Provincia de Buenos Aires cierra filas en defensa de las reelecciones indefinidas pero advierte: "No es el año de las candidaturas"

Carlos Bianco calificó de “proscriptiva” la ley que limita los mandatos de los intendentes y pidió aprobar el proyecto de Ayelén Durán. También respondió a Cristina Kirchner y a La Cámpora, y advirtió que con PASO nacionales será difícil desdoblar los comicios bonaerenses.

Carlos Bianco defendió la reelección indefinida de intendentes. 

Carlos Bianco defendió la reelección indefinida de intendentes. 

El Gobierno bonaerense volvió a poner sobre la mesa las reelecciones indefinidas de los intendentes. “Una ley donde se limita el mandato de los intendentes es definitivamente proscriptiva”, sostuvo el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, en la conferencia de prensa que encabezó este lunes en la Casa de Gobierno, en La Plata, junto al ministro de Seguridad, Javier Alonso, y la jefa de Asesores del gobernador, Cristina Álvarez Rodríguez.

Para el funcionario, el camino ya está trazado: el proyecto que presentó el año pasado la senadora del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) Ayelén Durán, que elimina el límite de mandatos para los jefes comunales y que sigue sin tratamiento en la Cámara alta bonaerense. “La mejor opción es la que presentamos el año pasado. Siempre fuimos claros. La mejor forma es apoyar ese proyecto que está en el Senado”, afirmó.

Su argumento es jurídico y comparativo. “Si no hay limitación a las reelecciones en la Constitución nacional y provincial, como la hay para el gobernador y el presidente”, la restricción a los intendentes no tiene sustento, planteó. Bianco dijo además que el Gobierno estudió lo que ocurre en otros países: “En las democracias más desarrolladas, como Estados Unidos, las reelecciones de alcaldes no están limitadas. En Europa pueden reelegir indefinidamente. La tendencia es permitir las reelecciones indefinidas”.

El ministro marcó también la diferencia de cercanía entre un intendente y un presidente o un gobernador, a los que describió como “figuras más lejanas”. Allí dejó una aclaración con destinatario: “No es el caso de Axel, que se la pasa recorriendo la Provincia. No así Javier Milei, al que nadie vio de manera directa”. “A los intendentes los ves todos los días y hasta sabés dónde viven”, agregó.

Frente al argumento del clientelismo que esgrimen los detractores para argumentar el rechazo a la modificación de la norma, respondió con dos ejemplos de distinto signo político. “La gente no es tonta. Al intendente (de Ensenada) Mario Secco no lo votan por prácticas clientelistas, sino porque transformó su ciudad con gestiones maravillosas y porque tiene contacto constante con sus vecinos. Lo mismo con Miguel Lunghi (UCR) en Tandil: lo reeligen porque está cerca de su pueblo y hace buenas gestiones”, enumeró.

Detrás de la discusión hay un cálculo electoral. Aunque la Provincia vote el mismo día que la Nación, en el cuarto oscuro convivirán dos sistemas: la Boleta Única de Papel (BUP) para los cargos nacionales y la boleta tradicional para gobernador, legisladores e intendentes.

En la práctica, eso funcionará como un desdoblamiento de hecho, que reduce el arrastre del candidato presidencial sobre el tramo bonaerense. Por eso, en el peronismo consideran clave que los dirigentes que mejor miden en cada distrito encabecen la boleta local, y la reelección de los intendentes pasa a ser una pieza más de la pelea por la sucesión de Kicillof.

Rápido de reflejos, la Casa Rosada recogió el guante y salió a pegarle a la administración de la Provincia. La voz cantante la llevó el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien aspira a competir por la gobernación bonaerense. "Jamás vamos a apoyar la reelección indefinida de intendentes", disparó el funcionario en sus redes sociales.

“No es el año de las candidaturas”

La conferencia llegó horas después de que Cristina Fernández de Kirchner dejara abierta la puerta a una nueva candidatura presidencial. En una entrevista con el diario estadounidense The Washington Post, consultada sobre 2027, la expresidenta respondió: “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”.

La frase llega en momentos en que el kirchnerismo aguarda que el Comité de Derechos Humanos de la ONU emita un dictamen sobre la condena de la exmandataria.

La declaración coincide con la espera por el Comité de Derechos Humanos de la ONU, al que la defensa de la expresidenta le pidió que revise la condena. En el kirchnerismo aguardaban un pronunciamiento antes de fin de octubre, pero por ahora no hay fecha prevista. Esa resolución es una de las piezas con las que su entorno busca que recupere sus derechos políticos.

Bianco no discutió la aspiración, pero la encauzó hacia el mecanismo que defiende el kicillofismo. “Este no es el año de las candidaturas. Se dirimirán el año próximo”, planteó. “Cada sector del peronismo que tenga la genuina y legítima intención de representar propondrá a sus candidatos. Eso será lo que suceda si se mantienen las PASO. Cada uno de los sectores propondrá sus candidatos y el pueblo peronista definirá quién lo representa como candidato”, completó.

La tapa de la discordia

La respuesta llegó en medio de un nuevo capítulo de la pelea con La Cámpora. El fin de semana, un diario nacional publicó en su portada que, en una reunión con sus intendentes el jueves pasado, Axel Kicillof había planteado que está dispuesto a competir en una interna y que rechaza las candidaturas definidas “a dedo”.

