En el duelo entre Iowa y Oklahoma de la NFL, liga estadounidense de Fútbol Americano, sucedió un hecho inédito. Una de las cámaras aéreas que atraviesan el estadio a lo largo y lo ancho, cayó y estuvo cerca de dañar a uno de los jugadores.
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El receptor de Iowa, Martin McNutt (h), fue quien sufrió el "atentado" tecnológico. "Primero alcé la mirada: ¿Qué cosa cayó del cielo?", explicó y luego confesó: "La cámara me rasguñó un poco".
Estos aparatos también se usan ocasionalmente en partidos de la NBA, la NHL, carreras NASCAR; encuentros de basquetbol colegial, béisbol y en el green del 17º hoyo durante el Campeonato de Los Jugadores en el campo de golf TPC Sawgrass.
A pesar de que se desplazan por el aire sobre el terreno de juego, las cámaras jamás han interferido en alguna acción.
El único antecedente similar se registró en 2007, cuando una cámara fue obligada a hacer un descenso controlado durante un partido de la NFL entre los Saints de Nueva Orleans y los Seahawks de Seattle debido a un error humano.
En 2009, en Las Vegas, en el duelo entre los equipos de BYU y Oregon State, la cámara aérea fue retirada debido a fuertes vientos que superaban los 65 kph.