7 de diciembre 2016 - 15:07

Gobierno instaló su agenda en AFA: S.A. y fin del FPT

Gobierno instaló su agenda en AFA: S.A. y fin del FPT
Luego de alcanzar el sillón de Rivadavia, el presidente Mauricio Macri tenía otro entre ojo y ojo que, en principio era plan B si perdía las elecciones, pero luego se volvió clave dentro del escenario político argentino: el del difunto Julio Grondona. El mandatario tomó un rol protagónico para quedarse con el poder de AFA y lograr imponer su agenda, algo que logró con la designación de Armando Pérez por parte de la FIFA para conducir los destinos de la Comisión Normalizadora.

El 19 de diciembre de 2015, Macri colocó al frente del Fútbol para Todos al Secretario General de la Presidencial, Fernando De Andreis, con la promesa de "mantener las trasmisiones gratuitas y despolitizar la pantalla". Además, designó como coordinado del programa a Fernando Marín, exgerenciador de Racing, lo que comenzaba a demostrar el perfil que quería imponerle al fútbol criollo.

A todo esto, todavía estaba caliente lo ocurrido el 3 de diciembre en el predio de Ezeiza, cuando una boleta escurridiza se coló en la urna y determinó que Luis Segura y Marcelo Tinelli igualaran los comicios en 38, cuando sólo había 75 electores. Esto resultó beneficioso para Macri, quien no quería al conductor televisivo al frente de la AFA por dos motivos: el primero es que había llevado a Daniel Scioli a su programa para que hiciera un cierre de campaña, con picos de audiencia, y la segunda el miedo que utilice ese lugar como trampolín para saltar a la política nacional.

En ese momento, y gracias al desconcierto total de la AFA, apareció por primera vez el nombre de Armando Pérez para suceder a Segura. Desde el Gobierno lo sugirieron como el "candidato del consenso", pero ninguno de los bandos cedió y finalmente acordaron extender el mandato del extitular de Argentinos Juniors hasta el 30 de junio de 2016.

Pasados los primeros meses de gobierno, Macri mostró por primera vez su verdadera agenda para la AFA. El 26 de marzo manifestó su deseo de incluir como opción para los clubes la figura de sociedades anónimas, y habló de un sistema en general deficitario: "Soy de los que creen (en implementar) optativamente la figura de la sociedad anónima. El fútbol argentino lo tiene que aceptar. El club que quiera lo hace, y el que no lo hace. Ya sea con una u otra figura, los clubes tienen que respetar sus compromisos, pagar los salarios e impuestos, tienen que tener las canchas en orden para que no corra riesgo la gente".

A su vez, el tiempo corría y los miembros de la AFA no se ponían de acuerdo para poner una fecha de elecciones, lo que le daba tiempo de maniobra al Gobierno para incidir en las decisiones que respectan al fútbol. Con Segura con un pie afuera, la figura del presidente de Barracas, y cuñado del gremialista Hugo Moyano, Claudio "Chiqui" Tapia, apareció como el rival más fuerte de Tinelli, aunque ninguno de los dos terminaba de convencer a las partes y tampoco eran del agrado de la Casa Rosada, donde querían para el puesto a Armando Pérez, quien llegó como gerenciador a Belgrano y luego por su buen trabajo logró ganar las elecciones en el club cordobés. Él era el ideal (¿y el único?) para llevar adelante el proyecto de sociedades anónimas de Macri.

Mientras tanto, los clubes comenzaban a organizase para pedir una mejora sustancial en el contrato de televisión. Luego de varias idas y vueltas, el 18 de junio presentaron un escrito en AFA para pedir que se rompa el contrato de Fútbol Para Todos y se comiencen a evaluar opciones privadas. Ese mismo día, cuando se empezaba a gestar el fin del programa impuesto por Cristina Kirchner, llegaba una bomba desde Suiza que iba a cambiar el panorama: la FIFA confirmaba la conformación de una Comisión Normalizadora con Armando Pérez a la cabeza, el elegido de Macri. El ex-Belgrano tomó el mando con la difícil tarea de actualizar el estatuto y luego llamar a elecciones, con un plazo máximo en un año para implementarlo.

Con Pérez al frente de la AFA y las instituciones pidiendo el final del FPT, el plan del presidente para la casa madre del fútbol estaba sobre ruedas, más allá de algunas resistencias. El proyecto de Súperliga con su autonomía apareció como una amenaza latente, pero las pujas internas por el poder y la falta de transparencia en el proyecto condujeron a que fuera aprobado en asamblea general, pero que hasta el día de la fecha no se sepa cómo, cuándo ni por quién será implementado.

Para finales de julio, el 21 para ser precisos, Macri anunció la discontinuación del Fútbol Para Todos. "Nos sentaremos en una mesa a ver en qué términos, pero el fútbol debe volver a autofinanciarse", manifestó. En el aire, ya las cadenas Turner y Fox elaboraban los primeros bocetos para quedarse con los derechos de transmisión, mientras que en paralelo los clubes continuaban discutiendo la implementación o no de una Súperliga.

Por su parte, Pérez comenzó a trabajar para introducir en el nuevo estatuto de AFA el deseo de Macri de darle a los clubes la posibilidad de convertirse en sociedades anónimas. Para dejar asentada su posición, y demostrar su postura a futuro, varias instituciones ya se pronunciaron en comisión directiva contra de las S.A. en el fútbol.

El presidente de la Nación ratificó en octubre la decisión de discontinuar el Fútbol para Todos. Esta declaración le abrió las puertas formalmente a Fox y Turner, que el 21 de noviembre le elevó una propuesta a la AFA, que ya estaba siendo negociada desde hace cinco meses, de $ 2.500 millones, cifra descartada de plano por los dirigentes al considerarla insuficiente. Como contrapropuesta, las instituciones solicitaron comenzar a negociar con una base de $ 3.500 millones, la cuál al día de hoy no tiene respuesta.

Al frente del grupo de dirigentes que negocia los derechos de televisión aparece la figura de Tinelli, quien volvió a manifestar su intención de presentarse a la presidencia de AFA, mostrándose nuevamente desafiante a los deseos de Macri. Inclusive, fue quien impulsó continuar con el FPT si no se llega a un acuerdo con ningún privado, situación que desde el Gobierno ven inviable.

En su primer año de Gobierno, Macri logró pisar fuerte en AFA. Pese a la oposición que muestra desde varios sectores, logró instalar su agenda en el fútbol e intentará cumplir en los primeros meses de 2017 su objetivo de terminar con el Fútbol Para Todos e incluir en el nuevo estatuto de AFA la posibilidad de convertir a los clubes en sociedad anónimas. Para su segundo año de mandato, se le abrirá un nuevo frente cuando sea el turno de celebrar las elecciones y Tinelli aparezca en el horizonte como una amenaza.

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