20 de febrero 2006 - 00:00

Gobernador José Alperovich se asegura la reelección en Tucumán

Tucumán (especial) - El oficialista Frente para la Victoria (FpV) estará representado por al menos 35 de los 40 convencionales que el próximo mes comenzarán a discutir la reforma de la Constitución provincial. Se impuso ayer con más de 66%. El resto de los convencionales estará representado por Participación Cívica, UCR y Acuerdo para la InclusiónSocial.
De esta manera se allana el camino hacia la reelección del gobernador
José Alperovich, principal impulsor de este proceso reformista.
Fue la de ayer una jornada tranquila para el peronismo, porque
el triunfo estaba asegurado. La atención estuvo centrada en la concurrencia a las urnas, ya que la apatía y el desinterés se impusieron en toda la previa. El riesgo de una alta abstención mantuvo en vilo a los principales operadores del FpV de Alperovich, que midieron minuto a minuto la cantidad de votantes para acallar a la oposición que jugó a la abstención.
Pero promediando la tarde el temor fue menguando:
«Estamos satisfechos porque en San Miguel el sector de mayor abstención, el número de votantes ya superaba 50%. Además siempre fue un distrito hostil para el peronismo. Y en el interior no tenemos problemas», vaticinó un hombre del PJ. El número final llegó ayer a 61% de concurrencia, un porcentaje destacable en este tipo de procesos si se tiene en cuenta, por ejemplo, que en Santiago del Estero votó apenas 35% del padrón en una elección a convencionales.
Con estas elecciones de convencionales, Tucumán se convierte en la tercera provincia que en menos de un año avanza en la reforma de la Constitución. Durante 2005 completó el proceso Santiago del Estero, mientras que Neuquén votó constituyentes en octubre pasado y el nuevo texto será jurado mañana en la provincia (ver aparte).
El padrón general de Tucumán es de 901.087 personas, 367.544 de las cuales viven en la capital. En las elecciones del 23 de octubre el FpV obtuvo 63,87% y participó 67,37% del padrón. En esta elección, la campaña la realizó el propio Alperovich, figurando en todos los afiches y spot televisivos. Además, tuvo el
apoyo del gobierno del presidente Néstor Kirchner que envió en los últimos días a los ministros de Salud, Ginés González García, de Educación Daniel Filmus, además de numerosos anuncios desde la ANSES en relación con las jubilaciones anticipadas y desde el Ministerio de Planeamiento, con infinidad de obra pública.
 Sorpresa
Tras emitir su voto, el gobernador anticipó:
«Se van a llevar una sorpresa porque el pueblo quiere apoyar estas elecciones», y estimó que el porcentaje de votantes superaría 50%. Alperovich concurrió acompañado por su esposa, la diputada nacional Beatriz Rojckés de Alperovich, sus hijos y una de sus nietas, Priscilla, a pesar de que la sensación térmica alcanzó los 39°C.
El calor no impidió tampoco que el peronismo pusiera su espectacular maquinaria en movimiento para garantizar la concurrencia a las urnas. Desde muy temprano remises y taxis generaron un inusual movimiento en busca de votantes en los distintos barrios.
La oposición que intervino con 12 agrupaciones en las elecciones de octubre para diputados nacionales no se presentó en su mayoría. No concurrieron el Frente del Pueblo Unido; Frente Anticorrupción; Fuerza Republicana; Recrear para el Crecimiento; Ciudadanos Independientes; Partido Humanista; Defensa Provincial Bandera Blanca y Partido de la Independencia.
Para algunos la excusa fue el impedimento económico para afrontar dos elecciones seguidas; para otros fue mejor buscar la abstención. Sí participaron, en cambio, el ARI, la Democracia Cristiana y el socialismo, en un frente denominado Acuerdo para la Inclusión Social (ASI). También lo hizo la
Unión Cívica Radical y un desmembramiento del radicalismo Participación Cívica; Partido Obrero; Izquierda Unida y Acción Provinciana.
A su vez, las denuncias sobre entregas de bolsones por parte del oficialismo se volvieron a repetir en distintos lugares y hubo una denuncia formal del partido Izquierda Unida.
En este sentido el titular de la Junta Electoral y presidente de la Corte Suprema de Justicia de Tucumán,
Alfredo Dato, dijo que «es imposible comprobar cómo influyó un bolsón en la voluntad de un elector».
Agregó además Dato que «el Código Electoral Nacional prohíbe que se incida sobre el ciudadano en el momento último de emitir el sufragio. «La irregularidad consiste en hacer que la gente no se pueda expresar libremente». «Hay declaraciones y denuncias -agregó- que se inscriben en el campo de la campaña electoral por parte de quienes abren el paraguas sabiendo de antemano cómo les va a ir, porque
no existe el delito de fraude en grado de tentativa.»

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