12 de enero 2006 - 00:00

Impacta en dos provincias puja interna de radicales

Julio Cobos Eduardo Brizuela del Moral
Julio Cobos Eduardo Brizuela del Moral
Los casos son en parte similares, en la medida que enfrentan a los actuales gobernadores Julio Cobos (Mendoza) y Eduardo Brizuela del Moral (Catamarca) con los caudillos y ex mandatarios Roberto Iglesias y Oscar Castillo, respectivamente. Ambos titulares de Ejecutivos surgieron apadrinados por los que ahora son sus opuestos.

La figura de Néstor Kirchner no queda fuera de estas crisis radicales, ya que lo que altera tanto a Iglesias como a Castillo no es sólo el corte del cordón umbilical de sus ex protegidos, sino el buen vínculo que desarrollaron con la Casa Rosada, muy especialmente en el caso de Cobos.

Los tres poderes y toda la política de Mendoza se encuentran afectados por este enfrentamiento Cobos-Iglesias, el cual subió sus decibeles luego de que este último se convirtiera en el nuevo titular del Comité Nacional de la UCR e insistiera en la necesidad de ser opositores al gobierno de Kirchner.
Iglesias incluso llegó a citar semanas atrás a todos los mandatarios radicales intentando frenar una potencial diáspora hacia el Frente para la Victoria (FpV), algo que nunca ocurrirá formalmente, pero que en cierto modo se da de hecho, con el constante coqueteo con el presidente que practican Cobos, el correntino Arturo Colombi, el santiagueño Gerardo Zamora y, en menor medida, Brizuela del Moral. Ya hay un mal precedente para la UCR con el fueguino Jorge Colazo, que terminó siendo expulsado del partido tras pasarse a las filas del FpV. Ahora, tras su destitución, la provincia más austral quedó en manos de su vice peronista, Hugo Cóccaro, que comulga con la línea K.

Las diferencias con Iglesias ya se hicieron sentir en el gabinete de Cobos, que sufrió en principio la salida del ministro de Gobierno Gabriel Fidel, un éxodo que siguió en varios ministerios, secretarías, subsecretarías y organismos descentralizados.

•~Impacto

En paralelo, la Legislatura también se ve resentida por una pelea que exige tomar partido justo cuando el radicalismo había logrado casi equiparar al peronismo en cantidad de representantes en ambas cámaras.

Asimismo, la disputa interna
debilita a Cobos en su lucha de larga data contra el Poder Judicial y la indexación de sueldos que defiende la Corte local.

En el caso de Catamarca, en tanto, la interna radical se da dentro del gobernante Frente Cívico y Social (FCS), el sello que lidera la UCR y que surgió en la provincia de la mano de los Castillo. La fuerte crisis estalló luego de la derrota electoral de octubre pasado a manos del FpV, que se convirtió en la única caída de la historia de este sello, comenzada en los años ’0.

Brizuela del Moral y Castillo se enfrentan como exponentes de dos líneas internas de la UCR: la Renovadora y la Celeste, respectivamente; y una buena muestra de dónde está parado cada uno se dará en las
internas partidarias que se celebrarán en la provincia el 12 de marzo.

Luego del traspié electoral, Brizuela del Moral recibió reproches, encabezados por el propio Castillo y el diputado nacional Horacio Pernasetti, que exigió cambios en el gabinete. El ex gobernador le adjudicó «la indigna derrota sufrida por el FCS el 23 de octubre».

Brizuela del Moral no se quedó callado y echó culpas a la
«herencia de gobiernos anteriores», apuntando a la gestión de Castillo, y abrió definitivamente al público una disputa que se presenta como irreversible para la UCR catamarqueña.

Obligados a tomar partido y de cara al 12 de marzo, los radicales del interior provincial comienzan a elegir la fila en que se encolumnarán. Por caso, dirigentes del sur de Tinogasta ya se reunieron con Brizuela del Moral para darle su apoyo, así como para manifestar su disconformidad con la línea Celeste.

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