6 de noviembre 2026 - 07:00

Casas de madera: cuánto cuesta construir y por qué ganan terreno frente a las viviendas tradicionales

Los sistemas industrializados permiten acelerar las obras, reducir desperdicios y mejorar la aislación térmica. Los especialistas explican sus ventajas y limitacione

Dos trabajadores participan en el montaje de la estructura del techo de una vivienda de madera, una de las etapas centrales de estos sistemas constructivos industrializados

Dos trabajadores participan en el montaje de la estructura del techo de una vivienda de madera, una de las etapas centrales de estos sistemas constructivos industrializados

TAO Paneles

La construcción en madera empieza a ganar espacio en la Argentina como alternativa al ladrillo y el hormigón. El aumento de los costos de obra, la necesidad de reducir los tiempos de ejecución y la búsqueda de viviendas con mejor eficiencia energética impulsan el interés por sistemas industrializados que permiten planificar buena parte del proceso antes de llegar al terreno.

Los valores también explican el interés: construir con madera parte de u$s900 por m2, frente a unos u$s1.600 del sistema tradicional, una diferencia inicial cercana al 44%. Sin embargo, los costos varían según el sistema, la escala, las terminaciones y las prestaciones. Según las referencias del sector, las viviendas industrializadas pueden alcanzar los u$s2.500 por m2, mientras que otra estimación ubica el costo promedio en u$s1.500. Los valores de partida no representan todas las obras ni permiten comparar proyectos de prestaciones equivalentes.

A diferencia de la construcción tradicional, el atractivo no pasa solamente por el precio de los materiales. La prefabricación, la menor necesidad de tareas húmedas, la reducción de desperdicios y los plazos más cortos permiten mejorar la previsibilidad económica. En algunos proyectos, la ejecución puede reducirse de los 10 o 12 meses habituales de una obra convencional a entre tres y cinco meses.

Daniel Vier, secretario general de la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), vinculó el crecimiento del interés con un cambio en la forma de evaluar los proyectos: "La velocidad de ejecución, el comportamiento energético y el impacto ambiental comenzaron a ocupar un lugar más importante entre las variables que consideran arquitectos, desarrolladores y particulares".

Wood frame, SIP y Mass Timber: qué sistema conviene

No existe una única tecnología para construir con madera. Entre las alternativas que ganan presencia aparecen el wood frame, los paneles SIP, el sistema de poste y viga y las soluciones de Mass Timber, como CLT y GLT.

Vicente Mazzitelli, del Instituto de la Construcción con Madera (ICM), destacó que cada sistema responde a distintas necesidades de diseño, escala y prestaciones. Dijo: "El wood frame utiliza piezas de madera de pequeñas secciones para conformar paredes, entrepisos y techos. Es versátil y liviano, y resulta apropiado para viviendas unifamiliares, ampliaciones y proyectos de baja altura".

Los paneles SIP (Structural Insulated Panels o paneles estructurales aislantes) son componentes prefabricados con un núcleo aislante, generalmente de EPS (poliestireno expandido), entre dos placas estructurales. Integran estructura y aislación en un mismo elemento, por lo que permiten acelerar el montaje y mejorar el desempeño térmico de la envolvente.

La estructura de madera permite definir la distribución de los ambientes y las aberturas antes de colocar los revestimientos. El entramado liviano facilita el montaje y reduce los tiempos de obra

La estructura de madera permite definir la distribución de los ambientes y las aberturas antes de colocar los revestimientos. El entramado liviano facilita el montaje y reduce los tiempos de obra

"El sistema de poste y viga utiliza columnas y vigas de mayores dimensiones. Permite crear ambientes amplios, grandes superficies vidriadas y espacios abiertos, con la estructura de madera como parte del diseño arquitectónico", dijo Mazzitelli.

Por último, el Mass Timber reúne productos de madera maciza industrializada. El CLT está compuesto por capas de tablas cruzadas que forman paneles estructurales para muros, pisos y cubiertas. El GLT o madera laminada encolada se utiliza principalmente para fabricar vigas y columnas de grandes dimensiones. Estas tecnologías permiten abordar edificios de varios niveles y proyectos de mayor escala.

El ingeniero Eduardo Torran y Gaston Salvagno, socios de Madera Estructural, explicaron que la elección del sistema depende de las características de cada proyecto y no de una tecnología que resulte mejor en todos los casos. "Hay que evaluar la superficie de la obra, el diseño arquitectónico, las exigencias estructurales y térmicas, la disponibilidad de materiales y los plazos de ejecución. También influye el grado de industrialización que se busca incorporar", dijeron.

En ese sentido, señalaron que el wood frame y los paneles SIP "ofrecen soluciones adecuadas para obras de montaje rápido, mientras que los sistemas de poste y viga y el Mass Timber permiten resolver estructuras con mayores luces y proyectos de otra escala".

Cuánto cuesta y dónde aparece el ahorro

Mariano Asensio, director de Construlab, ubicó el costo de construcción con madera entre u$s1.300 y u$s2.500 por m2, con un promedio de u$s1.500. La variación depende de las terminaciones, las características del proyecto y su escala.

En otra referencia del mercado, las viviendas industrializadas pueden partir de u$s900 por m2 y llegar a u$s1.500. Vier aclaró: "Son valores orientativos, no un índice oficial, y no necesariamente incluyen los mismos alcances de obra. En el caso del CLT y el GLT, todavía no existe en el país un mercado homogéneo que permita establecer un precio representativo".

