30 de diciembre 2005 - 00:00

La Argentina ofrece financiar el traslado de las papeleras

En Buenos Aires se esperará igualmente hasta la próxima semana para recibir la contestación, también de manera extraoficial, antes de emitir una nueva opinión sobre el tema.Esta línea de acción irá igualmente en paralelo a otra política directa que se decidió llevar adelante, y que se basa en la orden del presidente Néstor Kirchner al canciller Taiana de «endurecer» la postura ante los uruguayos, incluyendo una mayor presión en el grupo bilateral que se reunió el miércoles en Montevideo para analizar la situación de las papeleras.
La Cancillería trabaja como hipótesis de acuerdo una vía política, en la que se inscribe la propuesta de traslado y una vía jurídica, que está profundizándose ante la instransigencia de los uruguayos. En última instancia, la Argentina concurrirá a la Corte Internacional de Justicia de La Haya -aunque nunca antes lo hizo-, con factores a favor, como el carácter «inconsulto» del emprendimiento uruguayo, y otros en contra como la ausencia de una mención específica en el tratado del río Uruguay, refrendado por ambos países en 1975, de la preservación del aire.
La mayor incidencia ambiental de las fábricas de papel serán los vapores que despedirán sus chimeneas que, dependiendo de la dirección e intensidad del viento, inundarán la atmósfera de Gualeguaychú de un penetrante olor a huevo podrido.
La Argentina envió el 13 de diciembre una queja al Uruguay en la que solicitó se detuvieran las obras y se abriera un período de 60 días para estudiar una posible salida y volvió a reiterar el martes último la misiva diplomática.
La Cancillería uruguaya respondió la primera queja dos semanas más tarde, el mismo día en que se mandó la segunda carta, en un tono que los diplomáticos argentinos consideraron al menos «provocador».
Despojada de toda sutileza, la respuesta oriental señaló que el reclamo argentino era «carente de fundamento y valor jurídico» y que «no se individualizan concretamente las normas jurídicas presuntamente vulneradas, lo cual deja al acto de protesta carente de fundamento y valor jurídico».
En la misma línea, el canciller uruguayo Reinaldo Gargano, exhortó esta semana, no sin un dejo de advertencia, a disminuir el tono del reclamo argentino para evitar «destruir» la amistad entre ambos países.
Gargano expresó una preocupación extendida entre los funcionarios orientales por el impacto negativo de los cortes del puente a Fray Bentos en el flujo turístico hacia las costas uruguayas.
Uno de los negociadores argentinos señaló que el traslado de las papeleras sería evaluado por la sociedad uruguaya como una «capitulación» del gobierno de Tabaré Vázquez que se inscribiría en el «sometimiento histórico a los intereses de Buenos Aires».
Las obras comprenden la construcción de dos plantas, con sus respectivas chimeneas y puertos operativos, para la firma española Ence y la finlandesa Botnia.
Según vecinos de Gualeguaychú, la que corresponde a Botnia ya tiene el puerto terminado y unos 70 metros de la chimenea de 120, en tanto la de Ence muestra, por ahora, un avance muy menor.

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