3 de marzo 2005 - 00:00

Boca fue contundente y ganó con comodidad

La felicidad de los dos goleadores de Boca. Martín Palermo continúa con su serie goleadora al marcar anoche otros dos tantos. Baiano convirtió el segundo ante Sporting y fue ovacionado por su gente.
La felicidad de los dos goleadores de Boca. Martín Palermo continúa con su serie goleadora al marcar anoche otros dos tantos. Baiano convirtió el segundo ante Sporting y fue ovacionado por su gente.
Boca resolvió con mucha facilidad su partido por Copa Libertadores ante Sporting Cristal. Le bastó con la capacidad de Cagna y de Guglielminpietro en la mitad de la cancha, el despliegue de Baiano y la contundencia de Martín Palermo para superar a un rival que sólo atinó a defenderse y se quedó sin argumentos futbolísticos a los 15 minutos de juego, cuando Palermo marcó el primer gol.

El triunfo pudo ser mucho más amplio, pero los jugadores de Boca prefirieron graduar energías, jugando por momentos «a media máquina» ante un Sporting Cristal que demostró ser de un nivel inferior.

Guglielminpietro fue el verdadero motor del equipo, jugando por momentos como mediocampista por la izquierda y, en otros, como organizador. De sus piernas y su habilidad surgieron las mejores jugadas de su equipo: fue protagonista en los dos primeros goles y terminó aplaudido cuando se retiró reemplazado por Donnet por un público que, hasta ahora, no lo aceptaba. Sporting Cristal armó dos líneas de cuatro defensivas, dejando sólo al argentino Bonnet en función de ataque. Pretendió contraatacar con las subidas de sus laterales, pero le faltó precisión y manejo para lograr su objetivo.Tuvo a su favor un penal ante un error grave del árbitro Chandía, quien cobró una inexistente falta de Matellán a Bonnet, que el delantero desaprovechó tirando a las manos de Abbondanzieri.

Boca atacó por los dos costados, aprovechando la fragilidad en la marca de los laterales peruanos. Tuvo en Baiano más a un delantero que a un defensor -incluso marcó un tanto-y, en Delgado, permanente desborde por izquierda para alimentar a un Palermo ambicioso que hizo dos goles y pudo marcar un par más.

Boca ganó con comodidad, tranquilidad y amplitud, mucho más de lo que marcan los tres goles de diferencia. Nunca fue comprometido por un rival que intentó defenderse los primeros minutos y, después, no supo cómo cambiar su esquema.

Boca ahora marcha primero en su zona en la Copa Libertadores de América, pero piensa en Racing y en el Torneo Clausura; tanto, que su técnico Jorge Benítez hizo los tres cambios resguardando jugadores clave para ese partido.

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