Asensio explicó que el principal ahorro no siempre está en los materiales, sino en la productividad. Los componentes prefabricados permiten reducir los plazos de ejecución entre un 50% y un 60%, optimizar la mano de obra y minimizar imprevistos.

"Más allá del costo de los materiales, el principal ahorro de estos sistemas constructivos se encuentra en los tiempos de ejecución y en una mayor previsibilidad de la obra", añadió.

La comparación con el ladrillo también debe contemplar las fundaciones. Como las estructuras de madera son más livianas que las de hormigón y mampostería, pueden requerir cimentaciones menos exigentes y reducir el consumo de hormigón.

El sistema de wood frame utiliza una estructura de montantes y vigas de madera que conforman los muros y sostienen los entrepisos y la cubierta. La aislación y los cerramientos completan la envolvente de la vivienda

El sistema de wood frame utiliza una estructura de montantes y vigas de madera que conforman los muros y sostienen los entrepisos y la cubierta. La aislación y los cerramientos completan la envolvente de la vivienda

Otra ventaja aparece en la organización del trabajo. Mientras una vivienda tradicional puede demandar entre 10 y 12 meses, los sistemas wood frame y CLT permiten completar proyectos en unos tres a cinco meses, según su complejidad. Esto reduce gastos generales, costos financieros y períodos de alquiler durante la obra.

Vier destacó que la industrialización permite fabricar componentes antes de su instalación y reducir las tareas húmedas. Para el sector maderero, esa planificación representa una oportunidad para mejorar la eficiencia y sumar valor a la producción forestal argentina.

Aislación, durabilidad y sustentabilidad

La eficiencia térmica es otro de los argumentos a favor de estos sistemas. La madera tiene una conductividad térmica menor que el acero y el hormigón, y permite incorporar aislantes dentro de la estructura. Según Asensio, una envolvente bien diseñada puede generar ahorros de hasta un 40% en los consumos destinados a calefacción y refrigeración.

El desempeño acústico también puede ser favorable, aunque requiere soluciones específicas en paredes, entrepisos y cerramientos. No alcanza con utilizar madera: el resultado depende de la combinación de placas, cámaras y materiales aislantes.

Mazzitelli remarcó que la durabilidad está vinculada con el diseño y la correcta ejecución. La protección frente a la humedad, la ventilación, las impermeabilizaciones y los tratamientos contra insectos y hongos son fundamentales para evitar deterioros.

La madera también gana protagonismo en los interiores. En esta vivienda, el cielorraso y el piso de madera aportan calidez al ambiente integrado de cocina y comedor

La madera también gana protagonismo en los interiores. En esta vivienda, el cielorraso y el piso de madera aportan calidez al ambiente integrado de cocina y comedor

La sustentabilidad suma otro argumento. La madera de bosques gestionados responsablemente es un recurso renovable que almacena carbono durante su vida útil. Además, la prefabricación permite optimizar materiales y reducir residuos en obra.

Asensio advirtió que estos beneficios dependen de la calidad del proyecto, el origen de la materia prima y el mantenimiento. Una vivienda de madera bien ejecutada puede ofrecer prestaciones y una vida útil comparables a las de otros sistemas constructivos.

Los prejuicios y el desafío de ganar escala

Martín Welbers, titular de Maderera Newton, atribuyó el crecimiento a una tendencia internacional que también empieza a consolidarse en el país. Identificó cuatro factores: mayor conciencia ambiental, rapidez de ejecución, flexibilidad de diseño y confort interior.

"Todo esto hace que hoy sea una alternativa atractiva y real para el mercado, por lo que los profesionales del sector lo incluyen dentro de su portafolio", aconsejó.

Sin embargo, la expansión todavía enfrenta barreras culturales. Durante décadas, en la Argentina predominó la asociación entre vivienda sólida y construcción de ladrillos y hormigón. A eso se sumaron prejuicios sobre la calidad, el mantenimiento, la durabilidad y el riesgo de incendio de las casas de madera.

"Esas percepciones comenzaron a cambiar a medida que los sistemas ganaron reconocimiento internacional y mayor respaldo técnico", consideró Welbers. También destacó la necesidad de capacitar a profesionales y trabajadores para que la actividad pueda crecer.

Desde Maderera Newton impulsan encuentros abiertos al público, talleres de capacitación y colaboraciones con fundaciones que promueven la formación de constructores especializados en madera.

Welbers también observó un cambio en las consultas comerciales. "Hace algunos años las consultas que llegaban sobre proyectos bajo estos sistemas de construcción eran casos puntuales y aisladas y hoy afortunadamente ya son diarias y frecuentes", sostuvo.

La madera aporta calidez y se utiliza cada vez más en la Argentina y el mundo

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La oportunidad también alcanza a la industria nacional. Vier consideró que el desarrollo de componentes industrializados puede agregar valor a la producción forestal, generar empleo calificado y fortalecer una cadena que conecte el bosque, las fábricas, los estudios de arquitectura y las obras.

Para Mazzitelli, el desafío pasa por ampliar la formación de arquitectos, ingenieros, técnicos e instaladores, mejorar la disponibilidad de madera estructural clasificada y lograr que desarrolladores, aseguradoras y entidades financieras conozcan las prestaciones de estos sistemas.

La construcción en madera no necesariamente reemplazará al ladrillo, pero busca ganar participación en un mercado que exige previsibilidad, menores plazos y eficiencia energética. "Somos optimistas porque notamos el cambio", concluyó Welbers.

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