26 de mayo 2010 - 22:30
Gobernadores ya anticipan problemas con aguinaldos
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El gobierno de La Pampa judicializó la ley de Glaciares
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El debate por la ley de Glaciares abrió un nuevo frente interno entre los gobernadores peronistas
Daniel Scioli
Desde Santa Cruz, el justicialista Daniel Peralta sostuvo que su Gobierno tiene «una razonable expectativa» de «poder cumplir en tiempo y forma» con el aguinaldo, pero admitió que aún no cuenta con un cronograma de pago cierto. «Siempre pensamos que los trabajadores deben percibirlo en un solo pago; de todas maneras, esto no está resuelto aún», admitió.
El mandatario remarcó que trabajan «con el Ministerio de Economía» y que hay algunas herramientas financieras que, cree, «van a permitir hacer frente a estos compromisos». «Saben que se dieron aumentos los meses pasados, y eso también nos lleva a tener que hacer un esfuerzo adicional», agregó.
Incertidumbre
Por su parte, en Santa Fe, el socialista Hermes Binner intentó en los últimos días calmar la incertidumbre local en torno a si su administración cumplirá con el pago del aguinaldo, luego de que encontrara enormes dificultades para otorgar una primera suba salarial.
«Siempre hemos pagado, (pero) tenemos que ver cómo nos hacemos de ese dinero», reconoció, sin embargo.
Frente a las dudas de los gremios y a numerosos trascendidos, el mandatario aclaró que su Gobierno «no prevé el pago con títulos públicos ni a los empleados ni a aquellas personas con las que se mantienen deudas».
«Está en estudio la posibilidad de emitir títulos, póngase el nombre que quiera, para venderlos y pagar las deudas; una especie de pagaré», explicó, respecto de las variantes en análisis para hacerse de efectivo.
En sintonía, otros gobiernos subnacionales -que sí están alcanzados por el plan de deudas federal- admiten por lo bajo que deberán peregrinar los despachos nacionales para asegurar una remesa de recursos que les permita cumplir con el compromiso salarial.
Mientras tanto, en los últimos días los ministros de Economía de las provincias recalcaron que, pese al reciente anuncio de reprogramación de deudas, las cuentas locales tienen limitaciones a la hora de solventar una nueva suba salarial.
Por caso, en Buenos Aires, el titular de la cartera económica, Alejandro Arlía, salió ayer a desalentar las expectativas de aumentos por parte de los gremios estatales, al señalar que la provincia «no está para tirar manteca al techo». «No significa mayores recursos; significa simplemente que tenemos menos necesidad de financiamiento», enfatizó, respecto del programa nacional por las deudas, que tomaría estado operativo en junio.
No obstante, el gobernador Daniel Scioli destacó ayer que los «buenos salarios» generan un «círculo virtuoso que impacta sobre el consumo, la recaudación impositiva y la inclusión social» y negó que una eventual suba vaya a generar más inflación.




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