Ya en 2011, Messi había sido el único deportista que figuraba en la lista de 32 candidatos a Personalidad del Año, junto a presidentes, actores e innovadores de distintas áreas.
Justificaba su inclusión debido a que "ha llevado al deporte más popular del mundo a alturas aún mayores que el atractivo comercial y el éxito, como lo demuestra el número creciente de niños estadounidenses que visten su camiseta del Barça en los colegios".