Gobernadores ya anticipan problemas con aguinaldos

Ambito Nacional

En medio de un reverdecer de los reclamos salariales tras la lluvia de ATN sobre buena parte del interior anunciada por Cristina de Kirchner para refinanciar las deudas de las provincias, los gobernadores salieron a advertir que no están en condiciones de otorgar nuevos incrementos de sueldos e, incluso, algunos ya admiten su incertidumbre respecto de sí podrán cumplir en tiempo y en forma -léase, en una sola cuota- el pago del aguinaldo.

El anuncio presidencial logró «enriquecer» la argumentación de los dirigentes gremiales: a la exigencia de una reapertura de las paritarias en pos de una segunda recomposición salarial en lo que va del año por la escalada en los precios, se sumó ahora el hecho de que los dirigentes dicen estar convencidos de que las arcas locales ya cuentan con los recursos necesarios como para solventar sus planteos.

Se basan en el Programa Federal de Desendeudamiento de las Provincias Argentinas, que con asistencia de $ 9.800 en Aportes del Tesoro Nacional refinanciará hasta 2030 las deudas del interior por cerca de $ 65 mil millones, con un año y medio de gracia (hasta fin de 2011).

Sin embargo, mandatarios y funcionarios provinciales salieron en masa a advertir en los últimos días, en un intento de frenar la estocada de los sindicatos, que el plan federal no genera recursos frescos.

La embestida salarial se da además en el ámbito de los trabajadores municipales. Por caso, la Federación de Sindicatos de Trabajadores Municipales de la provincia de Buenos Aires envió una carta abierta a la Presidente, en la que elogió el plan de alivio a las deudas lanzado por Nación y le pidió que «los departamentos ejecutivos provinciales y municipales, puedan utilizar parte de esos recursos en beneficio de los trabajadores municipales».

Si bien se extiende a casi todo el país la preocupación en torno a la manera en que los Ejecutivos harán frente al pago del primer medio aguinaldo, sugestivamente quienes hicieron público ese malestar fueron 2 de los 6 distritos que no fueron beneficiados con el anuncio de la Casa Rosada, por no contar con deudas con Balcarce 50.

Desde Santa Cruz, el justicialista Daniel Peralta sostuvo que su Gobierno tiene «una razonable expectativa» de «poder cumplir en tiempo y forma» con el aguinaldo, pero admitió que aún no cuenta con un cronograma de pago cierto. «Siempre pensamos que los trabajadores deben percibirlo en un solo pago; de todas maneras, esto no está resuelto aún», admitió.

El mandatario remarcó que trabajan «con el Ministerio de Economía» y que hay algunas herramientas financieras que, cree, «van a permitir hacer frente a estos compromisos». «Saben que se dieron aumentos los meses pasados, y eso también nos lleva a tener que hacer un esfuerzo adicional», agregó.

Incertidumbre

Por su parte, en Santa Fe, el socialista Hermes Binner intentó en los últimos días calmar la incertidumbre local en torno a si su administración cumplirá con el pago del aguinaldo, luego de que encontrara enormes dificultades para otorgar una primera suba salarial.

«Siempre hemos pagado, (pero) tenemos que ver cómo nos hacemos de ese dinero», reconoció, sin embargo.

Frente a las dudas de los gremios y a numerosos trascendidos, el mandatario aclaró que su Gobierno «no prevé el pago con títulos públicos ni a los empleados ni a aquellas personas con las que se mantienen deudas».

«Está en estudio la posibilidad de emitir títulos, póngase el nombre que quiera, para venderlos y pagar las deudas; una especie de pagaré», explicó, respecto de las variantes en análisis para hacerse de efectivo.

En sintonía, otros gobiernos subnacionales -que sí están alcanzados por el plan de deudas federal- admiten por lo bajo que deberán peregrinar los despachos nacionales para asegurar una remesa de recursos que les permita cumplir con el compromiso salarial.

Mientras tanto, en los últimos días los ministros de Economía de las provincias recalcaron que, pese al reciente anuncio de reprogramación de deudas, las cuentas locales tienen limitaciones a la hora de solventar una nueva suba salarial.

Por caso, en Buenos Aires, el titular de la cartera económica, Alejandro Arlía, salió ayer a desalentar las expectativas de aumentos por parte de los gremios estatales, al señalar que la provincia «no está para tirar manteca al techo». «No significa mayores recursos; significa simplemente que tenemos menos necesidad de financiamiento», enfatizó, respecto del programa nacional por las deudas, que tomaría estado operativo en junio.

No obstante, el gobernador Daniel Scioli destacó ayer que los «buenos salarios» generan un «círculo virtuoso que impacta sobre el consumo, la recaudación impositiva y la inclusión social» y negó que una eventual suba vaya a generar más inflación.

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