Hace 35 años, Vilas conquistaba el US Open
-
Delegación de Irán abandona Canadá tras incidente migratorio y no participará del Congreso de la FIFA
-
Noche de copas: Platense y Riestra festejaron, pero Racing volvió a tropezar en la Sudamericana
Vilas derrotó en la final a Jimmy Connors.
En semifinales, el inventor de la "Gran Willy" superó al estadounidense Harold Salomon, un tenista que lo complicaba siempre, por 6-2, 7-6 (7-3) y 6-2, para avanzar así a la gran final ante Connors, uno de sus archirrivales (junto al sueco Bjon Borg) y que además finalizaría el año como el número uno del mundo.
Su coach, el rumano Ion Tiriac, desmenuzó el juego de "Jimbo" Connors y planeó una táctica de contragolpe, con pelotas bajas que picaban antes de la mitad de la cancha y la estrategia funcionó a la perfección, ya que se coronó campeón en Forest Hills y desató un festejo alocado, luego de quitarse la vincha que lo distinguió durante toda su carrera.
"Nunca estuve más solo en mi vida que en 1977. Era un cardo, solo. La gente puede pensar que fue un año espectacular, pero yo deseaba que terminase rápido", reveló Vilas años después, en un recuerdo de la que fue la mejor temporada de su brillante carrera, en la que se dedicó en exclusiva a entrenar, perfeccionarse y ganar partidos.
Es que ese año Vilas ganó 57 partidos seguidos en polvo de ladrillo y 85 encuentros de los 87 jugados sobre esa superficie, con 16 torneos conquistados sobre un total de 31 en que participó, y fue sin dudas el mejor tenista de la temporada, ya que dejó atrás a Connors y Borg, pero las matemáticas del ranking le jugaron en contra y finalizó como número dos.
Es que la ATP confeccionaba al ranking por "average", es decir que se elaboraba un promedio que surgía de la suma de puntos obtenidos, por la cantidad de torneos jugados.
En esa ocasión, tanto Connors como Bjorn especularon y jugaron pocos torneos y en las superficies que más les convenían, mientras que Vilas compitió casi todas las semanas, en todo tipo de terrenos, y con ese hándicap estratégico que concedió no pudo alcanzar el primer puesto ranking, que era más que merecido.
Vilas instaló su nombre en el pueblo y pasó a integrar ese año la selecta nómina de los mejores deportistas de todos los tiempos en la Argentina, junto a Diego Armando Maradona, Carlos Monzón, Juan Manuel Fangio, Roberto De Vicenzo y Emanuel Ginóbili.
Además, es reconocido en forma unánime como el gran precursor del tenis en la Argentina, un dato que no es menor para un deporte que no era masivo antes de su irrupción.



Dejá tu comentario