El Argentina Open apuesta al mercado local y planifica el salto mundial
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Miguel Nido adelantó que en las próximas ediciones del torneo la superficie podría mutar a cemento. Foto: Argentina Open - Sergio Llamera.
"Del lado organizativo, nunca hubo una duda de hacer el torneo. Cuando sí hubo dudas bien grandes fue el primer torneo después del 2001. Para el 2002 y 2003, sí hubo charlas serias, fue de los momentos más complicados que yo he vivido en temas de negocios. Pero más adelante no se pensó en no hacerlo", sintetizó el extenista olímpico en Barcelona 1992.
Sobre la supuesta venta precisó: "Sigo siendo creyente en este mercado. Hay que adaptarse, ajustarse. En los últimos años, seis empresarios o empresas han venido a hablar sobre una posible venta, pero era más una sociedad, donde yo seguiría vinculado, así como Martín. Nunca nadie vino a plantearme una venta completa. Yo siempre estuve dispuesto a escuchar, y rumores siempre se corren. No tengo ningún interés en vender activamente. Otra cosa es que el socio le añada valor al evento. La idea de traer un socio es que el torneo crezca, vender más patrocinadores, para tener más dinero, mejores jugadores, etcétera. Y también siempre he creído en tener un socio local que conozca el mercado local".
Hace dos años, Rafael Nadal volvió a la Argentina tras diez temporadas. Su primera vez fue con un nombre de torneo, la segunda, ya encumbrado como uno de los mejores de la historia, fue con otros. Meses antes de su regreso en 2015, el certamen sufrió la caída del sponsor principal (una de las tres compañías de servicio de telefonía celular), un cimbronazo importante que Nido y compañía supieron esquivar.
"Lo bueno de haber perdido ese sponsor principal es que no pasó así de la nada. Tuvimos un poco de tiempo de prepararnos. Nos encantaría tener un patrocinador titular. Tuvimos el suficiente tiempo para poder adaptarnos a lo que era la realidad", recordó el dueño del tradicional torneo sudamericano.
En cuanto al apoyo oficial de los gobiernos nacional y de la Ciudad, Nido fundamentó que "hoy por hoy, la mayoría de los torneos recibe mucha más plata de los estados que nosotros. Hay un sinnúmero de empresas que están al mismo nivel en cuanto al apoyo. Queremos tener una empresa privada que le dé el nombre o presente el evento, pero el Gobierno de la Ciudad nos ha dado un apoyo en un nivel que nos permitió mantener el standard bien alto en comparación con otros torneos 250 a nivel mundial".
El circuito mundial muta permanentemente, a veces en formas más perceptibles. Uno de esos cambios es el de las superficies, tendientes a emparejarse en velocidad y a usar el cemento como norma común para evitar costos superiores y facilidades en las tareas. Hacia allí que está el futuro del ATP de Buenos Aires.
"Soy creyente que en el futuro, para ofrecer un mejor espectáculo, eventualmente el cambio de superficie nos ayudaría. Es mi opinión personal, no algo que esté empujando. Creo que para 2019 puede haber cambios en el circuito", lanzó el empresario de 54 años, cuyo modelo podría ser el ATP 500 de Acapulco, que a partir de su paso de polvo a cemento empezó a recibir figuras de la talla de Juan Martín Del Potro, Andy Murray y Serena Williams.
Finalmente, Nido le comentó a ámbito.com porqué después de tantos años organizando un evento que, en principio es riesgoso, sigue apostando al mercado local, tan inestable como a la vez atractivo para los extranjeros.
"Tenemos muchas cosas a favor acá, es verano, estamos afuera, el tiempo está lindo. Yo nunca he conocido a nadie que vino a este país y diga que Argentina es horrible. Los jugadores deben tener el deseo, pero cuando vienen, todo se presta para que ellos sientan que el campeonato es importante. Esa es la diferencia. No tenemos el poder adquisitivo, pero yo apuesto a nosotros antes que a ellos por esos temas", concluyó el portorriqueño.



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