Exigen a la ATP que reconozca a Vilas como Nº 1 de 1977
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Vilas fue arrollador en 1977 y podría ser nombrado como el Nº 1 de esa temporada.
"Lo que le pedí a la ATP es que hiciera todo el ranking para atrás con el mismo sistema (actual), pero dijeron que iba a traer demasiados problemas", aseguró "Willy". La ATP y la Federación Internacional de Tenis (ITF) se negaron a revisarlo.
El estadounidense Jimmy Connors fue, según las estadísticas, el número uno de la temporada 1977, pese a que en aquel año perdió las finales de Wimbledon y el US Open y no ganó ningún Grand Slam.
De haber regido en 1977 el sistema que se aplica hoy, Vilas hubiese sido número uno, puesto que sí alcanzaron dos latinoamericanos como el brasileño Gustavo Kuerten y el chileno Marcelo Ríos, aunque éste sólo por seis semanas.
En 1977 el ranking mundial estaba en estado algo embrionario, aunque ya fuera oficial desde 1973. Servía sobre todo para confeccionar la lista de preclasificados y determinar quiénes entraban al cuadro principal y quiénes jugaban la clasificación.
La principal diferencia con el ranking actual es que el que rigió entre 1973 y 1990 se elaboraba en base a un promedio de resultados. A partir de 1990, con variantes, cambios y matices, comenzó a utilizarse uno que suma puntos. Si ese ranking hubiera regido en 1977, Vilas habría sido claramente el número uno.
"En 1977 Connors eligió sus torneos en forma muy cuidadosa y jugó sólo 15. Sumó 897 puntos y logró un promedio de 59,8. Guillermo jugó 28 torneos, y ganó muchos, aunque varios de ellos eran eventos menores con escasos premios y puntos. Fue así que sumó 1610 puntos, que divididos por 28 le dieron un promedio de 57,5", recordó el inglés John Barret, uno de los mayores expertos en historia del tenis, que no discute la legitimidad del reclamo de Vilas.
"Guillermo mereció claramente ser el número uno al ganar Roland Garros y el US Open en 1977. Sumó 766.065 dólares, mientras que Connors no ganó ningún Grand Slam y fue tercero en la lista de premios, detrás de Brian Gottfried, con sólo 428.919 dólares", añadió.
Pero así como el sistema le dio la espalda, Vilas tampoco tiene la ayuda de dos de los mayores expertos en estadística del tenis de aquellos años. Pese a la instauración de un ranking mundial en 1973, durante buena parte de los '70 siguieron existiendo las clasificaciones de estudiosos del tenis, en general más respetadas que el propio escalafón.
Lance Tingay y Rino Tommasi ubicaron al sueco Björn Borg como el número uno de 1977. Tommasi utilizó una complicada fórmula matemática para ubicar al sueco como líder y a Vilas tercero por detrás de Connors. Tingay ubicó a Vilas segundo y a Connors tercero.
Treinta y seis años después Vilas sigue teniendo presente que World Tennis, la revista más importante del tenis de aquellos años, publicaba cada temporada su ranking propio. Y ahí no hubo dudas: foto del marplatense en portada con el titular "He is the one", un juego de palabras traducible como "él es el hombre" y "él es el número uno".
Wilander apoya el reconocimiento de Vilas como número uno, aunque añade que el ranking debería importar menos.
"¿A quién carajo le importa si es uno o dos? ¿Somos número uno porque lo dice una computadora? Eso no tiene nada que ver con el tenis. Juguemos entonces los torneos adecuados y seamos número uno. Puedes hacerlo como Marcelo Ríos. (Carlos) Moya ganó al menos un Grand Slam".
"¿Era Ríos un verdadero número uno? Hay que dejar de escribir acerca del número uno, que es una manera fácil de describir a alguien. Lo que es un gran honor es ganar un Grand Slam, el número uno de Ríos no es un gran honor", insistió Wilander.
"¿Fue Caroline Wozniacki la número uno? ¿Y Dinara Safina? ¿Fueron las mejores jugadoras del mundo? Guillermo debería dejar de preocuparse por ese asunto", finalizó.




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