La reacción del cristinismo fue casi simultánea y en redes. “Parece que Kicillof se puso los pantalones largos, se hizo ‘hombre’ justo ahora”, escribió el senador bonaerense Emmanuel González Santalla, que cerró con un “peor que la ingratitud es la estupidez”. En igual tono, la exdirectora de la Anses y senadora bonaerense Fernanda Raverta apuntó al momento elegido: “Llaman la atención algunas valentías para desafiar a Cristina que aparecen justo ahora que está presa”. El diputado Facundo Tignanelli también se sumó a las críticas.

Bianco evitó entrar en el cruce. “No me voy a meter en la interna, porque es lo que nos pidió Axel”, aclaró. Sin embargo, explicó que la tapa surgió porque el gobernador dijo que iba a ir a las PASO, y sostuvo que eso es lo mismo que se acordó en las cumbres del peronismo. “No veo razón para enojarse, ponerse nervioso o criticar al gobernador. Es lo que habían acordado en el Hotel Emperador y en la Casa de La Pampa: mantenerse en las PASO. Él dijo eso”, insistió.

En ambos encuentros, Kicillof compartió la mesa con gobernadores peronistas, con los jefes de los bloques de Unión por la Patria en el Congreso, José Mayans y Germán Martínez, con Sergio Massa y con Máximo Kirchner, que en la última cena se sumó por Zoom. La defensa de las primarias frente a la ofensiva de Javier Milei fue el punto de acuerdo central, y a la salida de la Casa de La Pampa los participantes remarcaron que no habían hablado de candidaturas.

El planteo del gobernador no era nuevo: lo viene repitiendo desde hace meses. Lo que cambió fue el contexto. Algunos dirigentes vinculan la dureza de la reacción camporista con la falta de novedades desde la ONU. En el kirchnerismo, además, le recuerdan a Kicillof que llegó dos veces a la candidatura "gracias al dedo de Cristina". Pero lo que está en disputa excede una candidatura presidencial: también se juega la conducción del principal partido opositor.

Sobre el armado propio del gobernador, Bianco admitió que el MDF “seguro tenga un candidato a presidente”. Pero, otra vez, lo pateó hacia adelante: “Será el año que viene”.

La otra carrera, la de la Gobernación, tampoco tiene un nombre de consenso. En el MDF hay varios dirigentes con aspiraciones como Julio Alak, Gabriel Katopodis, Jorge Ferraresi y Fernando Espinoza, pero ninguno despegó del resto, mientras que La Libertad Avanza ya tiene instalado al jefe de Gabinete, Diego Santilli. Del lado kirchnerista circulan versiones que indican que la propia Cristina empezó a mirar con atención la Provincia, con la idea de instalar a alguien de su confianza: no sería Máximo, sino el senador Eduardo “Wado” de Pedro. Ese interés, especulan algunos, podría ablandar la resistencia de La Cámpora a las reelecciones de los intendentes.

Elecciones concurrentes

El ministro también se refirió al calendario electoral bonaerense. En 2025, Kicillof desdobló por decreto los comicios provinciales, que se votaron el 7 de septiembre, en una decisión que el kirchnerismo todavía le reprocha. Ahora, en La Plata se inclinan por una elección concurrente con la nacional, y Bianco explicó por qué cambió la ecuación. “Hace dos años implicaba un desafío de organización y logística. Sigue siendo así, pero la gente conoce de qué se trata la Boleta Única de Papel. Antes no”, señaló.

El giro no pasó inadvertido en el cristinismo. El 14 de abril de 2025, Cristina había advertido que Kicillof no debía separar la elección bonaerense de la nacional, y el gobernador hizo lo contrario. Ahora, cerca de la expresidenta ironizan con que, un año y medio después, terminó dándole la razón. En La Plata responden que los escenarios no son comparables: en 2025 no había PASO nacionales, y con primarias vigentes desdoblar obligaría a organizar cuatro jornadas electorales en pocos meses.

Según el balance de Bianco, el sistema “funcionó razonablemente bien” en la Provincia. “Donde hubo más de una categoría, funcionó mal y se vulneró el deseo del elector, que no conocía bien cómo funcionaba el sistema”, advirtió, y lo planteó como un tema pendiente: “Hay que informar mejor, porque habrá más categorías, serán cuatro”.

La decisión final, aclaró, es del gobernador, que evaluará “qué es mejor en términos de oportunidad, mérito y conveniencia para los bonaerenses”. El margen, de todos modos, es estrecho: la ley de primarias bonaerenses obliga a votarlas el mismo día que las nacionales. “En tanto las PASO bonaerenses están atadas a las nacionales, difícilmente se puedan separar si siguen vigentes las PASO nacionales”, reconoció Bianco, que cargó contra la Casa Rosada: “Ya dijeron públicamente que quieren suspender las PASO para impedir que la oposición se organice y gane Milei. Es gravísimo”.

Por ahora, el Gobierno nacional no tiene los números. Para cambiar la ley electoral necesita 37 votos en el Senado: La Libertad Avanza cuenta con 20 bancas propias y aspira a sumar a los diez radicales, a los tres del PRO y a senadores de fuerzas provinciales, pero la cuenta no cierra. Santilli negocia con los gobernadores, que atan su apoyo a lugares en las listas y a recursos. El reloj también corre en contra: la Cámara Nacional Electoral y el juez federal con competencia electoral en la Provincia, Alejo Ramos Padilla, advirtieron que los cambios en las reglas deben resolverse fuera del año electoral.

Para el kicillofismo, ese es justamente el escenario ideal: PASO vigentes, competencia abierta y una elección concurrente, con los intendentes en campaña el mismo día en que el gobernador busque encabezar la boleta nacional.

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