Boca aprobó por mayoría su balance correspondiente al ejercicio comprendido entre el 1 de julio de 2025 y el 30 de junio de 2026, con un superávit de $15.519 millones, equivalente a u$s10,7 millones. La Asamblea de Representantes, reunida en el Salón Filiberto de la Bombonera, respaldó los números presentados por la conducción de Juan Román Riquelme, que destacó el crecimiento del patrimonio, la reducción del pasivo y la inversión en infraestructura.
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Boca cerró su balance con ganancias millonarias y prepara una fuerte inversión en la Bombonera
El club registró un superávit de $15.519 millones y proyecta destinar $41.767 millones a infraestructura durante el próximo ejercicio. Casi la mitad de esos fondos irá a la primera etapa de ampliación del estadio.
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Boca aprobó un presupuesto de $239.392 millones para 2026-2027, con $19.606 millones destinados a la primera etapa de ampliación de la Bombonera.
El resultado económico se conoció en un momento clave para la institución, que combina sus objetivos deportivos con un plan de obras destinado a ampliar la capacidad del estadio y modernizar sus instalaciones. Para el próximo ejercicio, Boca proyecta ingresos por $239.392 millones e inversiones por $41.767 millones, con la Bombonera como principal destino individual de los fondos.
Uno de los argumentos centrales de la exposición fue la capacidad de sostener la actividad deportiva sin recurrir a ventas urgentes de futbolistas para equilibrar las cuentas. “No necesitamos vender a ningún jugador de urgencia para que los números cierren, como sí ha pasado en ejercicios anteriores. Ni deportiva ni financieramente hemos necesitado esto”, afirmó Jessica Rodríguez, vocal titular del club.
La dirigente defendió la administración de los recursos propios y vinculó el resultado con la continuidad de los proyectos institucionales. “Administrar bien es cuidar lo que tenemos, generar recursos, invertir con responsabilidad y garantizar que el club pueda seguir desarrollándose”, sostuvo ante los representantes de los socios.
Crecimiento patrimonial y reducción de las deudas
Entre los indicadores presentados, el patrimonio neto pasó de aproximadamente $422.000 millones a casi $438.000 millones. Al mismo tiempo, el pasivo total registró una reducción superior a $15.000 millones en pesos constantes respecto del ejercicio anterior, impulsada principalmente por la caída de las obligaciones de largo plazo, que prácticamente se redujeron a la mitad.
La composición de los activos también mostró cambios. Mientras disminuyó la liquidez inmediata, correspondiente a caja y bancos, el rubro Bienes de Uso registró un incremento real superior a $23.000 millones, asociado a las obras y mejoras realizadas en la Bombonera y el predio de Ezeiza.
El dato refleja una transformación en la utilización de los recursos: una parte de los fondos quedó incorporada a infraestructura y activos físicos, en lugar de permanecer como disponibilidad inmediata.
En moneda extranjera, al 30 de junio de 2026 Boca contabilizaba activos por u$s32,669 millones y pasivos por u$s21,212 millones. La diferencia arrojó una posición neta positiva de u$s11,457 millones, un indicador que la dirigencia presentó como respaldo ante eventuales fluctuaciones cambiarias.
Ese saldo no debe confundirse con el superávit anual ni con dinero disponible en efectivo. El resultado del ejercicio mide la diferencia entre ingresos y gastos del período, mientras que la posición neta en moneda extranjera compara los activos y pasivos denominados en esas divisas.
La Bombonera concentra la principal inversión
El presupuesto 2026/27 contempla inversiones totales por $41.767 millones. De ese monto, $19.606 millones estarán destinados a la primera etapa del Plan Integral de Ampliación y Mejoras de la Bombonera, uno de los proyectos de infraestructura más importantes de la gestión de Riquelme.
La iniciativa apunta a llevar la capacidad del estadio por encima de los 80.000 espectadores mediante una combinación de nuevas estructuras y modificaciones en los sectores existentes. El programa contempla intervenir el área de los palcos, construir una cuarta bandeja, modificar las plateas bajas y sumar un techo y una pantalla LED de 360 grados.
