2 de noviembre 2010 - 22:21
Uruguay incumplió acuerdo por Botnia y pide más tiempo
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En julio pasado, Cristina de Kirchner y José Mujica acordaron que el 2 de noviembre ambos gobiernos debían presentar el plan científico para vigilar a la pastera.
Desde el lunes, científicos de ambos países mantuvieron reuniones en Montevideo y Buenos Aires para tratar de cerrar el plan, pero las rispideces en torno a la cantidad de ingresos de los expertos a la planta de UPM (ex Botnia) frustraron un acuerdo. Mientras la Argentina reclama un monitoreo continuo las 24 horas, los 365 días del año con sensores que midan los parámetros de impacto ambiental, los uruguayos insisten en que se cumplan con controles más espaciados.
Ayer, los combatientes ambientalistas de Gualeguaychú que ven con preocupación esta demora, insistieron en responsabilizar a los científicos uruguayos por las trabas impuestas. «Hemos acusado públicamente a (Eugenio) Lorenzo que es uno de los dos científicos; fue el ex presidente de la delegación uruguaya en la CARU y parece un empleado de Botnia», argumentó Gustavo Rivollier, un dirigente histórico de la Asamblea Ciudadana en declaraciones a Radio Cero.
El pacto firmado entre ambos países estableció un ingreso mínimo a la polémica pastera de hasta 12 veces al año, aunque luego Timerman sostuvo que existía la posibilidad de ampliar las inspecciones ante un eventual episodio de supuesta contaminación.
En ese contexto, los técnicos argentinos y uruguayos tenían plazo hasta ayer a la medianoche para definir cuáles, dónde y de qué tamaño serán las muestras que se tomarán del río para determinar si existe contaminación ambiental. La fecha había sido fijada por Cristina de Kirchner y José Mujica en el entendimiento firmado en Buenos Aires.
La instalación de la pastera provocó el peor conflicto en décadas entre la Argentina y Uruguay, que llegó a la Corte Internacional de Justicia de La Haya. En abril pasado, el máximo tribunal si bien no ordenó el desmantelamiento de la planta como reclamaba nuestro país, condenó el incumplimiento del Tratado del Río Uruguay por parte del Gobierno uruguayo y conminó a las partes a alcanzar un acuerdo de control ambiental conjunto.




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