13 de marzo 2026 - 07:00

Guerra, petróleo y autos: economistas alertan sobre encarecimiento de la logística y de los 0KM en la Argentina

Con un dólar relativamente estable, el mercado nacional mantiene dinamismo impulsado en gran medida por la oferta de vehículos importados. Sin embargo, especialistas consultados por Ámbito analizan cómo la suba del precio del crudo y las tensiones en Medio Oriente podrían impactar en los importes.

La industria automotriz argentina sigue de cerca el conflicto en Medio Oriente 

La industria automotriz argentina sigue de cerca el conflicto en Medio Oriente 

Foto: Getty

El mercado automotor argentino atraviesa un período de relativa estabilidad impulsado por un tipo de cambio más previsible y una mayor oferta de modelos importados. Sin embargo, el escenario global comienza a sumar interrogantes para el sector.

Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el repunte del precio internacional del petróleo podrían generar efectos indirectos en la industria, desde mayores costos de transporte hasta aumentos en insumos derivados del crudo que forman parte de la fabricación de vehículos.

En diálogo con Ámbito, los economistas Federico Hidalgo y Federico Alonso analizaron cómo estos factores externos podrían repercutir tanto en el mercado automotor local como en la producción, la logística y los precios al consumidor.

Logística más cara y presión sobre las importaciones de los autos

El economista Federico Hidalgo explicó que algunos efectos del conflicto internacional ya comienzan a percibirse en los costos logísticos y de transporte.

Hay efectos de corto plazo que ya se están viendo, como el costo del combustible. También hay algunas rutas marítimas que obviamente se están cambiando y eso hace que los traslados marítimos sean más largos, por lo cual no solo el precio sino también la distancia están encareciendo el transporte”, señaló.

Según detalló, otro factor relevante es el aumento de los seguros vinculados al transporte internacional. “También los seguros se están encareciendo bastante. Entonces ese combo está haciendo que los transportes marítimos estén también bajo presión”.

Muchos de los insumos de la industria provienen de Asia. “Tailandia o China pueden no ver disminuido su flujo, pero sí encarecido el transporte. Eso es seguro”.

Barco de Autos BYD
Los economistas advierten que hay algunas rutas marítimas que obviamente se están cambiando y eso hace que los traslados marítimos sean más largos, por lo cual no solo el precio sino también la distancia están encareciendo el transporte.

Los economistas advierten que hay algunas rutas marítimas que obviamente se están cambiando y eso hace que los traslados marítimos sean más largos, por lo cual no solo el precio sino también la distancia están encareciendo el transporte.

En el plano industrial, también señaló un posible impacto derivado del precio del crudo. “Obviamente que un impacto bien directo de la suba del petróleo tiene que ver más con la petroquímica, porque todo lo que es inyección de plástico utiliza productos como polipropileno importado, que se verá encarecido por la suba del petróleo”.

Aun así, destacó que el mercado local mantiene una fuerte competencia de precios impulsada por importaciones. “La realidad es que en el mercado local, dada la dinámica actual donde las importaciones tienen cada vez más margen, las terminales se han visto presionadas a sostener precios y absorber algunos costos para terminar siendo competitivos”.

Incluso mencionó que en el segmento de pick ups algunos de los modelos más económicos provienen de China, los de Great Wall y JAC. Sin embargo, advirtió que si el conflicto internacional se prolonga podrían surgir problemas en la cadena de suministros. “Si la guerra se extiende, estos problemas logísticos pueden generar falta a tiempo de algunas importaciones”.

En ese sentido recordó la dependencia de autopartes externas. “Nosotros tenemos entre 30% y 40% de las autopartes que provienen de Brasil, pero un 10% viene de China y cerca de un 5%, de Tailandia”.

Respecto de las exportaciones, indicó que el impacto sería más limitado. “Puede haber un encarecimiento logístico, pero no hay bloqueos marítimos, y el encarecimiento es transversal a todas las industrias”.

De todos modos, señaló que la tendencia global podría afectar la competitividad. “Argentina puede no estar sobreimpactada en el corto plazo, más allá de los rebotes generales de la guerra, pero en el largo plazo las alertas son preocupantes, sobre todo por la presión de costos y por una competencia externa muy competitiva en precios”.

Inflación, tasas y precio del petróleo

Por su parte, el economista Federico Alonso analizó el rol del tipo de cambio en el mercado automotor. “El tipo de cambio estable es una condición necesaria, pero no necesariamente suficiente para sostener el mercado”, explicó.

El especialista señaló que el contexto internacional cambió en las últimas semanas. “Lo que está pasando en Medio Oriente cambia el escenario. El barril tocó los 120 dólares esta semana, niveles que no se veían desde 2021 o 2022, y no es un dato menor para Argentina”.

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El repunte del precio internacional del petróleo podrían generar efectos indirectos en la industria.

El repunte del precio internacional del petróleo podrían generar efectos indirectos en la industria.

Esto se debe a la dependencia de autopartes importadas. “El mercado automotor local depende bastante de autopartes que se importan de otras partes del planeta, y además están pactadas en dólares. Nadie comercia en pesos”.

En ese marco, explicó que los efectos pueden transmitirse por distintos canales. “Si tenés un shock logístico global, algo termina trasladándose. El flete marítimo se encarece si el conflicto se prolonga, y ese costo sube cada vez más”.

El economista señaló además que el impacto también se traslada a los materiales utilizados en la producción de vehículos. “La industria automotriz es cada vez más intensiva en plásticos, caucho y materiales derivados del petróleo. Si el crudo se sostiene en torno a 100 dólares por un tiempo prolongado, esos costos van a subir y van a afectar tanto a autopartistas como a las terminales”.

Por último, subrayó el canal inflacionario como uno de los más relevantes para el consumidor. “Una suba del petróleo termina presionando el combustible. Si YPF traslada esto a la nafta, tenés más inflación, y eso complica cualquier plan de bajar tasas”.

Según explicó, esto puede afectar directamente al mercado automotor. “Si sube el petróleo, sube la inflación y es más difícil que bajen las tasas, y eso también termina encareciendo el precio del auto, especialmente para quienes dependen de la financiación”.

Para Alonso, ese podría ser el impacto más inmediato. “Ese es el punto que más preocuparía en el corto plazo, porque un escenario de tasas más bajas que favorecía al comprador financiado puede postergarse si la inflación repunta por el precio del petróleo”.

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