7 de junio 2006 - 00:00

Sublemas, el atajo del PJ para esquivar concertación

Como alternativa es miel para el paladar de los jefes kirchneristas -PJ o líberos- que soplan viento en contra donde reina el radicalismo, y a los que el coqueteo entre Kirchner y el bloque comandado por Julio Cobos y Arturo Colombi les hizo perder la brújula.
Frente a esto, en el laboratorio electoral de la Casa Rosada -en paralelo a la indicación de presidenciales en octubre- toma consistencia la opción de habilitar sublemas también en las provincias radicales, como «plan B» de la concertación a nivel nacional.
De las seis provincias que gobierna la UCR, sólo en cuatro se elige gobernador el año próximo. En Santiago del Estero y Corrientes, por conflictos e intervenciones, recién se renovará en 2009. En los otros campamentos, el panorama es el siguiente:
c El caso más interesante es Mendoza, donde gobierna Cobos, -hoy aliado de Kirchner y en la grilla como eventual vice en 2007- que no puede repetir, mientras el postulante de la UCR es Roberto Iglesias, jefe del Comité Nacional y de línea crítica hacia la Casa Rosada. El destino del kirchnerismo dependerá, exclusivamente, de cómo se ordene o se desordene la interna radical. Sólo si se produce el quiebre entre Cobos e Iglesias, el PJ mendocino podría, en alianza con el sector pro Kirchner, volver al gobierno. Lo haría, de todos modos, como socio menor, detrás del potencial candidato del cobismo, César Biffi, intendente de Godoy Cruz. Si, en cambio, amanece una tregua entre el gobernador e Iglesias, el kirchnerismo deberá competir en soledad y con chances reducidas, detrás de Marita Perceval o Celso Jarque. No parece probable, en este caso, una doble boleta de Kirchner ante la manifiesta oposición de Iglesias a Kirchner. El dilema, si se agrieta la UCR, es ver cómo se canaliza: ¿dará Iglesias una interna a Cobos o pedirá, como anticipó el fin de semana desde San Juan, expulsar a los radicales díscolos?
 Catamarca
c Sí, en cambio, resulta más factible -según se especula en el gobierno- que ese modelo se aplique en Catamarca, donde Eduardo Brizuela del Moral ensayó antes un acuerdo con sectores del PJ y ahora integra el club de radicales que aseguran estar dispuestos a concertar con Kirchner. Aquí, sin embargo, el baile es de tres: el radicalismo de Brizuela; el PJ de Luis Barrionuevo, y el kirchnerismo, donde se codean el vicegobernador Hernán Colombo y los legisladores Eduardo Pastoriza -fue cabeza de la boleta del Frente para la Victoria en 2005- y Mario Fadel. Rumiando la tregua con el gastronómico, en la Casa Rosada confían en que alinearán a los peronistas territoriales -los intendentes-, lo que, sin copar el partido que todavía controla Barrionuevo, les permitiría quedarse con el caudal electoral que obtuvo el gremialista en 2005, cuando salió tercero. Como posibilidad, además de dos papeletas colgadas de la de Kirchner, no se descarta -es quizá la más probable- que se recree el Frente Cívico entre peronistas y radicales, donde surge la pretensión del kirchnerismo de revertir la ecuación: que esta vez el que encabece la fórmula sea un peronista, argumento que se sostiene en que en 2005, el FpV ganó la legislativa.
c Si Mendoza figura como la provincia menos accesible
-producto de la dispersión del PJ-, en los cálculos del gobierno Río Negro aparece como las más factible de ser capturada, lo que, de producirse, permitiría al peronismo volver a ser gobierno tras 23 años de gobiernos radicales. Miguel Pichetto, aliado al frentista Julio Arriaga, ostenta el apoyo oficial para enfrentar a Miguel Saiz, uno de los más inquietos gobernadores de la UCR en apoyar el llamado a concertación de Kirchner. ¿Razones? En la provincia, su vice, Mario De Rege, se arrimó al kirchnerismo y hasta fue recibido en la Casa Rosada. En este caso, de prosperar un acuerdo global entre Kirchner y sectores del radicalismo, podría recurrirse al sistema de sublemas, aunque, al igual que en Catamarca, los gobernadores controlan una variable: disponer la fecha de la elección, con lo que pueden anticipar la votación si quieren despegarse de la presidencial, para no ser «infectados» por la campaña nacional.
c Esto es lo que ocurrirá en el Chaco, donde la Constitución establece expresamente que los comicios para gobernador deben realizarse en fecha distinta de los que eligen presidente. Atajo perfecto para Angel Rozas -candidato de la UCR a la gobernación en reemplazo de Roy Nikisch- para disponer en su provincia tiempos y reglas propios, entre éstas un posible acuerdo de no agresión con la Casa Rosada. ¿Qué implica que Nikisch no haya participado de la cumbre de gobernadores pro K? El que se tiente de creer que supone un recelo a entenderse con Kirchner, quizá se equivoque. Por lo pronto, a pesar de que meses atrás el Presidente le aseguró a Jorge Capitanich que contaría con el respaldo del gobierno para disputar la gobernación, ni las estimaciones más excesivas le otorgan demasiada expectativa al senador peronista.
P.I.

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