Damián Jajarabilla compite en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026 como uno de los principales nombres del tiro con arco argentino. El marplatense comenzó su carrera a los 13 años, cuando "El Señor de los Anillos" y, en especial, la figura de Legolas despertaron su curiosidad por una actividad que hasta entonces solo conocía desde la ficción.
Del Señor de los Anillos a los Juegos Suramericanos: el arquero argentino que hizo historia
Estuvo a punto de dejar por los costos del deporte, pero una charla con su entrenadora lo hizo seguir y, después de hacer historia en París 2024, ahora compite en Santa Fe.
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Descubrió el tiro con arco a los 13 años, estuvo cerca de dejarlo y terminó devolviendo a la Argentina a unos Juegos Olímpicos después de 36 años.
Todo ocurrió mucho más rápido de lo que imaginaba. Apenas un año después de sus primeras prácticas ya formaba parte de la Selección, aunque más adelante aparecieron obstáculos que estuvieron cerca de alejarlo definitivamente de la competencia.
El Señor de los Anillos y el flechazo que cambió su vida a los 13 años
Antes de apasionarse por el tiro con arco, Jajarabilla había probado vóley, fútbol, natación, gimnasia artística, básquet, kayak y handball. Ninguna de esas disciplinas terminó de atraparlo como el deporte que descubrió a partir de su fascinación por "El Señor de los Anillos", Harry Potter, Star Wars y los relatos medievales.
En 2013 se anotó en el Tiro Federal Argentino de Mar del Plata y comenzó a entrenar con un arco de iniciación. A los pocos meses ya tenía su propio equipo y empezó a competir en torneos nacionales, mientras aprendía una técnica en la que un pequeño movimiento podía modificar por completo el tiro.
El progreso fue rápido. A los 14 años pasó a representar a la Argentina y a los 16 disputó su primer Sudamericano en Chile. Los entrenamientos se volvieron cada vez más exigentes y empezó a sumar trabajos específicos de concentración, visualización y preparación física.
Su afición por esas historias nunca desapareció. Durante la preparación para los Juegos Olímpicos contó que le servían para hacer más llevaderas las largas jornadas en las que debía entrenarse solo y que llevaba entre su equipamiento pequeños amuletos relacionados con películas y personajes de fantasía.
La carta de renuncia que nunca envió y el apoyo clave de su entrenadora
Sostener una carrera de alto rendimiento también tenía un costo elevado. Un equipo completo de competencia rondaba entre u$s5.000 y u$s6.000, mientras que una docena de flechas de aluminio y carbono costaba cerca de u$s800 y debía reemplazarse varias veces por año. Prácticamente todo el material era importado.
Cuando no estaba concentrado con la Selección, Jajarabilla solía entrenarse sin un técnico personal que siguiera diariamente su trabajo. Con los años aprendió a preparar sus propias rutinas, organizar las cargas y detectar qué aspectos necesitaba corregir.
Antes de los Juegos Panamericanos de Santiago 2023 estuvo cerca de abandonar el seleccionado. Frustrado por su situación personal y por problemas con la federación, escribió una carta en la que comunicaba su decisión de dejar el equipo y empezar a trabajar junto a su familia.
Antes de enviarla habló con Laura Fontana, entonces directora técnica, con quien tenía una relación cercana. La entrenadora lo acompañó durante ese momento y Jajarabilla finalmente decidió no presentar la renuncia y continuar en el equipo argentino, mientras varios compañeros de su generación dejaban la actividad.
Histórica marca en París 2024: devolver a la arquería argentina a la cita olímpica tras 36 años
La clasificación a París 2024 se definió en Medellín. En el Torneo Clasificatorio Continental, Jajarabilla llegó hasta las semifinales del recurvo individual y quedó a una flecha del pasaje directo: empató 5-5 ante Nicholas D'Amour, de Islas Vírgenes, y perdió 10-9 en el desempate.
Luego venció 6-0 al salvadoreño Oscar Ticas y se quedó con el tercer puesto. En principio, ese resultado no alcanzaba para obtener una plaza olímpica, pero Colombia consiguió después la clasificación por equipos y liberó el cupo individual que había obtenido Santiago Arcila. La plaza quedó entonces para el argentino.
Con ese resultado se convirtió en el tercer arquero argentino en llegar a unos Juegos Olímpicos. Los anteriores habían sido Ángel Bello y Claudio Pafundi en Seúl 1988, por lo que el país llevaba 36 años sin un representante en esta disciplina.
En París terminó 52° en la ronda clasificatoria con 643 puntos sobre 720 posibles. Ese resultado lo cruzó en 32avos de final con el uzbeko Amirkhon Sadikov, quien se impuso por 6-2 y terminó con la participación del argentino.
El presente en los Juegos Suramericanos 2026: una revancha en el Hipódromo de Rosario
Dos años después, Jajarabilla volvió a representar a la Argentina en una competencia importante y esta vez como local. El tiro con arco de Santa Fe 2026 tiene como escenario el Óvalo del Hipódromo de Rosario, donde se disputan las pruebas de recurvo y compuesto.
En la ronda de ranking del recurvo individual masculino quedó 12° con 634 puntos. Esteban Silva fue el argentino mejor ubicado, con 642 y el octavo puesto, mientras que Matías Noriega terminó 20° con 603.
Los tres registros también contaron para la clasificación por equipos. Argentina acumuló 1.879 puntos y quedó quinta, igualada con Venezuela, que terminó cuarta por desempate.
Jajarabilla, Silva y Noriega también avanzaron al cuadro eliminatorio por equipos de recurvo masculino. Allí continuaron su participación en el Hipódromo de Rosario dentro de las pruebas colectivas de la especialidad.





