Rolando Schiavi marca el gol y sale a festejarlo con los brazos abiertos. Con ese tanto, Boca avanzó a la final de la Sudamericana, en la que deberá enfrentar a Pumas de México.
Boca se clasificó para la final de la Copa Sudamericana al derrotar por la mínima diferencia a la Universidad Católica en Santiago de Chile, en un partido que planteó con mucha inteligencia, atacando con orden y logrando el gol en el segundo tiempo por un centro pasado de Insúa que conectó Schiavi.
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Boca salió a presionar de entrada con un buen trabajo de Gago en la marca de Conca y de Battaglia y Bilos en la doble función de marca y ataque. Tuvo desborde con Palacio en los dos costados ante un equipo chileno que debió jugar de contraataque en su propio estadio.
El equipo dirigido por Alfio Basile manejó el partido por actitud y no se desesperó cuando el tiempo corría y no llegabael gol que necesitaba para clasificarse.
Universidad Católica, en cambio, sintió la responsabilidad de jugar una semifinal de Copa Sudamericana y su rendimiento fue muy inferior al de la semana pasada en Buenos Aires. Con Conca bien marcado y sin potencia ofensiva, fue muy poco lo que pudo hacer. Es más, pareció que buscaba el empate sin goles que lo clasificara. Quiso reaccionar después del gol de Schiavi con las entradas de Juan Ignacio Quinteros y de Núñez, pero ya era tarde, porque se encontró con un Boca bien parado defensivamente con Schiavi como figura, y las pocas veces que pudo rematar al arco, Abbondanzieri respondió con seguridad.
Boca dio un paso gigantesco en la Copa Sudamericana y complicó la prosecución del campeonato local, ya que hizo postergar el partido ante Independiente y el de Gimnasia-Newell's.
Boca sigue luchando en los dos frentes y ahora tendrá la tregua del domingo para recuperar jugadores lesionados y cansados, esperando quedarse con el Apertura y con la Sudamericana.
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