Aceleran subas en transporte del interior

Ambito Nacional

Mientras en la Ciudad de Buenos Aires los valores se mantienen por el momento inamovibles, en las provincias apuran una nueva andanada de subas del boleto de transporte urbano, con aumentos en análisis de hasta el 50% que amenazan con impactar fuertemente en el bolsillo de los usuarios.

A los recientes incrementos verificados en la capital de Córdoba -del 28%, que lo llevó de $ 2,50 a $ 3,20- y en Rosario, se sumaron San Salvador de Jujuy y Posadas, y en los próximos días ocurriría lo propio en Mendoza.

En paralelo, crece la presión por parte de empresarios para que incursionen en esa senda las ciudades de Corrientes -hay también un proyecto oficial- y San Miguel de Tucumán, entre otros distritos.

Este escenario se da de la mano de la progresiva reducción de subsidios al gasoil que la Subsecretaría de Transporte de la Nación activó en mayo de 2010, lo que multiplicó el impacto del combustible en los costos de las empresas.

A ello se suma una escalada de medidas de fuerza de choferes en distintos distritos, en pos de una mejora salarial.

En Jujuy

En esa línea, en la capital jujeña comenzó a regir el pasado 1 de abril un aumento del boleto de $ 2 a $ 2,50. La última recomposición data de enero pasado, cuando escaló de $ 1,75 a $ 2, por lo cual en la práctica este año el alza en este rubro fue del 43 por ciento.

En tanto, en Mendoza, será definida una nueva tarifa del transporte urbano cuando retorne el gobernador justicialista Francisco Pérez de su gira por Dubái, Singapur y Estados Unidos.

«La realidad marca que ha quedado muy retrasado por el aumento de los costos», había asegurado días atrás el mandatario, además de remarcar que Mendoza -dijo- es la única provincia que tiene el boleto por debajo de los 2 pesos.

Sin embargo, los vaivenes de la embestida nacional contra YPF lo obligaron a postergar el pasado jueves un encuentro con el secretario de Transporte nacional, Alejandro Ramos, en la cual pretendía pedirle -trascendió- que esa suba no derive en una quita de subsidios nacionales al sector.

En la actualidad, el boleto de corta distancia en el distrito -que no es retocado desde 2008- es de $ 1,40, pero la tarifa podría ser llevada a $ 1,80 o $ 2, aunque los valores no fueron confirmados oficialmente.

En Corrientes, en sintonía, el intendente de la capital, Carlos «Camau» Espínola, envió un proyecto al Concejo Deliberante para incrementar el boleto local, que hoy es de 2 pesos para el pago con monedas y de $ 1,90 para el caso del abono con tarjetas.

La pretensión de la Cámara de Empresarios del Transporte Urbano de Corrientes es que el valor se incremente a 3,56 pesos, aunque la Secretaría de Transporte municipal pregona $ 2,90, lo que implicaría una suba del 45%.

Reclamos

La iniciativa ya generó marchas y confección de petitorios por parte de vecinos y organizaciones sociales y políticas, disconformes con la inminente actualización tarifaria.

En Posadas, en paralelo, quedó oficializada ayer un alza del boleto que lo lleva ahora a $ 2,25 y desde julio, a $ 2,50.

En Tucumán, por su parte, la Asociación de Empresas del Transporte Automotor remarcó que el cospel debería pasar de los actuales 2 pesos a 3 pesos -una recomposición del 50 por ciento- para hacer frente al incremento en los costos del sector.

Por de pronto, organizaciones no guber-namentales iniciaron una campaña de recolección de firmas para intentar frenar la suba del cospel. Desde la vereda de Fuerza Republicana, en tanto, el legislador Ricardo Bussi propuso que el Estado provincial subsidie a las líneas de ómnibus para evitar un impacto de peso en el bolsillo de los usuarios.

Asimismo, en la ciudad pampeana de Santa Rosa, en tanto, el intendente Luis Larrañaga decidió aumentar en 60 centavos el boleto de los micros urbanos de la empresa Plaza, que se elevó de $ 1,90 a $ 2,50 para los usuarios en general y de $ 0,90 a $ 1,25 para los escolares y jubilados.

En Entre Ríos, en tanto, el titular de la Asociación del Transporte Urbano de Pasajeros y presidente de la Federación Argentina del Transporte Automotor, Marcelo Lische, remarcó: «Nuestra tarifa promedio es de 1,67 pesos, y deberíamos pasar a 2,33 pesos».

«En el interior se fueron ajustando las tarifas, pero en Paraná llevamos un retraso de casi dos años, tiempo en el que incorporamos significativos incrementos salariales y de costos operativos, como insumos o equipamiento», recalcó días atrás.

En Rosario, la intendente socialista Mónica Fein autorizó en las últimas semanas la suba del boleto de 2,75 pesos a 3,25 pesos, con incrementos del 18 por ciento para las modalidades de pasajes con tarjetas magnéticas, que ya rige desde el pasado 20 de marzo.

Ayer, la Justicia rosarina rechazó una medida cautelar que pedía suspender el aumento de la tarifa y, en cambio, defendió la decisión de Fein en el marco de un proceso inflacionario.

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