Los sistemas enzimáticos presentes en la naturaleza fueron fundamentales para algunos de los principales avances de la biología, desde las herramientas que dieron impulso a la industria biotecnológica hasta los métodos utilizados para copiar ADN en numerosas pruebas médicas. Ahora, Anthropic afirma que sus agentes de inteligencia artificial identificaron un posible nuevo mecanismo de edición genética.
Anthropic asegura que Claude descubrió un posible nuevo mecanismo de edición genética similar a CRISPR
Unos 950 agentes de Claude analizaron más de 200.000 genes y detectaron un sistema denominado ART. A pesar de la expectativa, el propio CEO de la compañía, Dario Amodei, afirmó que el resultado es preliminar y aún no fue revisado por otros científicos.
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"Hoy anunciamos el descubrimiento liderado por Claude de una máquina molecular que sospechamos que podría representar un nuevo mecanismo de edición genética. Su función precisa, utilidad biotecnológica (si la tiene) o nivel de significancia aún no está claro, pero como mínimo es un trabajo del que me habría sentido orgulloso de realizar como estudiante de doctorado", detalló el CEO de Anthropic, Dario Amodei.
Según detalló la compañía a través de un comunicado oficial, unos 950 agentes de software impulsados por Claude analizaron durante 21 horas una base de datos de secuencias de ADN. En ese proceso encontraron más de 200.000 genes correspondientes a un tipo de enzima y seleccionaron 20 para realizar un análisis más detallado.
El descubrimiento de Claude
Anthropic sostuvo que un trabajo de esas características podría demandarle semanas o incluso meses a un científico especializado. La participación de sus investigadores se limitó a establecer las instrucciones iniciales y realizar los experimentos de laboratorio, mientras que los agentes de IA decidieron de manera autónoma qué pistas seguir.
Uno de ellos identificó en virus que infectan bacterias una estructura que, según la compañía, aparentemente había pasado inadvertida para los científicos: una cadena formada por fragmentos cortos y repetidos de ADN ubicada junto a dos genes. Uno corresponde a una enzima conocida y el otro, a una proteína cuya función todavía no fue determinada.
Sobre la utilidad de Claude, Amodei agregó: "La principal diferencia entre la biología y las matemáticas, por supuesto, es que las matemáticas se pueden hacer puramente de manera teórica, mientras que la biología requiere experimentación. Algunos han usado esto para llegar a la conclusión de que la utilidad de la IA en la biología será limitada. Creemos que esto es incorrecto. Como hemos demostrado hoy, los humanos pueden colaborar con la IA para realizar los experimentos, validar resultados clave en unas pocas semanas y, si es necesario, trabajar con la IA para iterar sobre lo que encuentran".
A pesar de la expectativa, Amodei aseguró que incluso "podría ser posible que el propio Claude realice los experimentos de manera segura controlando autónomamente el equipo de laboratorio, con las salvaguardas adecuadas en su lugar", aunque prometió que la empresa no está "haciendo eso hoy", en medio de los debates por la seguridad de la IA.
La configuración presenta similitudes con CRISPR, un sistema de defensa natural de las bacterias que posteriormente fue convertido por científicos en una herramienta de edición genética utilizada actualmente en medicina.
Anthropic bautizó como ART al sistema identificado, aunque su función todavía es desconocida. Los primeros experimentos realizados por la compañía sugieren que podría ser programable, al igual que CRISPR.
El director de Anthropic, Dario Amodei, mencionó el descubrimiento el miércoles durante sus declaraciones por videoconferencia ante el Consejo de Seguridad de la ONU. Amodei, quien recientemente pidió frenar el desarrollo de la inteligencia artificial debido a sus riesgos, aclaró que el hallazgo todavía se encuentra en una etapa inicial. El descubrimiento es "preliminar", dijo, pero "podría constituir un nuevo mecanismo de edición genética que podría tener aplicaciones en terapia génica".
En ese sentido, Amodei pronosticó "avances profundos en un futuro cercano sobre enfermedades que han aquejado a la humanidad durante milenios".
El rol de la inteligencia artificial
Anthropic remarcó que su equipo de laboratorio trabaja en el área de la bahía de San Francisco y que no manipula patógenos capaces de infectar a seres humanos.
Sin embargo, la visión de Amodei es positiva en este campo: "En Machines of Loving Grace, escribí sobre el potencial de la IA para “curar la mayoría de las enfermedades en 5-10 años”: un objetivo que suena imposible, pero que creo que es apenas posible si la IA se aplica a cada etapa de la tubería".
"El primer paso es mostrar que la IA puede primero ayudar con, y luego impulsar, descubrimientos biológicos", sentenció




