Estudiantes supo revertir la historia y con un hombre menos desde los 4 minutos del primer tiempo, pudo dar vuelta el resultado y derrotar por 2 a 1 a Gimnasia en el clásico platense.
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Fue un partido tenso, jugado con mucha violencia desde el primer minuto. Hubo mucho roce y a los 4 minutos Calderón le pegó con su brazo a Landa sin pelota y el árbitro asistente Rodolfo Otero lo vio y le informó a Favale que lo expulsó.
Esta circunstancia condicionó todo el resto del desarrollo del partido, porque Estudiantes se puso nervioso y quiso reemplazar con fervor la falta de un hombre y porque Gimnasia también entró en «la lucha cuerpo a cuerpo» olvidándose de jugar. En ese marco, Gimnasia atacaba y Estudiantes jugaba de contraataque aprovechando el adelantamiento del rival.
Gimnasia se puso en ventaja con un cabezazo de Lucas Landa y pareció que eso lo iba a tranquilizar y que comenzaba un nuevo partido, pero una falta del mismo Landa a Pavone dentro del área le permitió el empate a Estudiantes. En el complemento, Gimnasia salió a ganar el partido adelantando sus líneas y buscando permanentemente al uruguayo Silva, que nunca le pudo ganar a Mosquera y Alayes, por lo que no llevó peligro al arco de Andujar.
En contrapartida, Estudiantes esperó agazapado en su campo buscando la oportunidad de contraatacar. Oportunidad que llegó a los 18 minutos cuando Pavone recibió un gran pase de Sosa y definió cruzado dejando sin chances a Kletnicki. Después, la desesperación de Gimnasia le favoreció el trabajo a Estudiantes que se defendió con orden y supo neutralizar los permanentes centros a su área. Estudiantes volvió a ganar un clásico. Esta vez sin la espectacularidad de hace 6 meses, pero con mucha inteligencia.