Apoyo de gobernadores (pero con disidencias) a control de precios

Ambito Nacional

Con ausencias de Rodríguez Larreta y Rodolfo Suarez, y condicionado acompañamiento de otros opositores, Alberto Fernández encabezó reunión en la Casa Rosada junto a Feletti y gabinete económico.

A menos de tres semanas de las elecciones legislativas, Alberto Fernández buscó ayer una foto de respaldo de los gobernadores al plan de control de precios de 1.432 productos y la materialización de ese compromiso a través de un acta para la fiscalización en las distintas provincias.

La postal imaginada por el jefe de Gabinete, Juan Manzur, y el ministro del Interior, Wado de Pedro, anfitriones de la convocatoria, no terminó siendo del todo la que se esperaba. De manera presencial, el Presidente consiguió sentar en la misma mesa a un puñado de ocho mandatarios propios y, vía zoom, a la otra mitad del país, con excepción del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta y el radical de Mendoza, Rodolfo Suarez, que no adhirieron al pedido.

Mientras que los gobernadores de Córdoba, Juan Schiaretti, el jujeño Gerardo Morales y el también radical correntino Gustavo Valdés, dieron su apoyo tibiamente al encomendar a funcionarios del área económica la tarea de sumarse a la videollamada de Casa Rosada. Si bien participaron del Zoom, los delegados tampoco firmaron el acta de compromiso.

Alberto Rodríguez Saá, otro gobernador peronista pero con manifiestas disidencias con el Gobierno, especialmente tras la derrota de las PASO, también derivó en uno de sus funcionarios la tarea, aunque no se informó si finalmente esa provincia adherirá al acuerdo.

Pero más allá de las lecturas sobre las presencias o las ausencias de ayer, la Casa Rosada relativizó los faltazos. “Se sumaron todos los gobernadores, excepto el gobernador de Mendoza que está con un problema de salud y el jefe de Gobierno porteño, que manifestó interés pero tenía un problema de agenda. Todas las provincias, menos estas dos, participaron del encuentro y tomaron el compromiso refrendado”, dijo tras el encuentro Silvina Batakis, secretaria de Provincias, en una conferencia de prensa junto al secretario de Comercio, Roberto Feletti, y los gobernadores de Buenos Aires, Axel Kicillof, y de Entre Ríos, Gustavo Bordet.

La resistencia de los mandatarios de la oposición a suscribir a un plan de control de precios había tenido algunos anticipos en las últimas horas.

El propio Larreta criticó la medida impulsada por la Secretaria de Comercio al considerar que “el control de precios no sirve para bajar la inflación a mediano plazo. Tropezamos con la misma piedra”. Ayer, horas antes del convite, redobló la afrenta: “Hay que ir contra los grandes monopolios”, dijo.

Schiaretti -un peronista ortodoxo, crítico del Gobierno nacional y que enfrenta al Frente de Todos en Córdoba- le dedicó varios mensajes esta semana al tema. Primero dejó en claro que la Nación debería cuidar los precios de los combustibles, la electricidad o el gas antes que buscar sancionar a quienes no cumplen con los precios fijados en la lista. Y, después, dejó trascender que en ese distrito habrá controles de precios pero no se aplicarán ni multas ni clausuras para quienes incumplan.

Es una decisión a nivel nacional donde nosotros no hemos participado en la formulación del programa, donde están determinado los productos y precios. No obstante, haremos las evaluaciones correspondientes para determinar junto a las partes intervinientes si existe la factibilidad de su aplicación”, justificaron desde despachos cordobeses.

Hace cinco días, Suarez, el radical mendocino, hizo saber a través del titular de Fiscalización y Control de la provincia, José Cortez, que ese distrito tendría serias dificultades para aplicar la resolución nacional. “Son funciones extra que se imponen, cuando las estructuras no están preparadas para llevar a cabo esos controles”, sintetizó.

El jujeño Morales, un radical que parece entenderse bien con la Casa Rosada, también había dicho la semana pasada que no estaba de acuerdo con “decisiones unilaterales”, y abogó por el sostenimiento de las “mesas sectoriales” para discutir los precios.

“El Gobierno nacional tiene la foto del Zoom de ayer, pero esa foto no garantiza que las provincias hagan el control conjunto con Nación tal como lo propone Feletti”, condicionaron desde el entorno de Morales.

Con la convocatoria de ayer el Gobierno buscó dar un paso concreto hacia la implementación en todo el país del plan de congelamiento de precios (en Buenos Aires sumó a intendentes), que regirá hasta el 3 de enero, pero que no termina de cosechar críticas de sectores empresarios, sobre todo del interior.

En rigor, esta semana Ámbito se hizo eco de una serie de cuestionamientos de cámaras empresarias para quienes el plan debería incorporar a los productos regionales. Esa necesidad, según sostienen, se basa en los altos costos de flete que deben enfrentar y que “resulta imposible no trasladarlos a los productos”. Además del aumento del dólar, mencionan otra dificultad adicional: los problemas para la importación de neumáticos suman un valor adicional a los costos de los transportes, monopolizados por el gremio de camioneros.

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