Empeora la crisis entre Los Pumas y la UAR
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Sin embargo este primer episodio del conflicto pasó a un cuarto intermedio cuando los jugadores aceptaron, a regañadientes, jugar en el país los test match con Gales y Nueva Zelandia primero y el campeonato sudamericano ante Chile y Uruguay después, que le dio al seleccionado argentino el pasaporte al mundial de Francia.
Pero hoy el entuerto recrudeció, algo que se avizoraba porque los jugadores nunca estuvieron de acuerdo con las propuestas de la UAR, más allá de haber convenido una tregua "por el bien del rugby argentino".
Y el estallido se produjo este 2 de agosto con forma de una nueva carta, algunos de cuyos párrafos se suscriben a continuación: "Los contratos individuales no los vamos a firmar porque no estamos de acuerdo con la forma de la redacción. Es una ridiculez que no podía llevarse a cabo ni por los jugadores de Argentina ni por los que ya tienen un contrato en un club".
"Este documento fue una junta de cosas escritas de una manera muy poco profesional y sin conocimiento alguno del rugby profesional (si es ahí donde se apoya su elaboración)".
"Por eso lo más importante es no generar divisiones en el grupo, ya que esto es algo que tratamos de preservar siempre. Acá no hay profesionales y amateurs, ni jugadores de Argentina, o distintos a los de los Pumas".
"Tampoco son distintos los jugadores que reciben un viático en la Argentina. Somos todos iguales y es por eso que firmaremos el acuerdo que ya había sido acordado con los dirigentes (José Luis) Rolandi y (Ricardo) Handley".
"El Fondo Solidario Puma seguirá existiendo, porque ayuda no sólo a los jugadores de Argentina, sino porque también ayuda a otras fundaciones del país. Los contratos individuales generarán problemas dentro del equipo y no queremos correr con ese riesgo. La situación económica no es lo que se está buscando".
El texto dejó abierto así un nuevo y peligroso interrogante sobre el futuro del rugby argentino, con los dirigentes en una vereda y los jugadores en otra.
El problema es que la calle que los separa es demasiado ancha y está inundada de desacuerdos.




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