Uno de los cambios estructurales previstos es el desplazamiento del campo de juego cuatro metros hacia el sector de las vías ferroviarias. La modificación permitiría reorganizar el espacio disponible en uno de los laterales y avanzar con la construcción de una nueva estructura.
El proyecto incluye reemplazar los palcos actuales por un sector con una platea preferencial, otra platea superior y 216 palcos distribuidos en seis pisos. Según la planificación difundida, esa zona pasaría de contar con unos 3.000 lugares a ofrecer aproximadamente 9.500.
La construcción de una cuarta bandeja también forma parte del esquema. El nuevo nivel tendría siete filas y sumaría alrededor de 6.000 localidades, mientras que las tres bandejas superiores existentes pasarían a funcionar como populares, con la posibilidad de incorporar otros 12.000 espectadores.
A esas modificaciones se agregan cambios en la pendiente de las tribunas bajas de los sectores norte y sur, que permitirían sumar unos 1.500 lugares en cada sector. La capacidad definitiva dependerá de la ejecución de las distintas etapas y de la configuración final de las localidades.
Los $19.606 millones presupuestados corresponden a la primera fase del plan y no representan necesariamente el costo total de la ampliación. El objetivo de superar los 80.000 espectadores se apoya en un conjunto de intervenciones cuya ejecución se extenderá más allá de una única partida anual.
Casa Amarilla, un microestadio y nuevas instalaciones en Ezeiza
El programa de infraestructura también reserva $12.325 millones para las obras en Casa Amarilla y la construcción de un microestadio destinado a las disciplinas amateurs. La partida reúne trabajos en ambos espacios, aunque la información difundida no discrimina cuánto dinero corresponde individualmente a cada intervención.
El proyecto busca ampliar la infraestructura disponible para las actividades deportivas que se desarrollan más allá del fútbol profesional y mejorar las instalaciones utilizadas por los deportistas del club.
A su vez, Boca presupuestó $7.016 millones para construir un hotel destinado al plantel de Reserva en Ezeiza, incorporar nuevos vestuarios y ejecutar otras mejoras en el predio. El objetivo es fortalecer las instalaciones vinculadas con la preparación y permanencia de los futbolistas.
Los tres grandes grupos de obras detallados suman $38.947 millones. La diferencia frente al total de inversiones previsto, de $41.767 millones, asciende a $2.820 millones, cuyo destino no quedó discriminado en los conceptos difundidos.
La planificación contempla así inversiones tanto en el estadio principal como en los espacios destinados a la formación de jugadores y las disciplinas amateurs.
Un presupuesto de $239.392 millones para 2026/27
Los ingresos proyectados para el ejercicio que finalizará el 30 de junio de 2027 ascienden a $239.392 millones. El presupuesto aprobado incorpora las partidas de infraestructura y prevé mantener un resultado superavitario incluso después de contemplar los gastos vinculados con la primera etapa de las obras de la Bombonera.
La aprobación establece el marco económico para ejecutar los proyectos durante el próximo período, aunque las partidas presupuestadas no equivalen necesariamente a desembolsos ya realizados ni garantizan que todas las obras estén terminadas dentro del ejercicio.
En paralelo, la institución informó que 17.758 socios adherentes pasaron a la categoría de activos entre el 18 de abril de 2024 y el 5 de octubre de 2026, respetando el orden de antigüedad. El dato corresponde a un período más amplio que el ejercicio contable aprobado y refleja otro de los indicadores institucionales presentados.
oca busca respaldar su plan de inversiones sin comprometer su estabilidad financiera. El desafío será convertir las previsiones presupuestarias en obras concretas, ampliar la capacidad de la Bombonera y sostener el desarrollo deportivo de la institución.
“Cuando hablamos de lo invertido en obras con recursos propios, estamos hablando de no hipotecar el mañana”, expresó Rodríguez durante la presentación. La frase resume el argumento económico de la dirigencia: financiar el crecimiento de la infraestructura y las actividades del club sin depender de una venta inmediata de jugadores ni trasladar el costo de los proyectos a las próximas gestiones.




