Arsenal festejó sobre el final del parido ante Banfield.
Casi sobre el final del partido, Arsenal sumó una valiosa e inmerecida victoria 1-0 sobre Banfield, en aburrido encuentro correspondiente a la décima fecha del torneo Apertura.
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El equipo de Sarandí, escolta del campeonato a cinco puntos del líder Estudiantes de La Plata, se llevó el triunfo, con una conquista alcanzada por el atacante cordobés Mauro Obolo, a los 44m. de la segunda parte.
Con este resultado, los dirigidos por Gustavo Alfaro alimentan sus ilusiones de seguir en la pelea (20 puntos), a pesar de que el rendimiento exhibido no dio para el aplauso continuo.
Por su lado, Banfield (14) perdió su segundo encuentro en el campeonato y parece apostar todas sus fichas a la obtención de la Copa Sudamericana, certamen por el que jugará este martes en Ibagué, ante Deportes Tolima, de Colombia.
Es que el encuentro entre ambos fue eminentemente táctico y con pocas aristas de brillo. Los dos técnicos, sabedores de este tipo de enfrentamientos, diseñaron planteos que semejaron más a una partida de ajedrez que a un cotejo de fútbol.
Dentro de ese panorama parejo y discreto, Arsenal se quedó con el premio mayor sólo por el argumento de ir a buscar la victoria hasta el minuto final del partido.
Ocurrió a los 44m. del complemento, cuando el ingresado Matías Alustiza envió un centro desde el costado izquierdo y la cabeza de Obolo metió un frentazo de pique al suelo, que incomodó a Enrique Bologna y se convirtió en el único festejo.
Antes, los dos equipos compartieron virtudes (muy pocas) y errores (algunos), pero básicamente se aferraron a la idea de no arriesgar más de la cuenta con el propósito de llevarse, aunque sea, algún `poroto` para la feria llamada Apertura.
Así las cosas, cuando el partido parecía terminar en cero, el once local aprovechó la última contra y facturó. Como para seguir a la caza de un Estudiantes de La Plata que continúa en racha.
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