores como diputados de todos los partidos están convencidos de que la Corte Suprema tiene la razón cuando convoca al poder político a emitir una norma que establezca los procedimientos de devolución de depósitos. Pero no habrá tratamiento del tema si Lavagna no envía un mensaje al Congreso.

Mientras tanto, el peronismo intentará terminar esta semana con las tres leyes prometidas al FMI. Si bien se había dado por descontado que hasta el 19 de marzo no avanzaría en el tratamiento de los dos proyectos que fueron girados en segunda revisión por el Senado luego de introducirles modificaciones, lo cierto es que el bloque del PJ hará esfuerzos por sesionar este miércoles.

• Conformes

Si el oficialismo triunfa, y en esto podría colaborar la descompresión política del tema Catarmarca, ya que los radicales estarían conformes con la apertura del caso en Asuntos Constitucionales y la fecha del 26 de marzo para tratar los pedidos de expulsión en el recinto del Senado, esta semana estaría convertida en ley la derogación de los planes de competitividad y el restablecimiento hasta el próximo 31 de diciembre del pago del Impuesto a las Ganancias para los reintegros a las exportaciones.

En tanto, en el Senado, los legisladores le darían sanción finalmente esta semana en el recinto a la reforma al Impuesto a la Transferencia de los Combustibles girada por Diputados.

Pero, previo a esta sesión, hay un tema clave por definir. El radical Raúl Baglini ya adelantó en el recinto que se volverá a analizar esa iniciativa por considerar que su aprobación podría generar un aumento en el precio de los combustibles.

• Pedido

Si bien en un principio todo parecía indicar que ambos proyectos iban a ser aprobados el jueves último en el Senado, lo cierto es que el pedido de la UCR para analizar en comisión el proyecto del ITC hizo que se cayera también el tratamiento del rechazo al veto dispuesto sobre partidas destinadas a vialidad.

De no llegar a un acuerdo, los radicales pedirán que se haga un recálculo de las nuevas alícuotas porcentuales del ITC para que no representes, un aumento inmediato del precio de algunas naftas y el gasoil, tal como podría suceder con el cálculo actual. En este caso, el proyecto deberá volver a Diputados para una segunda revisión.

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