Se sabía de antemano que el partido en Santiago de Chile iba a traer consecuencias, de las que duelen, de las que calan hondo, y así fue nomás. Alfio Basile, con la sangre todavía hirviendo por la derrota frente a Chile, tomó la decisión de no seguir al frente de la Selección argentina de fútbol. En suma, renunció a seguir intentando, aunque últimamente sin éxito, revertir la situación futbolística de un equipo que se acostumbró a no ganar (con la salvedad del triunfo frente a Uruguay) y que se ha transformado en el marco internacional en un equipo accesible de vencer.
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El balance de este ciclo Basile arroja números: jugó 28 partidos, ganó 14, igualó 8 y cayó en los 6 restantes; pudo señalar 45 goles y recibió 25.
Julio Grondona se ha caracterizado por respetar y hacer cumplir los contratos firmados por los técnicos que estuvieron al mando del banco de la Selección, con la salvedad de la renuncia de Marcelo Bielsa, por propia decisión. El presidente de AFA hizo todo lo que estuvo a su alcance, que es mucho, para sostener en su cargo a Bilardo, a Basile con el 0-5 de Colombia, a Passarella y hasta tuvo el reflejo de renovarle el contrato a Bielsa con una eliminación inmediata del Mundial de 2002.
Basile ya fue y es el momento de mirar al futuro. Sergio Batista probablemente se hará cargo del equipo hasta fines de 2008, para encarar los compromisos de dos amistosos, uno frente a Escocia (19 de noviembre) y probablemente un partido que se juegue en la cancha del Getafe de España. Todo indica que en diciembre se tomará la decisión de quién se hará cargo de darle rumbo al barco que debe desembarcar en Sudáfrica 2010. Batista es candidato por la experiencia triunfal de Pekín 2008; también lo es Diego Simeone, con un presente irregular en cuanto a resultados y con demasiada exposición pública de su vida privada para el gusto de Grondona. El otro nombre que pareciera tener perfil ideal es Miguel Angel Russo, campeón en los dos últimos clubes donde trabajó (Vélez y Boca) y con un presente alentador por el rendimiento de San Lorenzo, puntero y casi por unanimidad con el rótulo de ser el que mejor juega en este fútbol argentino. Y un dato más que desde AFA apuntan como vital: su relación con la prensa y su capacidad como piloto de tormentas. Habrá que esperar los acontecimientos. El tiempo pone cada cosa en su lugar.
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