7 de junio 2013 - 21:57

Argentina y Colombia prometieron mucho, pero entregaron poco

Di María fue una de las figuras de Argentina.
Di María fue una de las figuras de Argentina.
En un partido chato y con muy poco fútbol, Argentina igualó 0 a 0 ante Colombia como local, dejando una desdibujada imagen que ni siquiera Lionel Messi pudo recomponer. La falta del enganche en la primera parte del juego y la marca personal que le colocó Néstor Pekerman sobre el final desnudaron las falencias de una Selección que sin el jugador de Barcelona no sabe cómo elaborar alternativas ofensivas

El primer tiempo podría dividirse en dos partes justamente por el gran protagonista del mismo: Gonzalo Higuaín. El delantero por ahora del Real Madrid se hizo expulsar de forma muy infantil a los 28 minutos, luego de ir a buscar una pelota casi perdida contra el arquero colombiano David Ospina, chocando cuando ya la tenía dominada, y luego tirarle una patada desde el suelo al defensor Cristian Zapata, quien le devolvió la gentileza y también se retiró a las duchas. 

El trámite comenzó favorable para Argentina con un Ángel Di María encendido que hacía lo que quería por la banda derecha. A esto se le sumaba la gran cantidad de errores que la línea de fondo "cafetera" cometía, quedando mal parada en prácticamente todas las jugadas. A los 5, el volante de Real Madrid le tiró un taco a Pablo Zabaleta, que desbordó y mandó el centro atrás para Higuaín, que se pasó de largo y no pudo conectar la pelota. Esa fue la primera señal de alerta. 

A los 9, Di María habilitó a Higuaín con un pase digno de Juan Román Riquelme, pero Ospina estuvo muy rápido de piernas y llegó antes a la pelota. Luego, a los 18 el delantero que parece tener un pie en la Juventus desperdició una nueva cristalina situación de gol: la pelota le quedó picando dentro del área chica y sacó un temible bombazo que el arquero colombiano sacó con lo justo. El rebote quedó para Marcos Rojo, que no pudo conectar bien la pelota, que pegó en el travesaño y se perdió fuera de la cancha.
Colombia fue una sombra dentro de la cancha, aunque tuvo dos claras chances por desaciertos de la defensa argentina que no pudo aprovechar. El primero fue a los 13 minutos, cuando Falcao conectó un centro sin marca dentro del área chica, pero el remate cruzado salió muy desviado. La otra fue también de la flamante incorporación del Mónaco, que desbordó por la derecha y sacó un potente tiro cruzado, que alcanzó a desviar Sergio Romero. 

Luego llegaron las expulsiones de Higuaín y Zapata y el partido cambió. Mucho juego brusco por parte de los colombianos y pocas ideas del lado argentino para crear juego. En el combinado nacional estuvieron muy bajos Walter Montillo y Lucas Biglia, lo que se sintió en el circuito ofensivo. Para colmo, faltando 5 minutos se retiró lesionado James Rodríguez en el equipo que dirige Pekerman, saliendo con él toda posibilidad de atacar para los visitantes en esa etapa. 

El segundo tiempo arrancó con muchos toques laterales, pero sin poder profundizar debido a la falta de oferta vertical. Colombia creo las situaciones con mayor riesgo, pero en los últimos metros careció de ideas y no llegó a inquietar a Romero. 

Ante la apatía del equipo, la gente comenzó a pedir por Lionel Messi y Alejandro Sabella no hizo oídos sordos. El "10" ingresó a los 12 minutos por Montillo y sólo con su semblante logró modificar la actitud de sus compañeros. De hecho, la primera jugada en la que entró en contacto con la pelota la hizo circular de lado a lado y casi provoca que la defensa colombiana se marcara un gol en contra, evitado nuevamente por la mano salvadora de Ospina. 

Ni lento ni perezoso, Pekerman movió el banco y colocó a Alexander Mejía para hacerle hombre a hombre a Messi. Su trabajo fue la de un perro de caza en todo momento, sin siquiera desprenderse del enganche de Barcelona cuando su equipo atacaba. En la primera que logró perder su marca, el rosarino pivoteó y abrió la pelota para Di María, que mandó un rasante centro que terminó en gol de Sergio Agüero. Sin embargo, el árbitro interpretó que la "Pulga" intentó participar de la jugada estando en offside, situación que de ser así fue por escasos centímetros. 

Ezequiel Lavezzi ingresó por Agüero a falta de 10 minutos, pero no cambió el rumbo del encuentro, que se murió en buenas intenciones y poco más. El 0 a 0 deja a las claras la "Messidependencia" de este equipo y la necesidad de buscar variantes a un año del Mundial. Que esta situación también le ocurra al Barcelona no es excusa para no tener una alternativa por si le pasa algo a "Lío", y el tiempo para probar variantes se agota.

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